Preguntas a Nicolás Maduro

César Miguel Rondón

La idea es mostrarse implacable, como si fuese una suerte de vengador errante. De hecho, el Diario 2001 lo caracteriza como si fuese un superhéroe de tiras cómicas, y titula: “Maduro pide superpoderes por un año”.

Al superhéroe que está aquí caricaturizado le colocan algunas de sus citas encerradas en globitos, como diálogos de Superrman:

“No me calo chantaje”, “Mandemos todos al cipote las ambiciones personales”.

¿Eso con quién es, señor Maduro? ¿Con el Teniente Andrade, con Ramírez, con Salazar?

A nosotros por ser chavistas nos está prohibido el disfrute del poder”

¿Eso con quién es? Repito: ¿Andrade, Ramírez?, ¿Ha oído usted los cuentos de los que llaman los “bolichicos”?

“El cadivismo ha desangrado al país… La actuación de Cadivi deja mucho que desear”.

A ver, ¿qué es eso del “cadivismo”, señor Maduro?, ¿Quién inventó esa cosa que llaman Cadivi?. Vamos a una década completa de control de cambio. ¿Quién gobernaba hace 10 años, señor Maduro?. Ahora pareciera que todo es culpa del “cadivismo”.

Señor Maduro, ¿oyó usted al señor Jorge Giordani acusar cómo en Cadivi, gracias a empresas de maletín, se habían “ido” más de 20 mil millones de dólares?

Si usted quiere luchar contra la corrupción, ¿por qué no le pregunta al señor Giordani, que lo tiene al lado?, ¿Por qué no ataca de una vez por todas lo que tiene que atacar?, en lugar de llenarse de estas palabras y de estas frases que, honestamente,  poco impactan y, en rigor, muy poco dicen.

¿Oyó usted la famosa grabación de Mario Silva cuando hablaba del problema de Cadivi, de las empresas de maletín?, ¿Oyó usted, señor Maduro, las alusiones que se hicieron al señor Diosdado Cabello en todos esos casos?

Ahora usted pide una Ley Habilitante para luchar contra la corrupción.

“A nosotros por ser chavistas nos está prohibido el disfrute del poder”.

Sabe, señor Maduro, Henrique Capriles acaba de denunciar que usted ha pedido una nueva lancha para ir a descansar en La Orchila.

¿No es eso contradictorio?

¿Qué va hacer usted con esos poderes durante un año? Según El Nacional, “Maduro declara ofensiva total contra la burguesía parasitaria”. ¿Cuál es esa burguesía parasitaria?, ¿Dónde la encuentra?, ¿Qué es lo que usted pretende?

Fueron tres penosas horas de un discurso mal leído, mal citado y, sencillamente, penoso. Según Diosdado Cabello la Habilitante se aprobará, cuando todavía permanece flotando en el ambiente el misterio del famoso diputado 99.

Por lo pronto, el único chantaje que hay es el de Cabello: “Los Diputados corruptos no apoyan la Ley Habilitante”.

Es el mismo concepto con el cual Hugo Chávez chantajeó al país durante sus años en el poder: “O están conmigo o están en mi contra”.

¡Así no se llega a ningún lado!

Seguid el ejemplo que en Sidor se dio

Marino Alvarado

Los trabajadores de Sidor vienen dando un gran ejemplo al resto del sector laboral del país.

La huelga que les permitió obtener la firma de un compromiso por parte de la gerencia, de rectificación en la manera como se deben pagar un conjunto de beneficios, tiene varios aspectos que resultan interesantes analizar.

La respuesta del gobierno a la protesta, fue mantener una política de intimidación. Amenazas de despido y militarización.

Fracasaron en su propósito. Los trabajadores mantuvieron su voluntad de persistir en la defensa de sus derechos. Fracasó como ocurrió en Ferrominera.

Por más que militarizaron dicha empresa, no pudieron arrodillar a la masa laboral.

“No dejarse intimidar y rebasar a la dirigencia sindical, son un ejemplo para el resto del sector laboral en el país”

El gobierno ha venido progresivamente militarizando la respuesta a la protesta social, principalmente en las empresas básicas.

Se pretende con la bota militar generar miedo, autocensurar y forzar a aceptar unas condiciones de trabajo que desmejoran lo ya conquistado.

Pero ha encontrado el muro de la disposición a defender lo que por justicia y con esfuerzo, han conquistado a través de muchos años de lucha.

“En Sidor, la mayoría de los trabajadores rebasó a la dirigencia sindical”

Otro aspecto interesante de lo que pasó y continúa pasando en Sidor, es que la mayoría de los trabajadores rebasó a la dirigencia sindical.

Una dirigencia pro gobierno que ha venido actuando como anestesia, frente a los ánimos de organizar acciones de exigibilidad de los derechos.

Una dirigencia que ha privilegiado sus intereses políticos partidistas, por encima de los intereses de quienes los eligieron para que defendieran sus derechos.

A diferencia de Ferrominera donde la directiva sindical liderizada por Rubén González ha contado con un amplio respaldo, en Sidor esa dirigencia fue rechazada y finalmente forzada a que algunos de sus integrantes se plegaran a la huelga.

Los dos aspectos: no dejarse intimidar y rebasar a la dirigencia sindical, son un ejemplo para el resto del sector laboral en el país.

Muy posiblemente se avecinen tiempos más difíciles tanto por la situación económica, como por las tendencias progresivas autoritarias que muestra el gobierno de Nicolás Maduro, recurriendo más a la fuerza militar y policial ante los reclamos populares.

“La respuesta del gobierno a la protesta, fue mantener una política de intimidación”

Desde hace cinco años vivimos una creciente protesta social y el sector laboral encabeza esa protesta.

Sus protestas son dispersas porque entre otros aspectos no existe una dirigencia sindical en el país capaz de entrelazarlas y darle un contenido más global.

Una dirigencia sindical que por años viene priorizando defender o atacar al gobierno pero que descuidó la agenda social. Iniciativas como el Frente en Defensa del Salario y el Sindicato que abrieron en un momento expectativas como factor emergente hoy se encuentra desafortunadamente debilitado.

Mientras ello ocurre, la base sindical arrecia sus protestas a lo largo y ancho del país.

En las empresas básicas de Guayana se está marcando una senda. Con firmeza de acero los trabajadores muestran que con unidad y disposición de lucha, se pueden imponer ante la arbitrariedad.

Diseño gráfico: Sala de Información.

Glencore, el zar del aluminio venezolano

Clavel A. Rangel Jiménez, Correo del Caroní

En la práctica, las empresas estatales del aluminio en Venezuela se han convertido en una suerte de maquila de Glencore, la mayor comercializadora de materias primas en el mundo.

La trasnacional de origen suizo resultó ser el principal proveedor, cliente y en ocasiones hasta prestamista, al comprar su producción a futuro a cambio de efectivo inmediato.

Como deudores de Glencore, la industria estatal del aluminio ha llegado, en las ocasiones más extravagantes, a pagar a Glencore con insumos que le ha comprado, nada más y nada menos, que a la misma Glencore.

Son escenarios de un mismo circuito en el que la trasnacional traslada bauxita y otras materias primas hasta Guayana y luego se las vuelve a llevar como aluminio y otros productos terminados.

En el comercio de la bauxita y el aluminio venezolano Glencore parece estar en todas partes. Le favorecen condiciones inéditas, pero que fueron aceptadas por los representantes de las empresas básicas y funcionarios de un gobierno que se proclama socialista y antiimperialista.

Bajo esa administración, por ejemplo, CVG Bauxilum por primera vez ha tenido que acudir a una empresa trasnacional para importar bauxita, el mineral primario para la fabricación de aluminio.

La trajo desde Brasil, Guyana y hasta desde Indonesia por intermedio del trader suizo. Luego lo suministró en forma de alúmina -el compuesto precursor del aluminio- a la industria transformadora estatal, que con eso fabricó aluminio del que 30 por ciento estaba previamente reservado como pago de deudas contraídas… con Glencore.

Es un negocio redondo para Glencore, una de las transnacionales más poderosas del mundo en el mercado de materias primas.

La firma suiza compra y vende en todo el planeta desde maíz hasta petróleo y no en vano tiene su propia sucursal en Ciudad Guayana, donde florece a pesar de las proclamas anticapitalistas del Socialismo del siglo XXI.

Futuro empeñado

Sólo entre 2009 y 2010 Glencore reservó cerca de un millón de toneladas de aluminio en contratos a futuro. Y aun antes de volverse proveedor, ya esos convenios generaban pérdidas millonarias al Estado venezolano.

En esa relación comercial, Bauxilum ha firmado tres contratos desde 2005 y negociado tres extensiones que la comprometen hasta 2018. Eso sin contar otro suscrito el 30 de agosto de 2011, en el que garantizó el suministro de 1,4 millones de toneladas de bauxita a cambio de un préstamo por 120 millones de dólares.

Ese último acuerdo fue autorizado por el entonces ministro de Industrias Básicas y Minería, José Khan, quien llegó al cargo -precisamente- por el escándalo que provocó su antecesor, Rodolfo Sanz, por esos contratos.

Rodolfo Sanz

Mientras Sanz decía que esos acuerdos eran un “vicio perverso porque terminan apoderándose de las empresas y terminan ellos haciendo lo que les da la gana” (18 de julio de 2009), en el cuarto piso del edificio de Bauxilum les colocaba su firma.

En esas compras a futuro, Glencore se aseguró todas las de ganar: en lugar de pagar los cargamentos al precio del mes inmediatamente anterior registrado en la bolsa de valores del London Metal Exchange, como se estila en todo el mundo, la República Bolivariana de Venezuela aceptó que Glencore y Noble Resources, otra trasnacional, escogieran el mejor precio -el menor- de los últimos tres meses de cada despacho.

De haberse cumplido los convenios al pie de la letra, hasta septiembre de 2013 el Estado habría dejado de percibir algo más de 10 millones de dólares -US$ 10.126.297 con exactitud- sólo por la venta de 183.600 toneladas de aluminio primario y 32.400 de cilindros que Alcasa, otra de las empresas del complejo del aluminio de la Corporación Venezolana de Guayana, se comprometió a enviar en condiciones preferenciales en un contrato firmado el 1 de diciembre de 2009.

Pero ya se ve que con Glencore se negoció mucho más que eso. Los compromisos financieros de CVG Alcasa y CVG Venalum con el gigante suizo -en esas condiciones- reservaron alrededor de 964 mil toneladas de aluminio, el equivalente a casi toda la producción de los últimos tres años.

Amén de quebradas, las empresas básicas del aluminio están hipotecadas con Glencore.

La emergencia eléctrica de 2010 obligó a desconectar buena parte de la cadena de producción, por lo que salir de las deudas se ha hecho cada vez más complicado. La transformación de bauxita en alúmina, por ejemplo, pasó en seis años de casi 2 millones de toneladas a unas 807 mil anuales. En este marco, Bauxilum aún le debe a Glencore más de 3 millones de toneladas de alúmina, una cifra que supone entregar la totalidad de la producción actual de casi cuatro años.

Aunque ahora los contratos están suspendidos por “razones de fuerza mayor”, las empresas aún deben parte de los 540 millones de dólares de anticipo que recibieron al momento de su firma.

El monto fue depositado en una cuenta offshore de las estatales en una oficina comercial del banco ruso Gazprombank en el Líbano y, según los convenios, ese “adelanto” se pagaría con descuentos de 700 dólares a cada una de las toneladas despachadas entre 2010 y 2012.

Los contratos a futuro existen en todo el mundo con cláusulas como la 11.3, que establece que si un evento impide el despacho por más de 90 días, entonces las condiciones serán extendidas por un período igual a la fecha de cesantía.

Lo que no es usual, explica un comprador nacional de aluminio, es que se tengan que pagar con más 162,9 dólares por cada tonelada, un plus que puede interpretarse como una compensación por los intereses generados; sólo que ese excedente equivale a 30% del anticipo. Es decir, hay un elevado 20,23% anual de interés sobre saldos. “Pareciera una grosería achanchullada”, señala.

Bauxilum se va a pique

Muy pocos en la industria hablan de esos contratos. Los compromisos con Glencore se hicieron tabú luego de que el presidente Hugo Chávez ideara el Plan Guayana Socialista 2009-2019, cuyo propósito era la transformación de la materia prima en Venezuela.

La transición al socialismo soñaba con lograr el llamado desarrollo de aguas abajo que buscan en Guayana desde hace 60 años, para que el aluminio termine siendo procesado en estas fronteras en lugar de salir al exterior. En la realidad, sin embargo, hoy hay más dependencia de las transnacionales.

El caso de Bauxilum es emblemático por lo contradictorio con el discurso oficial: datos del sistema SAP de información de la empresa, un informe de auditoría de 2013 (AL-DCPM-XX/12) y los documentos de Memoria y Cuenta del Ministerio de Industrias desde 2010 a la fecha, confirman que Bauxilum se va empeñando al tiempo que Glencore se beneficia.

La crisis alimenta un círculo vicioso: ahogada en deudas y caídas de la producción, Bauxilum accede a hacer más deducciones de dólares por tonelada a cambio de dinero fresco de Glencore.

La táctica le permite ganar tiempo para aplacar conflictos laborales, pero no de gratis. Bauxilum queda comprometida para el futuro. Deberá enviar más alúmina a Glencore, pero a cambio de menos divisas en los próximos años.

Los informes de Memoria y Cuenta que el Ministerio de Industrias ha presentado desde 2010 resultan elocuentes: las empresas de la Corporación Venezolana de Guayana han disminuido su producción en la misma medida que ha crecido su relación con Glencore. Bauxilum, de hecho, registra una caída de 70 y hasta 80 por ciento de su capacidad instalada en cuestión de seis años.

Trasnacionales prosperan

La firma de los contratos a futuro coincidió con el inicio de una crisis en toda la cadena de producción del aluminio, que arrancó en la mina de bauxita de Los Pijiguaos, ubicada al oeste del estado Bolívar, donde en 2012 por ejemplo llegaron a extraer el mínimo histórico de 2 millones de toneladas de bauxita, apenas un cuarto de los 6 millones de toneladas que como promedio solía producir.

La sustitución de importaciones que la industria había logrado durante décadas se revirtió en tan sólo cinco años. Con la tercera reserva de bauxita más grande del mundo, Bauxilum importó 1,3 millones de toneladas de bauxita a través de Glencore, provenientes de Brasil, Guyana e Indonesia, que según el sistema SAP de la estatal, le costarán 106 millones de dólares.

De acuerdo con el informe de auditoría AL-DCPM-XX-12, el producto no sólo se compró con sobreprecio, sino fuera de especificaciones técnicas.

Para justificar el requerimiento, la gerencia adujo la desinversión en la industria, bajos niveles del caudal del río Orinoco para el traslado de la bauxita en gabarras y el consecuente aumento de las demoras en los tiempos de descarga por el daño de un equipo indispensable.

Roberto Wellisch, accionista de ACBL, CEO de Palmat Internacional y representante de Glencore en Venezuela.

Pese a la emergencia, Bauxilum eventualmente decidiría -en 2012- disponer de bauxita para amortizar sus deudas con la empresa de transportación ACBL de Venezuela, en donde figura como accionista el representante de Glencore en Venezuela, Roberto Wellisch.

En esa transacción, Bauxilum otorgó a ACBL un cargamento de bauxita cotizado a precios más de dos veces por debajo del monto por el que la empresa estatal lo había adquirido, lo que quiere decir que compró caro y revendió barato al mismo grupo de empresarios.

“Durante 2011 y 2012 CVG Bauxilum adquirió 900.000 t de bauxita a un precio de 85 US$/t en el mercado externo a la empresa Glencore AG, requerimiento basado en una serie de factores que han incidido negativamente en la disponibilidad de ese material”, reza la auditoría.

“CVG Bauxilum celebró el contrato denominado ‘Venta de 900.000 t de bauxita de fecha 27-04-2012’ con la empresa ACBL Venezuela LTD, contratación aprobada por la junta directiva en su reunión JDB-2012-07-E del 30/04/2012, el cual fue vendido a un precio de 32 US$/t, para ser despachado en ese año (300.000 t) y en el 2013 (hasta 600.000 t), situación que no es cónsona con la necesidad planteada de insuficiencia de bauxita que motivó la adquisición de 900.000 t a Glencore AG durante los años 2011 y 2012”.

Sólo en esa triangulación se evaporaron 47,7 millones de dólares. El documento dice que Bauxilum demandó 28,8 millones de dólares por un cargamento similar al que meses antes había adquirido por 76,5 millones.

En las últimas semanas el representante de Glencore, Roberto Wellisch, ha visitado Guayana. Se supo que pidió a Venalum retomar sus intercambios, suspendidos en marzo de 2013, pero esta vez a cambio de facilitarle el coque de petróleo calcinado, un insumo requerido para la fabricación de ánodos de carbón que falta en sus plantas.

Gerente de Logística de Venalum, teniente coronel (Ej) Larry Aragort.

Según una carta filtrada desde la propia CVG, Palmat -la representante de Glencore en el país- propuso al gerente de logística de Venalum, teniente coronel Larry Aragort, entregar 200 mil toneladas de coque de petróleo calcinado en el puerto de la estatal -a un precio de 450 dólares por tonelada- a cambio de mil toneladas de aluminio de mejor calidad entre agosto y marzo de 2014, con las mismas condiciones del contrato de 2009. Venalum aceptó la oferta el 2 de agosto, según consta en la comunicación GL-155/2013.

El convenio es conservador, sin embargo, en comparación con las 604 mil toneladas de aluminio que Venalum comprometió a finales de 2009, a días de que el presidente Chávez decidiera desincorporar el equivalente a dos líneas de producción bajo el pretexto de la emergencia eléctrica.

La decisión del Gobierno logró que Venalum, hasta entonces una tacita de aluminio con récords de producción y uno de los mejores contratos colectivos de la región, empezara a hacer aguas. A partir de entonces no ha logrado recuperarse.

De 422 mil toneladas producidas en 2009, ha caído a 266 mil al cierre de 2012. Un efecto de la debacle fue que las empresas básicas debieron salir a comprar 60 mil toneladas de aluminio primario en mercados internacionales para pasar a ser simples revendedores.

De acuerdo con los datos de comercio exterior del Instituto Nacional de Estadística, Venezuela sólo ha importado de Estados Unidos y Brasil 6.941 toneladas del metal de las 115 mil toneladas de aluminio autorizadas por Chávez en el punto de cuenta Nº 065/10 el 4 de junio de 2010. De no haber un error, las empresas básicas pagaron más de lo que llegó al país.

¿A dónde fue a parar el aluminio que el gobierno importó?

Producción de alúmina en picada

Según cifras del propio gobierno asentadas en la Memoria y Cuenta del Ministerio de Industrias 2012, así va la producción en Bauxilum:

2006: 1.891.596 toneladas métricas.

2007: 1.750.956 toneladas métricas.

2008: 1.591.318 toneladas métricas.

2009: 1.376.045 toneladas métricas.

2010: 1.243.910 toneladas métricas.

2011: 1.222.000 toneladas métricas.

2012: 807.324 toneladas métricas.

(*) Este reportaje es parte de un proyecto del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (Ipys Venezuela), que se investigó y publica en forma simultánea con el diario El Universal, de Caracas, Correo del Caroní y Armando.info.

Diseño gráfico: Sala de Información.

Maduro y sus “lágrimas de cocodrilo”

Damián Prat, Público y Confidencial

Dicen que los cocodrilos, mientras devoran a sus víctimas, lagrimean. Obvio que no es por tristeza ni dolor.

De allí deriva la popular expresión para referirse a quien, como en una obra de teatro, parece estar llorando cuando en realidad comete un acto de fuerza destructivo.

“¿Por qué Maduro no se quejó todos éstos años, como hace hoy, para criminalizar a los ferromineros?”

Maduro volvió a lanzar ataques, descalificaciones y desprecios hacia los trabajadores de Sidor y Ferrominera, tratando de criminalizarlos. Mientras lo hacía, soltaba “lágrimas de cocodrilo” quejándose porque los sidoristas le estarían “haciendo daño a 300 mil familias que están esperando su vivienda este año al no fabricar las cabillas”.

¿Por qué Maduro no se quejaba ni lloraba cuando el gobierno del que ha formado parte todos éstos años destruía la capacidad productiva de la siderúrgica, abandonaba el mantenimiento y las inversiones, designaba a forasteros desconocedores de la industria para mal manejarla, todo lo cual resultó en que Sidor produjera 45% menos cabillas y 60% menos acero, con pérdidas, solo en 2012, de 961 millones de dólares?.  ¿Va a evadir su responsabilidad en esa ruina?.

“¿Por qué Maduro no asume su responsabilidad en tanta ruina y destrucción?”

¿Por qué Maduro no explica qué hizo con el cheque de los 314 millones de dólares que -para inversiones de recuperación productiva para Sidor- firmó Chávez el 20 de agosto de 2012 y aún no han llegado?

Maduro volvió a lanzar ataques, descalificaciones y desprecios hacia los trabajadores de Sidor y de Ferrominera, tratando de criminalizarlos.

¿Por qué Maduro no reclamaba al gobierno del que era ministro y a los jefes rojos rojitos a los que pusieron en Guayana en cuya gestión de 2010 y 2011 se produjeron 11 millones y medio de cabillas menos que en 2006-2007?.

¿Por qué Maduro no explica por qué motivos provocó que se reanudara la huelga, al ordenar desconocer los acuerdos a los que se había llegado entre los representantes de su gobierno y los trabajadores, por lo que ese mismo día se puso fin a la huelga y reanudaron labores?

Si Maduro no hubiera dado esa orden Sidor estaría hoy trabajando y produciendo normalmente, pero él prefirió provocar un conflicto para luego acusar a los trabajadores de estar vendidos “al imperio” y justificar su “cuento chino” (o cubano) del falso “plan del colapso total”.

¿Por qué Maduro no explica la razón de que su gobierno, tres meses después de los acuerdos firmados con los trabajadores de Ferrominera, incumpla todo, siga manteniendo confiscadas (violando la Ley y la justicia) las prestaciones sociales, retenidos (también ilegalmente) los dineros del trabajador que le son descontados para su caja de ahorros, sus seguros médicos y de vehículos, su bono compensatorio por los tres años de contrato vencido y el pésimo estado del hospital?.

¿Por qué Maduro no se quejaba todos éstos años, como hace hoy para criminalizar a los ferromineros, de la destrucción de los equipos de mina de Ferrominera Orinoco por lo que su gobierno tiene privatizada el 70% de la producción de mineral de hierro?.

¿Por qué Maduro no asume su responsabilidad en tanta ruina y destrucción, y en lugar de eso pretende culpar a los trabajadores cuando ahora, con total razón y con derecho legal, reclaman, protestan y luchan?

Diseño gráfico: Sala de Información.

Un país de mentira y de mentiras

Elides Rojas, El Universal

La verdad no es la verdad. De hecho no existe la verdad. Lo que existe es un atisbo de verdad o algo cercando a la verdad.

Pero nunca la verdad ha sido buena. Tampoco mala. Está en el mundo de la relatividad. Puede ser o no puede ser. Tal vez.

Nunca se sabe cuando la verdad será buena o mala. A duras penas podría ser conveniente, aunque no tanto. Eso también depende. No obstante, recomendar decir la verdad, es lo usual y lo éticamente válido. Pero cumplirlo no necesariamente es lo más recomendable. Hay de todo.

Lo que sí es un hecho es que en materia de verdad debe existir una sola, no dos ni tres. Eso está comprobado.

Ya George Orwell con su Ministerio de la verdad, de la novela 1984, había adelantado esta idea del doble pensamiento y en el método de reescribir la historia como una manera de confundir, entrar en el plano de lo que nadie entiende (Como el comienzo de esta nota) y mantener a la gente en vilo todo el tiempo.

Es el truco eterno del comunismo cuando existía como modelo válido. Ahorita es una burla de sistema como en Cuba o Corea del Norte, demostraciones palpables del fracaso histórico de estos proyectos de país, aunque se mantengan con sus dictadores por años y por varias generaciones.

Pero, entre otras cosas, es con el uso de la manipulación descarada de la información y concretamente con la contrainformación como escudo es como se mantienen con la espada en la mano. Por esa es la otra: o le crees la versión al gobierno o te atravieso con la espada. Es el poder absoluto.

Así lo hacen en la isla propiedad de los Castro. Así lo han hecho en Corea del Norte. Y así pretenden hacerlo en Venezuela los Castro por intermedio de sus mandaderos ya suficientemente conocidos e identificados, con inclusión del comandante ya retirado.

Se arma un zafarrancho con Estados Unidos y Maduro expulsa, acusándolos de golpistas, a funcionarios del imperio. De allá para acá le responden con lo mismo: fuera Calixto Ortega y dos más.

Pues resulta y está probado que la representación diplomática venezolana se la pasaba reunida con los dirigentes más ñángaras de Estados Unidos sin ningún problema.

Maduro acusa a los trabajadores de la CVG de conspirar con el imperio y de sabotear a la industrias básicas y les suelta los perros a los manifestantes. Resulta que, en el empeño de engañar a todo el mundo todo el tiempo, acaba de ganarse la enemistad de todos los trabajadores chavistas de Bolívar.

En Venezuela, por ejemplo, no hay hampa ni crimen desatado. Lo que existe es sabotaje del imperio.

En Venezuela no hay escasez ni pobreza ni ruina ni falta de divisas por pésimas ejecutorias inspiradas en la Cuba de los Castro; lo que hay es una guerra económica ejecutada contra el país por la oposición, el imperio otra vez, los empresarios y todo aquel que pase por Chacao o vaya a un acto con Capriles.

En Venezuela no hay un sistema eléctrico podrido. Lo que hay es sabotaje de la derecha amarilla.

En Venezuela la oposición sale todos los días a las calles a romper las aceras y a abrirle huecos a las avenidas. Eso es lo que hay. Un país sin verdad.

Un país de mentira y de mentiras.

Diseño gráfico: Sala de Información.

Militarizar

César Miguel Rondón

Militarizar es un verbo peligroso. Militarizar es un verbo que le quita espacios importantes a la noción de democracia.

La democracia es fundamentalmente un asunto civil, es el gobierno de las mayorías y las mayorías siempre son civiles.

Cuando se militariza una ciudad es porque de alguna manera la situación se le fue de las manos a alguien, básicamente al gobierno. En este caso al Gobierno Nacional, porque lo que detona la militarización de Ciudad Guayana tiene que ver con las Empresas Básicas, y estas las maneja directamente el Gobierno Nacional.

“Militarizar es poner en evidencia a un gobierno que se siente acorralado, que se siente frágil, débil”

Desde hace semanas, meses -¿y por qué no decirlo?-, años, Guayana ha sido el centro de informaciones penosas, lamentables, negativas. Ese sueño de una Venezuela moderna que se tuvo en los años 60’, que la democracia construyó con las grandes Empresas de Guayana, con la fundación misma de la ciudad, esos sueños se han hecho añicos con el paso del tiempo y, especialmente, en estos últimos 15 años de Revolución Bolivariana.

Una revolución que se inició con el cruento intento de golpe militar en el año 1992, y que jamás se ha quitado ese apellido, el apellido militar. Todo lo contrario, cada vez lo acentúa más.

Pues bien, el Gobierno ha evidenciado su impericia, su ineficacia para manejar los asuntos de envergadura y sólo le ha quedado militarizar a Ciudad Guayana.

La pregunta fundamental es: ¿continuará adelante ese proceso de militarización? Porque ese verbo solo lo conjuga en primera persona el poder, el gobierno. Nosotros los civiles no tenemos cabida.

Ahora, militarizar también es poner en evidencia a un gobierno que se siente acorralado, que se siente frágil, débil. Hemos comentado en los últimos días la acusada paranoia que manifiesta ya públicamente el señor Nicolás Maduro.

Hoy, por ejemplo, El Correo del Orinoco cita a la Ministra de Comunicación, la señora Delcy Rodríguez, la polémica hermana del muy polémico Jorge Rodríguez. En el titular de marras dice: “Presidente Maduro presentó pruebas contundentes de conspiración de la funcionaria Kelly Keiderling”. ¿Cuáles son las pruebas? Según leo: Existen cables develados por WikLleaks –¡imagínese usted!- que demuestran la relación de la diplomática con el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles Radonski.

“Cuando se militariza una ciudad es porque la situación se le fue de las manos al gobierno”

Es decir, es un delito ser amigo de Henrique Capriles o tan si quiera tratarlo. Ella, la señora Keiderling -continua la Ministra Rodríguez-, es una persona que fue experta en captar personas intelectuales y artistas en Cuba para la CIA. Existen cables filtrados, develados por WikiLeaks, que demuestran la relación de Kelly Keiderling con Henrique Capriles.

La CIA financia a Capriles y a todos los planes desestabilizadores que pueden ser causados en Venezuela y abiertamente el opositor los acepta sin ningún problema.

En El Universal, le citan: “Los diplomáticos -es decir los americanos- no se reunieron con factores políticos sino con factores desestabilizadores y de oposición que están inmersos e incursos en planes conspirativos contra sectores sensibles de la población, como la electricidad, la guerra económica”.

Esta cita ya delata a la Ministra Delcy. Evidencia su susto, su pavor. Es decir, todo aquello que sea opositor es enemigo, y, por lo tanto, hay que aplastarlo. Por ello se militariza Ciudad Guayana. Ojalá no sea la primera de una lista.

“La democracia es fundamentalmente un asunto civil”

Mientras, señora Delcy, señor Maduro y demás miembros del Gobierno revolucionario, es bueno que anoten lo siguiente: según sus propias cifras, es decir, según las cifras del Banco Central de Venezuela, tal como lo reza el gran titular de El Nacional: “Un billete de 100 bolívares ya solo alcanza para un cartón de huevos”. Lo que podía comprar en el 2007 ahora cuesta 423 bolívares. Si pensamos en el bolívar viejo, estamos hablando de 100 mil bolívares.

¿Usted sabe lo que significa que tenga un billete de 100 bolívares en el bolsillo y eso no sirva para prácticamente nada? ¿Militarizarán también el billetico de 100?

“Tres de cada cuatro venezolanos están pidiendo cambio de gobierno”

David Ludovic y Janet Yucra. Fotografía: Lisandro Casaña – Notitarde

“El gobierno está entrampado”. Con esta frase categórica Alfredo Keller, director de la empresa encuestadora Keller&Asociados, resume la perspectiva política del oficialismo para los próximos tres meses.

No suelta este augurio casi profético a la ligera. Como una persona que tiene más de treinta años tratando de entender por qué el venezolano se comporta políticamente de la manera en que lo hace, Keller complementa esta frase y todas las demás respuestas que da con cifras, porcentajes y proyecciones provenientes de su último estudio de opinión pública, que fue difundido la semana pasada y que demuestra, entre muchos otros hallazgos, que el chavismo se ha ido convirtiendo en minoría, especialmente desde la muerte de Hugo Chávez.

La razón de la “trampa” en la que, a juicio de Keller, se encuentra sumido el gobierno de Maduro, es su distanciamiento de las necesidades de la ciudadanía, por un lado, y la “herencia” de su predecesor, por otro.

“Este gobierno va a contrapelo de los intereses populares y lo que ofrece tiene un costo político muy grande: corregir los entuertos del llamado socialismo del siglo XXI. Lo que está ofreciendo tiene un costo político muy grande: corregir los entuertos del socialismo del siglo XXI, como lo muestran medidas como las devaluaciones. Vemos incluso que la gente reclama contra políticas que vienen de la época de Chávez, como las expropiaciones”.

– ¿Por qué no es sino hasta ahora que hay protestas con ese tipo de temas?

– Porque ahora es cuando están entendiendo algo que con mucha timidez y voz baja viene diciendo la oposición y el sector privado desde hace mucho tiempo: las expropiaciones llevan a poca productividad, lo que lleva a la escasez y a la inflación. La gente empieza a comprender que el problema no está en la incompetencia de quienes aplican el modelo de controles en sí mismo y empieza a haber un rechazo.

“El gobierno está entrampado”

– ¿Hay mediciones que muestran ese proceso?

– Sí las hay. Hay un estudio que realizamos acerca de la relación entre libertades y controles políticos y económicos. En 1998 ese estudio demuestra que muchos venezolanos demandaban controles de ambos tipos: solamente 27% quería libertad política y 35% libertad económica.

Luego de que Chávez llegó, empezó a aplicar justamente lo que la gente pedía: controles. A partir de allí se observa la huida de los controles y las demandas de libertades.

Ese mismo estudio, pero realizado este año, arroja 62% de los venezolanos pidiendo libertad política y 59% pidiendo libertad económica, pero el gobierno sigue empeñado en quedarse en la otra esquina. Eso muestra que los venezolanos cada vez están más distanciados de las ofertas centrales del gobierno.

Sin embargo, pese a que las personas están pidiendo libertades, si el gobierno empieza a liberar, el costo político es doble: por un lado, es una traición a las bases del chavismo radical, incluso a su antecesor, y por el otro, pierde credibilidad, porque levantar los controles es una muestra de su fracaso. Por eso insisto en que está entrampado.

– ¿Incluso los chavistas están en esos grupos de distanciados?

– Sí, especialmente los llamados chavistas “periféricos” o chavistas “light”, que van abandonando el chavismo y terminan en los independientes, pues no se van a pasar a la oposición de un solo plumazo.

Discurso versus realidad

Otro de los problemas que a juicio de Keller afronta Nicolás Maduro (y que le pasará factura en las elecciones municipales) es el deterioro de la calidad de vida del venezolano que, a su juicio, no puede “disfrazarse” pese a “lo que él intenta hacer ver y que el oficialismo vende a través del control mediático que tiene del país. Los ciudadanos ya no se están ‘comiendo el cuento’. Se nota la diferencia entre discurso y realidad y las encuestas lo demuestran”.

– ¿Cuáles son los resultados de los estudios en cuanto a esa percepción?

– 61% de los venezolanos ven hoy al país por mal camino y solo 39% son optimistas. Aquí vale la pena retomar que los ciudadanos hacen inevitablemente una comparación con Chávez, y Maduro no es Chávez.

Las condiciones de vida con Chávez eran percibidas infinitamente mejores que con Maduro. Hay una diferencia de 38 puntos entre cómo estaba la lectura del país a finales del año pasado (cuando Chávez se despidió) y ahora hacen la comparación con Chávez.

Maduro no es Chávez, pero las condiciones de vida con aquel eran infinitamente mejores que las que hay con Maduro. La diferencia es de 38 puntos entre cómo estaba la lectura del país a finales del año pasado, cuando Chávez se despide, y la situación que tenemos ahora.

Al buscar la explicación a ese descenso brusco encuentras que se han incrementado todos los problemas económicos: 65% de la población cree que la economía está empeorando.

– ¿Y cuánto de ese porcentaje es chavismo?

– Si quienes se definen como chavistas son 34% del país, eso quiere decir que 22% de los chavistas ven el país mal. Eso genera un problema interno en el chavismo, una grave insatisfacción con la gestión de Maduro.

“Este gobierno va a contrapelo de los intereses populares”

La relación entre realidad y propaganda no se circunscribe únicamente al ámbito económico. También los conflictos internos del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) evidencian, para Keller, una fragmentación en lo político, que obedece, según asegura, a la desaparición de Chávez como elemento de cohesión en el oficialismo.

“Cuando Chávez desaparece de escena se descubrió que el chavismo es, en realidad, muchas cosas: lo hay civil y militar; moderado y radical; procubano y anticubano”. Cuando Chávez desaparece, cada uno de estos factores “comienza a jugar su propia agenda”, comenta Keller, quien considera que en el gobierno hay un “triunvirato” constituido por Maduro, como representante del poder civil; Diosdado, del militar, y Rafael Ramírez, presidente de Pdvsa, representando al poder económico.

“No estando Chávez ¿quién los articula? Cada uno va por su lado y las bases chavistas, que responden a estas agendas distintas, comienzan a reclamar unas líneas que son contradictorias entre sí. Eso explica por qué el chavismo cae: dejan de sentirse afectos a una sola causa. Por eso están los ojos de Chávez y los eslóganes como “Chávez vive”: es lo único que los articula, un fantasma”.

La realidad: ayuda de campaña

Esta contradicción en la dirigencia chavista, y su impacto en las bases, genera lo que Keller llama el otro gran problema del oficialismo (después del deterioro de la calidad de vida y de haberse convertido en minoría): la votación en las elecciones del 8-D.

Keller nuevamente echa mano de su más reciente estudio, que arroja una ventaja de 10% a favor de la Unidad, que se reduce a siete puntos entre los votantes considerados seguros. Una cifra sobre la que duda, basado en su experiencia y en lo que ha denominado el “efecto Carabobo”.

“Generalmente las encuestas son muy buenas para pronosticar resultados electorales, pero donde hay graves dificultades es en la realidad del índice de participación y abstención electoral. Hace muchísimos años, quienes hacemos encuestas venimos analizando por qué podemos predecir resultados electorales y no la participación. Haciendo un análisis yo tomé como piloto el estado Carabobo. Estudié su historia electoral comparando las encuestas existentes con los resultados de participación y abstención y descubrí una constante: una diferencia de 30 puntos entre quienes declaran que van a votar y quienes realmente lo hacen. En las regionales de 2008 la seguridad de ir a votar era de 76% y la participación real 46%”.

– ¿Eso no depende del tipo de elección?

– Sí, sobre todo ocurre en elecciones municipales. Por eso digo que en diciembre la abstención puede ser mayor, ahora que no hay gobernadores en juego, aunque dadas las circunstancias del país y la decisión estratégica de la MUD de “plebiscitarlas”, es posible que se logre disminuir ese “factor Carabobo”.

– Frente a la intención de voto, ¿qué debe hacer la oposición, y qué es lo que realmente hace, sobre todo para tratar de captar a esos “chavistas periféricos” de los que hablábamos antes?

“Los venezolanos cada vez están más distanciados de las ofertas centrales del gobierno”

– La simple realidad está ayudando mucho a la oposición en este caso y ponerla en evidencia ayuda más. Por eso, frente a esa incapacidad de resolver satisfactoriamente los problemas del país, el peso pesado de la estrategia oficialista será en el terreno político, donde tienen varios objetivos. El primero es decapitar al liderazgo opositor: por eso persiguen a dirigentes y diputados, pero no solo al liderazgo político, sino también al empresarial.

– Esa estrategia la aplicó Chávez y le resultó, pero ¿le resultaría a Maduro?

– Hasta ahora no ha tenido mucho éxito; más bien se le ha revertido, como en el caso de Richard Mardo y su intento de comprar diputados.

– ¿Cuáles son los otros objetivos del chavismo?

–El segundo es desnaturalizar los motivos de la oposición. Ella insiste que su camino es democrático, pacífico y electoral, y el gobierno insiste en decir que es conspiradora y golpista. Buscan desnaturalizarla porque si el chavista light no ve alternativa opta por la abstención, que tiene el menor costo político, frente a la posibilidad de que vote por la oposición.

– ¿El chavismo sí compra ese discurso de la oposición violenta?

– Hoy en día solo lo asume el chavismo radical, que es dogmático, para el cual el único cambio posible es a través de un cambio de gobierno, que bajaría hasta 10% o 12% a los radicales chavistas.

El tercer objetivo del chavismo es tratar de desarticular a la oposición, poner a pelear a la Mesa de la Unidad, y el cuarto es estimular la abstención electoral, una estrategia que han hecho toda la vida desde 2004 en adelante.

La última estrategia es ahorcar toda capacidad comunicacional, impidiendo el acceso a los medios de comunicación, y también a los recursos económicos, amenazando empresas.

Buenos radicalismos

Keller también resalta la existencia de dos “tipos” o grupos de oposición en Venezuela: por un lado, lo que llama la “oposición oficial”, constituida por la MUD y que tiene cinco objetivos específicos: preservar la Unidad; demostrar que es una mayoría irrefutable a través de un triunfo contundente; poner la realidad a la vista para deteriorar al actual régimen; reforzar su imagen pacífica y apelar a la necesidad del diálogo.

Por otro lado, sin embargo, Keller recuerda la existencia de quienes creen que los objetivos de la MUD deben complementarse con otras acciones, como reiterar la ilegitimidad de origen de Nicolás Maduro “con todas las consecuencias que eso conlleva”.

– ¿Aunque eso signifique envolver al radicalismo opositor?

– Tendríamos que entrar en las definiciones de “radical”. Para mucha gente radical es que se acabe la inseguridad, la escasez y la inflación. El término radical puede tener dos significados: uno es una “mala palabra” (como puede ser “derecha”) y el otro que está asociado con un cambio para vivir mejor.

La trampa está en que se le ha dado a la palabra “radical” connotaciones violentas y eso es lo que la gente rechaza, pero si logras apartar lo violento, la tendencia radical de la gente es alta. 72% está pidiendo un cambio de gobierno.

Hay que ver lo que significa eso: tres de cada cuatro venezolanos están en contra del gobierno de Maduro, incluido un 20% de chavistas, es decir, uno de cada cinco no votaría por la oposición, pero no quiere a Maduro.

Ilegitimidad que aumenta

Otro de los resultados que Keller comenta de su encuesta es, precisamente, el referente a la percepción de la legitimidad de Nicolás Maduro.

“Pese a la estrategia que desarrolló para demostrarle al país que es legítimo los venezolanos siguen considerando que Maduro no ganó las elecciones”, asegura.

– ¿Cuáles son los porcentajes en este caso?

– Un mes después de las elecciones preguntamos y obtuvimos como resultado que 38% de los encuestados votó por Maduro y 45% por Capriles.

Pensamos que podía ser un error y volvimos a hacer la pregunta en agosto: 40% declaró que votó por Maduro y 46% por Capriles.

Es un fenómeno raro, porque teóricamente luego de los resultados electorales, en la opinión pública se produce un fortalecimiento. Este fenómeno evidencia que hay la percepción de que Maduro no ganó.

Esa percepción es de 45%, frente a 48% que cree que el ganador fue Capriles. Es decir, la legitimidad de Maduro sigue absolutamente cuestionada. Pero no solo hay la convicción de que Maduro no ganó; también opinan que llegó al poder con fraude (54%).

– Si esto es así ¿Por qué no retomar la bandera de la ilegitimidad y de la impugnación a los resultados electorales?

Así como el oficialismo está entrampado, la oposición también en cuanto al sistema electoral. Si tú dices que este sistema es ilegítimo y fraudulento ¿Cómo convocas luego a elecciones municipales, si buscas arrasar? Eso también sería una contradicción.

– Entonces es de esperar que no se vuelva a tocar el tema de la ilegitimidad?

Sí, aunque la oposición tiene argumentos colaterales del mismo tipo, cuando por ejemplo llama “enchufado” al gobierno actual, lo que tiene una equivalencia de significado a decir que es “ilegítimo”.

Por último, Keller reflexiona sobre lo poco certero de convertir a la corrupción en “punta de lanza” de la campaña oficialista para las municipales y asegura que la Habilitante es una excusa para facilitar el camino a la estructura comunal, que a su juicio permitirá una mayor cohesión de las bases del chavismo.

“Mientras mas cohesión interna, mayor preservación de poder tienes; así que necesitas preservar ese tercio chavista del país, al que los cohesiona ese modelo”.

Alfredo Keller es un apasionado del comportamiento

Al conversar con Alfredo Keller se nota, de inmediato, que su pasión por las encuestas y los estudios de opinión, va más allá. “Cuando estudiaba en la universidad lo que me apasionaba y me llamaba la atención es por ¿Por qué somos como somos? En la cátedra de sociología que veía, me resultaban apasionantes todos los modelos de culturización, de creación de cultura, porque somos producto de una cultura, de unos valores, creencias, sentimientos y todo eso, mezclado, hace que seamos como somos”, explicó el entrevistado.

Relató que esta fascinación le hizo descubrir una herramienta que le ayudó a investigar lo que tanto le llamaba la atención, y así encontró los estudios de opinión pública.

“Cuando salí de la universidad, aquí solamente había una empresa que hacía eso y se me fueron dando una serie de oportunidades, hasta que terminé creando una empresa de investigación de mercado de opinión pública”.

Alfredo Keller y Asociados trabaja desde 1998 y desde ese entonces este periodista egresado de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), hay un aspecto que caracteriza a esta empresa y es que sus estudios de opinión tienen un segmento dedicado a aspectos culturales. “Es decir, un estudio de lo que la gente cree, siente y valora”.

Para citar un ejemplo, Keller indicó que la empresa acaba de terminar un correlato sobre cultura y sociedad, en el cual tomaron una serie de preguntas que permitió comprender como se dividen los venezolanos.

“Si desde el punto de vista nos dividimos en chavistas, opositores e independientes, también nos podemos dividir en tres grupos, desde el punto de vista cultural, que pesan más o menos lo mismo. Hay unos venezolanos cuya motivación o lo que nos motiva en la vida, son valores mágico religiosos (35%)”.

A estos venezolanos los caracteriza aquella frase tan escuchada: “Dios proveerá”. El otro segmento es el de “los normativos,” que es el más grande, con 38%. Se trata de los venezolanos que hacen lo que “debe ser” y los que dicen: “hay que hacer el bien, sin mirar a quién. El buen gobierno es el que hace cumplir la ley”.

Luego vienen los materialistas que ocupan 27% del estudio. Estas personas funcionan bajo algunas de estas premisas: “no me den, pónganme donde hay. Los logros dependen de los contactos personales. El buen gobierno es el que siente como el pueblo”. De esta forma, responde aquellas preguntas que se hizo cuando era estudiante y le ha permitido saber “por qué la gente se comparta como se comporta”.