Emilio Lovera: “Para el ignorante, un chiste puede ser peor que una bomba”

Jolguer Rodríguez Costa

–¿Necesita Venezuela una sesión de risoterapia?

-De una gran sesión, pero… sin exagerar.

–Ante la seria situación, ¿censurarán también el humor?

-Ya está censurado, regulado, pero como a todo en Venezuela se le encontró la vuelta.

–¿Se autocensura?

-No, yo me agudizo.

–¿A quién le prestaría su humor?

-A los entristecidos por esta revolución.

–¿Cuántas de sus 200 voces se levantarán el 7 de octubre?

-(Risas) La mía.

–¿Y el resto?

-No vota; el único que tiene cédula soy yo.

–¿Con todo y el proceso de cedulación de los últimos años?

-Entre tanto cubano y colombiano, está la ventaja de los chinos, que traen al mismo siempre y lo cedulan varias veces.

–¿El chino de Cadivi?

-Todavía no lo han elegido.

–¿Qué le da risa de la revolución?

-Su cultura.

¿Y de la oposición?

-Los asomos de interés por el poder.

–¿Haría una comiquita de usted mismo?

-Uno hace de sí mismo una caricatura para poder ser comediante.

–¿La parodia cómica nacional?

-La cadena llanto colectiva.

–¿Le ha dado este gobierno más material que otros?

-El humor siempre es de oposición. Este gobierno nos ha sorprendido con elementos que no es necesario modificar para que den risa.

–¿El humor del proceso?

-Siempre está de mal humor (risas).

–¿Por qué entonces ha aguantado tanta oda?

-(Risas) Hace creer que la aguanta.

–¿Le teme la revolución a los humoristas?

-Para el ignorante un chiste puede ser peor que una bomba. Por eso nos tratan como si fuéramos pranes.

–¿Tímido?

-Ante las mujeres.

–El hombre mientras más feo…

-Está de moda (risas).

–¿Cómo parodiaría a la oposición?

-Gran parte de ella a través de mi personaje del waperó. Ahora se llaman “los chamos pues”.

–¿Se iría demasiado?

-¡Jamás!

–¿Qué le falta demasiado al Gobierno?

-Trabajar (carcajadas).

–Y usted, ¿es cómico o humorista?

-Actor cómico.

–Zapata dice que el humorista es un cómico que ha fracasado…

-Y el cómico es un humorista que tiene real.

–¿Cuándo se convierte una gracia en morisqueta?

-Cuando se burla de un indefenso.

–¿Defendería la causa democrática?

-Defendería ideas, no caudillos. Cuando Capriles asuma, si es que gana, me convertiré en su opositor (risas).

–¿Su mejor papel?

-El de padre.

–¿El papelón de su vida?

-¡Ahí sí me desarmaste! Uno olvida los papelones, pero los amigos te lo recuerdan.

–¿Alguna vez hizo llorar tratando de hacer reír?

-A una señora, cuando narré la Batalla de Carabobo con los venezolanos de hoy en día.

–¿Se imagina a los políticos imitando a los humoristas?

-Lo han hecho. Cuando Chávez le comentó a Evo sobre La Isla Presidencial. Me imitó a mí haciéndolo a él (carcajadas).

–¿La imitación más querida?

-Claudio Fermín.

–¿Parodiaría a Obama?

-Causaría gran alegría entre toda la población.

–¿El cómico de la revolución?

-Pedro Carreño. Los periodistas lo desarman y él, totalmente indefenso, acusa el desarme.

–¿Y el de la MUD?

-Definitivamente, Pablo Medina.

–¿Un cómico que asumió su personaje?

-Joselo, con el guabinoso.

–¿La guasa más detestable?

-Los comentarios de Diosnomehadadocabello con su rictus de sonrisa (igualito a “Rizarra”) ante el tema del hampa.

–En el TSJ, ¿quiénes son los dueños del circo y los payasos? –

-(Carcajadas) Creo que el periodista ya hizo el chiste.

–¿Qué tiene de risible la parte dura de su vida?

-Anteriormente no la llevaba con humor; ahora me acuerdo y me río.

–¿Qué tiene de cura?

-Ni la sotana.

–¿De Ni-Ni?

-Nada. Prefiero a un chavista que a un Ni-Ni.

–¿Y de majunche?

-Quizás, lo político. Hay unos que lo son como políticos y como cómicos, es decir, doblemente majunches.

–¿Ha hecho reír a un oficialista?

-Ellos no tienen espectáculos graciosos. De hecho, no tienen humoristas, pero son nuestro público y van a divertirse, aunque primero envían a sus escoltas a ocupar los puestos hasta que apagan la luz y aparecen con su familia.

–¿Subversivamente?

-(Risas) Exacto. Imagínate si los ve el jefe; de hecho, se van antes de que acabe el espectáculo.

–¿Alguna vez recibió un reclamo bolivariano?

-Sobre todo entre 2001 y 2007, pero la abrumadora mayoría los mandaba a callar. Reclamaban cosas sin entenderlas, como aquella vez que le puse a Chávez la voz de Bolívar y no se dieron cuenta.

–¿Parodiaría al soberano?

-Lo hice con mi personaje Elso Berano, el eterno Juan Bimba.

–¿Qué produce más dinero: hacer reír o hacer llorar?

-Muchos que han amasado grandes fortunas han producido mucho llanto.

–¿Humoristas al poder?

-No. Deben estar en el poder las personas preparadas.

–¿Regulará la risa Conatel?

-La regula, pero no la reconoce.

–De seguir la revolución, ¿se anotaría en el pan o en el circo?

-No en el pan, a pesar de que como mucho. Yo soy el circo.

–¿Cuántos espectáculos le quedarían?

-Espero que lo suficiente para volver a hacerlos libres y sin censura.

–¿Qué pasaría en Venezuela si la gente dejara de reír?

-El venezolano trabaja riendo, vive riendo, en la escuela, en la calle, en los velorios, en los hospitales, en los atracos.

Se paralizaría el país.

 

Venalum, más conflictos

Damian Prat

Al desastre productivo causado por el Gobierno en Venalum, que tiene a esa empresa produciendo a 24% de su capacidad, se le suma un conflicto interno dentro del PSUV e incluso uno a nivel laboral que pone de bulto la ausencia casi total del Ejecutivo en las empresas básicas, las cuales parecen marchar sin rumbo.

La diputada al Parlatino, Ana Elisa Osorio, juramentó otro mecanismo de “control obrero”, diferente al que sentenció el presidente Chávez hace tres años, que fue manejado por la FBT y al que ahora denominan “consejos de trabajadores”, que según sus promotores habrían sido “electos por las bases”.

El acto, anunciado desde varios días antes, no pudo efectuarse en el Teatro Orinoco, ubicado dentro de la misma Venalum, porque una protesta organizada por el grupo FBT-PSUV, que controla la directiva del sindicato Sutralum, impidió el acceso al área administrativa y al teatro. Ese grupo fue también el que manejó el “control obrero” anterior y se les ha acusado siempre de designar tal control obrero “a dedo”.

La razón de la protesta habría sido reclamar los beneficios contractuales perdidos en ésta administración, pero el otro grupo del PSUV, denominado FST, señaló que era una protesta falsa, solo para impedir y sabotear la instalación de los consejos de trabajadores y los acusa de “no haber reclamado jamás esos problemas de los que son corresponsables”.

Lo cierto es que la diputada y el grupo de unos 200 trabajadores se fueron hacia la “Plaza de Hierro”, en la zona comercial de Puerto Ordaz, y allí cumplieron el acto. La “autoridad” de la diputada para tal acto parece ser solamente de tipo político, pues representa a un sector del PSUV que ha sido marginado.

Enfriar protestas y “más de lo mismo”

Otros actores dentro de Venalum, como el director laboral electo Luis Vásquez, también del PSUV pero que marca distancia de esa pelea interna, asegura que el de antes fue a dedo, y el de ahora se designó en reuniones en las áreas pero no fue una elección en la que todos participaran. “Creo que hay un buen esfuerzo de muchos compañeros pero el trabajador se siente desatendido en los motivos que los llevaron a apoyar las protestas de marzo”.

Aquellas protestas que lograron un apoyo significativo en cuanto a número de trabajadores, y se extendieron por mas de un mes, pese al acoso del gobierno a través de tribunales y la inspectoría del Trabajo, reclamaban las mejores salariales contenidas en el contrato colectivo vigente y discutir el nuevo convenio que ya tiene cinco años vencido, junto con rescatar a Venalum como empresa mediante inversiones.

“De aquí no nos levantamos hasta que no se instale la comisión para discutir el contrato colectivo, pero no solo con el sindicato sino con trabajadores de base”, dijo a éste redactor en aquellas semanas de marzo Romy Bompart, quien fungió muchas veces como vocero de la protesta y ahora lo es de los consejos de trabajadores.

“Muchos trabajadores resienten que de tan duras protestas no quedó casi nada, porque de los 16 puntos que se le llevaron al ministro Menéndez, solo 4 cosas se acordaron y ninguna es de las deudas laborales. Solo la salida del presidente de la empresa, el pago de los días de protesta, cero represalias y un programa de inversiones pero muy limitado que no resuelve nada”.

Vásquez cree que “Franco Díaz (nuevo presidente de Venalum, enviado por el ministro, pero protestado por la FBT y Sutralum y apoyado por los consejos de trabajadores) vino fue a enfriar las protestas, a meterlas en un congelador con la oferta de los consejos, pero los trabajadores siguen igual”. Reclama también el cambio de directiva y un plan serio de inversiones.

Leonardo Calderón, otro dirigente, aunque del sector democrático, teme que la anarquía termine de arruinar a Venalum y reclama que el Gobierno ha evadido su responsabilidad en la ruina productiva de la empresa y en no dar respuesta a las inversiones ni a los reclamos del contrato colectivo.

Calderón es dirigente de Matanceros de Venalum, fue candidato de la Unidad en las pasadas elecciones del sindicato en las que pareció tener mayoría, que las perdió por solo 60 votos debido a que la empresa metió en las semanas previas 350 trabajadores, una buena parte recomendados por el partido que votaron e inclinaron la balanza en favor del oficialismo.

Caracas, ciudad de desarraigo

Joseph Poliszuk

Ivanna Chávez Idrogo fue conmovida por un amigo que -afectado por una separación obligada- un día puso en su estatus de Facebook: “Caracas, la ciudad de las despedidas”. A partir de allí nació el título y la idea del ya célebre video que ha reventado críticas, escándalos y uno que otro apoyo en Youtube, Twitter y medios de comunicación nacionales y hasta extranjeros.

CNN resumió esta semana, en su sitio web, que “un video donde jóvenes venezolanos hablan sobre la situación actual de su país y explican los motivos por los cuales abandonarían esa nación sudamericana, se ha convertido en un tema obligado, principalmente en redes sociales”.

El sociólogo de la Universidad Central de Venezuela, Carlos Colina, cree que no es fácil hablar de migraciones desde un lugar en el que por tradición solo se había recibido extranjeros. Pero más allá del video, sus formas y la retahíla de comentarios que se tejen alrededor de los casi 18 minutos que conducen los testimonios de siete muchachos que “se irían demasiado” y que lamentan limitar sus vidas al “este del este”, se pregunta qué ofrece Caracas a estos y otros jóvenes.

“¿Hay un contexto que los favorezca para su desarrollo?”, cuestiona. “¿Hay acaso un contexto que premie su motivación al logro?”, insiste. Después de las ciudades de Brasil, la capital de la República Bolivariana de Venezuela es la más cara de América latina. De acuerdo con el índice de Costo de Vida que todos los años publica la consultora Mercer, Caracas cerró el año pasado en el puesto número 51 de las ciudades más caras del mundo, incluso por encima de Madrid, Miami y otros de los destinos que algunos venezolanos han escogido como sus nuevos hogares.

Un combo de hamburguesas es más caro aquí que en Londres, Tokio y Moscú. El estudio de Mercer abarca 214 ciudades en los cinco continentes y mide -al cambio del dólar oficial- los costos comparativos de más de 200 productos y servicios como viviendas, transporte y alimentos. Es así como se desprende que para tomarse un café con el Ávila de fondo, hacen falta casi dos dólares más que en Nueva York.

Más allá de Tazón

Es cierto que no es la primera vez que Venezuela aparece en la lista de países con mayor costo de vida; el déficit habitacional y las colas tampoco son una novedad. En la capital de Venezuela, sin embargo, nunca antes se había visto un tiroteo en el Metro, una industria del secuestro que no discrimina ni a embajadores y unas 50 personas menos cada fin de semana.

Hay una brecha entre el costo y la calidad de los servicios: otro estudio de la misma firma advierte que Caracas ocupa el puesto número 164 en la lista de 221 centros urbanos en los que miden el nivel de vida a través de variables, que van desde la calidad del agua hasta el entorno político y la seguridad personal.

“Más que polarizado, estamos en un país desgastado”, opina el profesor de Sociología de la Universidad Católica Andrés Bello, Francisco Coello. Está seguro de que pronto el tema desaparecerá; luego del video vino la crisis de la cárcel de La Planta, más tarde el famoso crucigrama y así el asesinato dentro del Metro. En unos días Twitter adoptará nuevas etiquetas pero aun así y al margen de los comentarios a favor y en contra, cree los protagonistas de “Caracas, ciudad de despedidas” documentaron los niveles de hostilidad y aislamiento en los que viven los jóvenes venezolanos.

“El país va más allá de Tazón”. Eso suele repetir a sus estudiantes en la UCAB. Lamenta, sin embargo, que la inseguridad, las colas y los vaivenes de estos días limiten a los ciudadanos de hoy a una suerte de corredor vial, que los conduce de un gueto a otro.

A los 18 años Coello caminaba la ciudad. La relación de los jóvenes de hoy no puede ser igual a la que él vivió en los 80, lo que asegura que ha generado desarraigo. “Es muy difícil que sientas identidad con una ciudad que no conoces 100%”, concluye. “En estos momentos no hay garantías para recorrerla y así, Mérida queda aún más lejos y probablemente haya quienes nunca lleguen a Puerto Ordaz”.

Hijos del Caracazo

“Se nos ha limitado a dividir la ciudad en partes”, agrega Javier Pita, el editor de “Caracas, ciudad de despedidas”. A sus 22 años habla de talanqueras y barreras impuestas por el hampa y las ideologías. Señala, además, que la suya es una generación que nació después del Caracazo, vivió el golpe de Estado de 1992 casi en la cuna y cuando el presidente Hugo Chávez llegó al poder, apenas habían aprendido a leer.

Estos muchachos -que nunca esperaron la andanada de mensajes que les lanzaron hasta por el aparato comunicacional del Estado- querían dejar constancia de que sus fiestas se volvieron reuniones de despedidas. Tras el chaparrón, la directora del documental, Ivanna Chávez Idrogo, dice que nunca se plantearon hablar en nombre de todos los jóvenes del país pero aun así, cree que el hampa y las frustraciones que manifiesta el video son todavía mayores en los barrios de Caracas.

En esa onda, Luis Vicente León advierte que 48% de los jóvenes de todos los estratos sociales quisieran irse del país. Desde que el debate saltó al Twitter recordó que aunque no todos emigran, los estudios más recientes de Datanalisis indican que casi la mitad de las nuevas generaciones ve esa alternativa como solución.

“Es un problema muy serio porque buena parte de la juventud siente desapego y un país sin generación de relevo no tiene futuro”, dice. Desde la UCAB, el sociólogo Francisco Coello añade que un país del “tercer mundo” como Venezuela está financiando el desarrollo del “primer mundo” al decir adiós a muchos profesionales.

Como Miguel Otero Silva lo retrató en su novela Casas Muertas, los pueblos se mueren cuando sus hijos se van. Buena parte del país, de cualquier forma, no está pensando en irse independientemente de su trinchera política.

Si algo demostraron las reacciones del video es que muchos no están dispuestos a hacer su vida en el exterior. Y es que a pesar de sus problemas, esta no siempre fue una ciudad de despedidas. Caracas, de hecho, también fue un lugar de encuentros y bienvenidas: aquí anduvo Gabriel García Márquez a sus anchas, aquí se refugió Tomás Eloy Martínez y aquí Isabel Allende escribió La Casa de los Espíritus.

“Llegaron los venezolanos

No se sabe cuántos realmente se han ido. Aunque el Banco Mundial da cuenta de más de 500.000 principalmente en Estados Unidos, España, Canadá, Panamá y Australia, en la página Mequieroir.com creen que el número llega al millón de personas. Al otro lado del teléfono, la directora de esa plataforma, Esther Bermúdez, comenta desde Montreal que “los venezolanos hemos aprendido a ser inmigrantes”.

“Llegaron los venezolanos”, anunció la revista Semana de Colombia en su portada del 4 de junio del año pasado. “A pesar de tratarse de una diáspora de apenas cinco años, hay que decir que ya ha dejado una huella significativa en la estructura del país”, señalaron entonces. Y tres años antes la revista Newsweek de Estados Unidos también reservó sus páginas centrales, para advertir que a diferencia de la otras migraciones, en la de Venezuela predomina la clase media y los jóvenes universitarios.

El viceministro de Organización de la Patria Nueva del Ministerio para la Juventud, Rander Peña, advierte que irse es una posición egoísta que no conduce a nada: “No creo que huir permita superar nuestros problemas”.

No es que niegue el hampa pero está convencido de que ahora los jóvenes tienen oportunidades. Él también tiene 22 años, también es hijo del Caracazo y por eso, llama a los muchachos del video a “querer a su país”.

El tema de la inseguridad está presente en toda América latina incluso en Estados Unidos, dice, pero en vez de ser una razón para irse cree que es otra para quedarse. “Nosotros vemos un grupo minoritario que circunstancialmente son venezolanos pero hablan como si no lo fueran”, sentencia.

Ante esa y otras condenas contra el video, el profesor de la maestría de Comunicación de la UCV, Carlos Colina, opina que hay que rescatar el concepto de ciudad de la Polis, que en la Grecia clásica traducía un espacio para el diálogo.

A contracorriente de lo ya dicho, cree que no se puede usar el documental para generalizar sobre un estrato social porque sus protagonistas no tienen que representar un único sector. Y en ese sentido cita a dos venezolanos para poner las cosas en orden: sobre la forma del video recuerda que “Rafael Cadenas señaló que la descomposición y el deterioro del idioma es el síntoma del quiebre de la cultura”, y con respecto a la polémica que se ha tejido sobre el fondo, concluye con Mariano Picón Salas para advertir que “oscilamos entre el desdén y la exaltación nacionalista”.

Costo mínimo de un trabajador aumentó 10% con nueva LOT

Alejandro Hinds

El costo mensual de un trabajador en el primer año de contrato, con los beneficios mínimos establecidos en la legislación, aumentó 10% con la nueva Ley Orgánica del Trabajo, publicada en Gaceta Oficial el 7 de mayo.

La contratación de un empleado que perciba el sueldo mínimo de 1.780,45 bolívares implica para una empresa un desembolso de por lo menos 2.336,84 bolívares mensuales en los primeros 12 meses de la relación laboral, según lo establecido en la nueva ley.

El monto que la compañía pagaría cada mes si estuviese vigente la legislación de 1997 sería de 2.125,42 bolívares. El aumento obedece a las modificaciones realizadas en beneficios como las prestaciones sociales, la participación en las utilidades de la empresa y el bono vacacional.

El aporte para prestaciones, aunque se mantuvo en 5 días de salario integral por mes, suma 60 días en el primer año porque se genera desde el inicio del contrato. Con la legislación de 1997 tenía 45 días porque empezaba a partir del tercer mes.

El pago mínimo por concepto de participación en las utilidades pasó de 15 días de sueldo en la ley anterior a 30 días en la vigente, mientras que el monto del bono vacacional que el trabajador recibirá el primer año aumentó de 7 a 15 días de salario.

El consultor Federico López aclaró que el incremento del costo de utilidades y vacaciones lo padecerán principalmente las empresas más pequeñas, que son las que suelen cancelar estos beneficios de acuerdo con el mínimo fijado en la ley. Las compañías grandes suelen estar por encima de eso.

El costo de los cambios del régimen de prestaciones sociales, sin embargo, lo sufrirán todos los empleadores, afirmó López, porque no sólo se trata del mayor aporte durante el primer año, sino de la provisión que deberán hacer para el pago retroactivo.

Más y más

La abogada Gaiskale Castillejo, del despacho Baker & McKenzie, dijo que la incidencia de la nueva ley en los costos de las empresas va mucho más allá de las modificaciones implementadas sobre prestaciones, utilidades y vacaciones.

La indemnización por los despidos injustificados representa otro de los cambios que implicará un costo significativo porque ahora deberán cancelar el doble de las prestaciones sociales, sin límites de tiempo o sueldo base para calcularlo, añadió.

La ley de 1997 establecía un pago de 30 días de salario integral por año, hasta un tope de 150 días o 5 años, más una indemnización sustitutiva del preaviso de acuerdo con la antigüedad de un máximo de 90 días y con un sueldo base de hasta 10 salarios mínimos.

Los especialistas coinciden en que el impacto de la ley en los costos de las empresas varía en función de diversos aspectos. Entre ellos está el número de empleados. El artículo 162, por ejemplo, obliga a las empresas con más de 200 trabajadores a otorgar becas de estudio al personal y sus hijos.

Otro elemento es el porcentaje de los empleados que trabajan más de 40 horas semanales, porque de eso dependerá la afectación que tenga la reducción de la jornada laboral y el establecimiento de 2 días continuos de descanso (sábado y domingo).

La proporción de mujeres también incidirá en el impacto que tendrá la ley en cada empresa, debido a la extensión de cuatro meses y medio a seis meses y medio del permiso por maternidad (lo que demandará contratar un suplente por más tiempo) y las disposiciones referidas a la lactancia.

Igualmente debe tomarse en cuenta la eliminación del salario de eficiencia atípica, que permitía excluir hasta 20% del sueldo de la base de cálculo para los beneficios, y el promedio de antigüedad por el regreso de la retroactividad de las prestaciones.

Intangibles

López advirtió que la nueva legislación también crea una serie de costos intangibles que son difíciles de calcular, pero que deben evaluar las empresas o instituciones para medir el impacto económico y financiero.

La lista va desde la necesidad de archivar los expedientes de los trabajadores hasta 10 años después de concluida la relación laboral, porque ese será el lapso para la prescripción de los reclamos, hasta las obligaciones en materia de apoyo a los programas del Gobierno.

“Las misiones creadas por el Ejecutivo destinadas a la formación técnica y escolar de los trabajadores, podrán requerir de los patronos la dotación de espacio y personal para el desarrollo de los planes de formación dirigidos a los trabajadores bajo su dependencia”, dice el artículo 311.

También incluye el incremento de las sanciones y el efecto que puede generar la facultad otorgada en el artículo 367 a los sindicatos para controlar y vigilar los costos y ganancias, con el fin de garantizar que “los precios de los bienes y servicios producidos sean justos para el pueblo”.

Estafas que se alimentan con los cheques de gerencia para pagos de IVA e ISLR

Oscar Medina

Están por ahí, rondando, acechando en las sedes de los bancos recaudadores: los cazadores de cheques de gerencia. Cada quincena, cuando los contribuyentes especiales deben ponerse al día con los montos retenidos por Impuesto al Valor Agregado y durante el periodo de declaración de Impuesto Sobre la Renta, la sigilosa cofradía se activa y se las ingenia para alimentar un singular mercado negro.

La operación se aprovecha de las decisiones y normativas del Seniat: que los contribuyentes especiales deban (salvo quienes tengan cuenta en el banco recaudador) pagar en cheque de gerencia a nombre primero de la Tesorería Nacional y ahora del Tesoro Nacional y que esos pagos deban hacerse en la misma taquilla del banco en la misma sede del Seniat, siempre, además, en fecha conocida.

El mecanismo de estafa no es que sea una novedad. Se ha actualizado, eso sí, pero tiene un antecedente claro en un caso que data de 2005 y que apenas ahora entra en fase de juicio contra el único detenido.

Los “pioneros”

En octubre de 2005 fue abierta una cuenta corriente a nombre de Tesorería Nacional en una agencia del Banco Mercantil en Puerto La Cruz, Anzoátegui. La solicitud la hizo José Eliodoro Corredor Valero, quien se identificó como representante de la compañía y de la persona autorizada en la cuenta, Royher Figuera. La empresa había sido registrada el mismo día -20 de octubre- y el apoderado alegó que por tal razón no podía presentar referencias bancarias ni comerciales.

Las actas del caso explican que durante el mes de diciembre se depositaron cinco cheques a la cuenta de Tesorería Nacional que sumaban 322 millones 216 mil bolívares de los de entonces. El detalle, es que todos eran cheques de gerencia (tres del Banco de Venezuela y dos del Banco Nacional de Crédito) y todos estaban hechos a nombre de la Tesorería Nacional y los fondos estaban destinados al pago de impuestos de diferentes empresas.

Los tres cheques emitidos por el Banco de Venezuela habían sido comprados por las firmas Tuberías Uniteca, Químicas Polyresin y Suelatex. Las tres autorizaron a alguien de nombre William Peña para que los retirara de la institución. Uno de los cheques emitidos por el BNC -ambos eran de otra empresa- pudo ser anulado a tiempo y así se “salvaron” más de 30 millones de bolívares. Pero con los otros hubo festín.

El expediente incluye las planillas de depósito del dinero que de manera irregular dejaron “pasar” los cajeros sin atender a esa “ene” que hacía la diferencia. Además se anexan copias de los cheques con los cuales, entre noviembre y diciembre, se movilizó el dinero hacia otras manos, incluidas las de Corredor Valero, quien terminó siendo el único imputado en este caso que parece involucrar a mucha gente.

Los organizadores del tinglado tuvieron tiempo de sobra para maniobrar. Los sistemas de control de los bancos involucrados no detectaron las irregularidades hasta que agentes del Seniat entraron en escena: para el organismo recaudador, las compañías estafadas no habían pagado sus obligaciones y se presentaron en ellas a notificar sanciones.

Las planillas selladas y marcadas con la “ráfaga” que registra la operación de depósito no resultaron válidas: ambos elementos eran falsos. Nada pudieron lograr a su favor: tuvieron que pagar el dinero asegurándose que, ahora sí, llegara a destino.

La estafa reveló la existencia de un atrevido esquema que aprovechaba las grietas del proceso y que comenzaba de una manera muy simple: en la cola del banco -en este caso el Banco Industrial de Venezuela- el mensajero que iba con el encargo de pagar los impuestos de las compañías era abordado por alguien que le ofrecía ahorrarle el tiempo de espera a cambio de una propina. Así llegaban a las manos de los estafadores los cheques y las planillas de declaración y en una suerte de oficina paralela, con sellos y “rafagadoras”, simulaban el depósito.

Esa es la tesis que considera inocente al mensajero, porque también resulta creíble que el personaje ya estuviera contactado para la labor de “vender” los cheques.

¿Y cómo entraban a la cuenta de Tesorería Nacional? Resulta obvio que tanto “despiste” luce sospechoso. ¿Quién falló aquí? El juicio, que está en curso con el imputado bajo régimen de presentación, no ha revelado mucho más.

Corredor Valero no ha delatado a los otros participantes y las dudas no se aclaran: ¿cómo alguien puede tener “rafagadora” y sellos del BIV? ¿Cómo pueden operar así dentro del mismo banco? ¿Cómo es que un cheque emitido y endosado a nombre de Tesorería Nacional termina en otra cuenta con otro nombre?

El 30 de junio de 2009 un tribunal de Caracas ordenó juicio contra dos personas por estafa agravada: uno de profesión administrador de una empresa llamada Casa Auto Punto Com y otro empleado como mensajero. La causa es la número 46-C-10333-08.

A los imputados se les señala de haberse dedicado durante 2007 a crear empresas fantasmas y usar registros mercantiles falsos para abrir cuentas bancarias con nombres similares a las de sus víctimas. Por ejemplo: Caja de Ahorro de los Trabajadores de los Seguros Sociales, Centro Médico de Caracas Distribución de Equipos y Medicinas y también Tesorería Nacional. De esta manera lograron apropiarse de cheques emitidos a beneficio del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, el Centro Médico de Caracas y la Tesorería Nacional. En este caso, sin embargo, el registro de la compañía Tensorería Nacional resultó ser falso.

Quince y último

Para el año 2010 el IVA ya se había convertido en uno de los principales mecanismos de recaudación fiscal y la figura de los “contribuyentes especiales” había convertido a empresas y personas naturales en recaudadores de gruesas sumas de dinero.

Cada quince días deben, de hecho, informar sobre los montos y cancelarlos mediante cheque de gerencia -a menos que tengan cuenta en el BIV o en el Banco del Tesoro- en agencias y taquillas determinadas que, por norma, están en las propias sedes del Seniat. El escenario es propicio: cientos de mensajeros y motorizados todos los días de quincena haciendo colas para pagar el IVA.

En abril de 2010 dos supervisores del Seniat se presentaron a la sede de una conocida empresa de productos de consumo masivo -sus representantes pidieron no revelar identidades- para notificarles que si bien habían cumplido con las declaraciones electrónicas de las retenciones correspondientes a la segunda quincena de febrero y a la primera de abril del año 2008, en el Sistema Venezolano de Información Tributaria no constaba el “enteramiento” de las retenciones, es decir, los depósitos. Y se trataba de un monto considerable: más de 2 millones 400 mil bolívares fuertes.

En su acta de respuesta, la empresa presentó argumentos intentando probar que sí había cumplido con el fisco. En cuanto a la primera quincena de abril, la compañía declaró y acudió al Banco Mercantil para solicitar un cheque de gerencia a nombre de Tesorería Nacional por más de 1 millón 400 mil bolívares. Entregó copias de la transacción y de la constancia de emisión del cheque. Y también, claro, las planillas del Seniat con las “ráfagas” y sellos que suponían validaban el depósito hecho en la taquilla del BIV en su oficina de Plaza Venezuela.

Ante el señalamiento, la empresa solicitó al Banco Mercantil que se rastreara el destino final del cheque. En efecto, había sido depositado en el BIV pero en el estado Zulia, el 8 de julio de 2008 y -según se observa en el reverso- había sido endosado “de forma presuntamente fraudulenta” a nombre de otra compañía. Es decir, el cheque se desvío y modificó para pagar el impuesto de un tercero.

Con respecto a la segunda quincena de febrero, la argumentación es similar: el cheque de gerencia por más de 1 millón de bolívares fuertes fue solicitado al Mercantil a nombre de Tesorería Nacional y de acuerdo a la “ráfaga” en el formato de “enteramiento” y el sello, habría sido depositado el 5 de marzo en la misma taquilla del BIV. La copia del cheque suministrada por el Mercantil muestra que había sido endosado únicamente para el pago de las obligaciones de la compañía afectada, de modo que no queda claro por qué en el SIVIT no aparece reflejada “la cantidad enterada oportunamente”.

Este método demuestra que la estafa se ha refinado, que no corren riesgos de abrir cuentas y nadie toca directamente el dinero. La tesis es que la empresa beneficiada con los fondos ajenos pudo haber acudido a ese mercado negro de cheques para ahorrarse una buena tajada del monto de sus obligaciones con el fisco comprando un cheque con descuento. O ellos o sus administradores. Otra teoría señala que los cheques también se reciclan en condición de préstamo. El prestamista no entrega efectivo sino el cheque para cumplir con el Seniat y la empresa, necesitada de esos recursos, adquiere una nueva deuda de alto costo.

Eso, de momento, son especulaciones. Todos los involucrados están tratando de encontrar una vía legal para reparar daños o presentar acusaciones formales. Queda claro quién se benefició de la estafa. Mientras, la empresa afectada debió desembolsar nuevamente los millones (más multa e intereses) que esta vez sí llegaron a las arcas del Seniat.

Una y una

Esta empresa tampoco ha querido aparecer mencionada. Maneja un gran negocio de compra-venta y es contribuyente especial. El 14 de febrero de este año una funcionaria del Seniat les informó que debían más de 6 millones 300 mil bolívares por retenciones “no enteradas” correspondientes al periodo que va desde septiembre de 2011 hasta enero de 2012.

Con siete cheques de gerencia emitidos por el Banco Provincial para el Tesoro Nacional, sus gerentes creían haber cumplido con los pagos. Pero no fue así: resultaron cobrados o acreditados en cuentas a favor de otras personas naturales y jurídicas. ¿Por qué el Banco Provincial aprobó tal cosa?

Las copias de los cheques muestran que fueron adulterados y endosados en algunos casos a mano y en otras con sello húmedo. Uno, de 98 mil bolívares, fue cobrado en taquilla y otros los depositaron en una cuenta de CorpBanca que, por supuesto, no pertenece al Tesoro Nacional sino a “Tesoros Nacional”.

Este caso involucra a una compañía privada de servicios de mensajería contratada por la empresa afectada para hacer estas y otras gestiones y que presentó las planillas con falsas constancias de depósito.

En septiembre de 2011 la misma empresa estuvo a punto de perder 2 millones de bolívares fuertes con dos cheques para el Tesoro Nacional que debieron ser depositados por un mensajero en la agencia del BIV en la sede del Seniat de Los Ruíces, en Caracas. En febrero de 2012 seguía sin reflejarse el pago en la web y la empresa solicitó al banco que anulara los cheques.

El dinero se salvó y una persona de confianza se encargó personalmente del “enteramiento” en una taquilla del Banco del Tesoro. Mientras persista el actual esquema de pagos -y no se desmantele la voraz mafia- esta parece ser la única forma de tener plena seguridad a la hora de cumplir con el Seniat. La alta gerencia tendrá que hacer su cola.

RCTV y otras canalladas en espera

Elides Rojas

Canalla: persona que merece desprecio, ruin y miserable.

Canallada: ejecutar una acción despreciable, ruin y miserable.

Tal vez es la mejor palabra para definir uno de los actos más diabólicos, en esa casi inmaculada carrera de violaciones de los Derechos Humanos que acumula con mucha seriedad micomandantepresidente en estos casi 14 años de monarquía, como fue el cierre de RCTV.

No le importó nada. Ni la historia, ni el peso en la popularidad entre los venezolanos, no la tradición de varias generaciones, ni la venezolanidad que estaba pegada a la imagen del canal ni los más de 3.000 puestos de trabajo directos ni los más de 5.000 puestos de trabajo indirecto. No le importó nada. Ni la escuela que significaba para artistas, creativos, intelectuales,  productores y gente del medio. Ni sus aportes a la sociedad ni el peso internacional de sus producciones ni las academias que sostenía ni la capacidad para buscar talentos, cultivarlos y lanzarlos al mundo.

No le importó nada. Ni siquiera que era en ese momento por largo el canal más visto, con más penetración y de mayor apego en los sectores populares del país. A Chávez no le importó nada. Ni siquiera que a nivel nacional e internacional su decisión de cerrar a RCTV implicaba un costo político de gran peso, pues el cuento de que la concesión vencía no lo creyó nadie. Fue un fusilamiento mediático. Ni más ni menos. Fue un crimen contra la libertad de expresión, de prensa, de pensamiento, de empresa, de trabajo.

Fue un acto vil y de pleno abuso del poder. Incluso hasta el robo de la propiedad, de activos y equipos. Un acto atroz. Digno de un hombre que es capaz de irse arrodillado a llorar frente a la imagen de una virgen o un santo a pedir por su vida, no la de otros, siempre es su vida, mientras prepara su próxima masacre. Y ese es el punto.

A RCTV la mató por partes

Hasta cuatro cierres con sus consecuencias les ha disparado usando todo el peso del poder. El objeto siempre fue el mismo: desaparecer a la empresa, al medio, a sus dueños, a sus trabajadores. Y lo hizo. En términos a ataques a la Libertad de Expresión fue la bomba atómica. De ahí en adelante todo le ha sido fácil entre la amenaza y el chantaje como armas, se ha apoderado de casi todo más allá de medios y plantas de televisión. No le importó ni siquiera que estuviera despertando un fuerte movimiento estudiantil que todavía le hace peso, aunque en el afán de desaparecerlo se haya metido por el paltó otro montón de leyes.

Pero, cuidado, eso lo hizo un año después de ganar las elecciones en el 2006 contra Rosales. Y anunció la masacre laboral y mediática el 28 de diciembre de ese mismo 2006. Lo que ha hecho después de ese triunfo no es más que la muestra de lo que para Chávez significa el poder y cómo los votos no representan un mandato popular sino una espada o un cañón para hacer lo que le da la gana. Luego de eso se apropió de la mitad de las tierras privadas, haciendas, fincas, edificios, centros comerciales y hasta estacionamientos.

Se agarró los dólares de Pdvsa, inventó unos fondos, y maneja eso como su botija particular. Inventó habilitantes para legislar y se adueñó sin pena de todos los poderes públicos. Cada vez que gana elecciones, legítima o ilegítimamente, también estrena traje de verdugo.

Por eso cerró a RCTV. Por eso perdonó a otros canales este año. Pero en octubre hay elecciones. Ya se sabe qué viene, si el monarca gana. Otros canales fuera, otras grandes empresas expropiadas, bancos y aseguradoras, clínicas y colegios privados. Lo hará. Solo espera el momento.

Como hizo con RCTV.

Guayana en rojo: el negocio de las cabillas

Francisco Olivares

El costo de producción de la tonelada de cabilla por Sidor es de 650 aproximadamente pero el precio de venta es de 437 dólares la tonelada. El Estado debe cubrir la pérdida de 213 dólares por cada tonelada que se produce. Este solo dato explica por qué surgen las mafias de la cabilla.

La venta ilegal de cabilla no solo permite ganarse el diferencial de 213 dólares por tonelada sino que se triplica en el mercado internacional cuyo precio está entre 800 y mil dólares por tonelada. Si el producto es pagado en dólares la ganancia aumenta al reinvertir los dólares en el mercado negro. De allí la especia que circula en Guayana que comprar cabilla es como comprar dólares.

 

Sidor no ha presentado sus estados financieros y balances de 2009, 2010, y 2011, en asamblea de accionistas, ni en Junta Directiva.

Señala el Ingeniero Pedro Acuña, representante de los 15 mil accionistas tipo B de Sidor que la empresa declaró en 2008 un estado financiero en el cual su patrimonio era de 3.300 millones de dólares. A pesar de que no hay estados financieros, dice el experto que del informe del Ministerio para las Industrias Básicas a la Asamblea Nacional en enero de este año, se desprende que el valor patrimonial de Sidor hoy es de 400 millones de dólares, de modo que en cuatro años ha perdido casi 3 mil millones de dólares en el balance del valor de sus instalaciones y equipos comparado con las pérdidas y deudas.

Sidor, en lo que va de 2012, ha producido 587 mil toneladas de acero líquido, lo cual es un retroceso enorme con respecto a 2011 que tampoco fue bueno. La producción de este cuatrimestre es 213 mil toneladas menos que en 2011 y 846 mil toneladas menos que en 2007, último año bajo administración de Ternium. Según cifras difundidas por el ingeniero Pedro Acuña.

Haciendo una proyección se obtendrá una producción muy baja hacia los otros dos cuatrimestres. Para 2012 Sidor cerraría con apenas 1 millón 760 mil toneladas de acero si se mantiene el mimo ritmo de producción. Sería el peor resultado desde la estatización. En 2007, Sidor cerró el año con récord de 4 millones 300 mil toneladas.

Ferresidor, la red de ferreterías socialistas que fue el programa emblema para la distribución de cabillas para el programa Gran Misión Vivienda Venezuela se encuentra paralizada desde hace 100 días por problemas laborales.