Por qué perdió Romney

Carlos Raúl Hernández

Para cualquier observador medianamente atento de la política, resulta incomprensible la estrategia de campaña de Mitt Romney.

Desde el arranque se alineó con la extrema derecha de los republicanos, el Tea Party, una de las agrupaciones más incapacitadas para entender de política, y que defiende las más estúpidas opiniones en materia económica desde la época de Parménides de Elea.

El candidato a la vicepresidente proviene de ese grupo. Paul Ryan, una especie de Mengele de la Cámara de Representantes -en Venezuela tenemos la versión comunista- al que le parece que está bien si la gente muere de hambre, con tal de imponer sus virtuosas teorías.

Prohibiría la fecundación in vitro, el control de la natalidad (votó enjuiciamientos contra mujeres y médicos que practicaran abortos), los homosexuales (votó contra derogar el Don’t ask, don’t tell), subiría impuestos a las clases medias, los reduciría a las grandes fortunas, castigaría a los jubilados. Estuvo en contra de la ley Lilly Ledbetter para igualar salarios de hombres y mujeres. Un primor.

Raro que Romney, un político con experiencia y edad, más allá de su fanatismo religioso, puede desempolvar semejante Barnabás Collins para aterrorizar a los electores. En la Babilonia del siglo XXI, el centro universal de la cultura, el hedonismo, el pensamiento, la libertad, el arte, el orden y el desorden, el trabajo, la producción, el vicio y el ocio, el pluralismo, la religión y el laicismo, es difícil imaginarse un gobierno presidido por un mormón fundamentalista y Savonarola como vicepresidente.

El mundo agradece profundamente que los asesores de Romney lo arrojaran de la locomotora en marcha y lo hicieran dirigirse únicamente a los WASP (blancos, anglo sajones y protestantes), a las minorías ricas, y excluyera explícita, programáticamente, negros, hispanos, pobres, mujeres, beneficiarios de la seguridad y en general las clases bajas que votaron contra él con desesperación.

Pero es sugerente que con una propuesta tan radicalmente reaccionaria, haya podido dividir la sociedad en dos mitades, ya que Obama se comunica, por el contrario, a los sectores populares.

La explicación de la gran cantidad de votos alcanzados por un planteamiento tan insólito debe partir de que Obama no pudo disociarse de la crisis económica, pese a que ella nació con Bush.

Su segunda victoria podría dejar de ser un mal menor y convertirse en un gran paso para la Humanidad. Que un negro haya llegado a la Presidencia de EEUU es un acontecimiento histórico de virtudes incalculables para el prestigio de la democracia y la libertad. Si recompone EEUU, mucho más.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s