El chavismo es puro engaño

Francisco Rivero Valera

“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo“. Abraham Lincoln.

Engañar es mentir.

Es ocultar la verdad. Es manipular con mentiras la fe de otra persona. Es menospreciar la inteligencia del otro. Es crear falsas expectativas que le permitan al mentiroso salirse con la suya, en función de sus propios intereses. Y, al final, es infundir la necesidad en el colectivo de vivir de ilusiones. El engaño es como un espejismo en el desierto. Es una trampa.

El mentiroso es tramposo. Y su relación con el engañado es proporcional con el tiempo: a mayor tiempo, mayor acostumbramiento y mayor autoengaño. La gente termina acostumbrada al engaño, cerrando los ojos a la realidad por ser más cómodo y grato aceptar la mentira.

La primera vez que te engañen, es culpa de otro. Pero, la segunda es culpa tuya. Proverbio chino.

Engañan a la pareja, al familiar, al amigo. O al colectivo, como los malos gobiernos que engañan a su pueblo de manera intencional. Pero, al final, en el tiempo, la mentira siempre se descubre.

He visto gobiernos que han practicado el engaño ocasional como estrategia política. Y han sido descubiertos.

Hoy tenemos un régimen inédito en Venezuela: su única estratégica política para controlar a todo el país es el engaño.

Este régimen chavista tiene 14 años gobernando a Venezuela a fuerza de mentiras. Es un régimen atípico por lo mitómano. Ha mentido tanto que ya se le están agotando los argumentos, y está en la fase de reciclaje del engaño. O sea, usando las mismas mentiras para justificar otras. Como sus metidas de pata: son culpa de otros, la oposición o el capitalismo salvaje. Y manipula con cinismo.

Es posible una síntesis muy breve, solo para recordar.

Comenzó mintiendo en la campaña electoral de 1998 en 3 compromisos claves: entregar el poder a los 5 años o antes, respetar la propiedad privada y respetar los medios de comunicación. De paso, rechazó la dictadura en Cuba.

Luego continuó con la reforma de la Constitución, el secuestro de la autonomía de los poderes del Estado, como autócrata; tolerancia a la corrupción en la pudrición de alimentos de Pudreval, la estafa al fondo de pensiones de los jubilados de Pdvsa, y demás. El país fue engañado con la salud del presidente y la infiltración del narcotráfico en el Poder Judicial y Fuerza Armada.

Pero, lo inaudito es que, a pesar de tanto engaño descubierto, este gobierno continúa arruinando al país. Con apoyo de algunos venezolanos que todavía creen en la mitomanía, autoengañados, o sea cerrando los ojos ante un espejismo de mentiras repetitivas. O por masoquismo. O por problemas en las neuronas que inducen a la utilización incorrecta del coeficiente intelectual, ignorando que el chavismo engañó a todo el mundo en la campaña electoral de 1998 y continúa mintiendo, a pesar del descubrimiento de su farsa.

Y no ha podido engañar a todo el mundo todo el tiempo, porque la verdad es hija del tiempo, no de la autoridad. Bacon.

Pero nada dura para siempre, salvo Dios.

Premios “Pajaritos de la Campaña Presidencial”

Toto Aguerrevere

Se supone que un país que constitucionalmente se confiese democrático vaya a unas elecciones, se escoja a un Presidente, se proclame y al día siguiente todo el mundo vaya a trabajar con la esperanza de que las cosas que no gustaron del gobierno anterior mejoren. Éste no es ese país.

Con las pasadas elecciones del 14 de abril a los venezolanos nos sentaron en la mesa de té del Sombrerero Loco a decirnos que ESTO que vivimos en los corrientes es lo normal. Tras conocer los resultados, los dos candidatos se mostraron proclives al re-conteo de los votos para saber con exactitud quién ganó las elecciones. Hasta ese momento todo fue “bello”.

Menos de 15 horas después, uno de los candidatos es proclamado Presidente de la República y es sometido a un cacerolazo nacional que solo lo vio Carlos Andrés Pérez en 1992.

El Presidente de la Asamblea Nacional les niega la palabra a aquellos diputados que no reconozcan al mandatario proclamado.

La Presidenta del Consejo Nacional Electoral se ampara en los Estados Unidos para decir que el anti-imperialismo no tolerará un cambio en la decisión y la Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia no sabemos qué es lo que dice pero suena a “lo que diga la oposición, ni de vaina”.

¿Es esto un país normal? Evidentemente no.

Como aquí nos sentaron en esa mesa de locos, y no podemos hacer nada porque no somos Nicolás ni Diosdado ni Tibisay ni Luisa Estella, hemos decidido hacer lo único que tenemos poder para hacer: entregar premios.

Sabemos que seguramente nos dirán que de eso se encarga el Consejo de Premios del Poder Popular para Algo Que Es Popular y que indudablemente hay que hacer una carpeta. Pero no nos interesa. Si nos sentaron en esta mesa como los monos sordos, ciegos y mudos, pues damos premios en reconocimiento a cómo se maneja este país.

Lo hemos denominado los Premios “El Pajarito”.

Pensamos que los premios RECONÓCEME están más de moda, pero en verdad hay que darle mérito al pajarito ficticio que hizo de esta campaña presidencial una de las cosas más ilógicas que Venezuela haya vivido, desde que Venezuela vio a Irene Esser surfear la ola llamada Any Leys.

LOS “EL PAJARITO” AWARDS

Premio “Los Crespos Hechos”: a Cilia Flores. Si ganaba, Nicolás Maduro le prometió senda rumba de matrimonio para el lunes 15 de abril y hasta el momento de escribir esta nota no hay ni una sola cuña para la transmisión de la boda del año por Sábado Sensacional.

Premio “El Frígido”: a Alejandro Fleming por inspirar con su prohibición de dejar actuar a Norkys Batista el mejor comentario de la campaña presidencial: “en todos los hoteles del mundo hay orgasmos menos en el hotel Venetur”.

Premio “Boliburgués Incógnito”: Al dueño del yate Miss Piggy Play Peña. Tanto ataque entre bando y bando y todavía seguimos sin saber quién es el tanga rosada.

Premio “Culpemos al Fascista”: Al rabipelado que causó la falla de luz en la concentración de Nicolás Maduro con el Sindicato de Actores Revolucionarios en Maracay.

Premio “WTF”: A Layla Succar porque todavía nadie entiende qué hace Layla Succar.

Premio “Dora la Exploradora”: al modista que le aconsejó a Diosdado, Tarek y Nicolás a usar pañuelitos de guía explorador en el cuello.

Premio “Oops I Did It Again”: Al escritor de los cintillos en VTV. No suficiente con el impasse de escribir “época de sembrina”, aprovecha la única época en la que VTV tiene rating para invertir los resultados que dan como ganador a Henrique Capríles.

Premio “Les Dedicamos el Tema Deskarado by Kiara”: A los artistas que llamaron a una rueda de prensa para informar la creación de un sindicato para el respeto y protección de todos los talentos nacionales. En el Valle Arriba Athletic Center.

Premios “No Sean Cuchis”: A los artistas que no se vendieron. Y a Willie Colón por querer ser más venezolano que la lycra amarilla.

Premio “Es Hora de Cambiar de Ramo”: a las encuestadoras en Venezuela. Por su culpa, la frase: “le voy a meter quince puntos al majunche ese, cuidadito y no veinte” todavía retumba en los oídos de los venezolanos que siguen sacando cuentas con el 1%.

Premio “Macho que Se Respeta No Dice Caprichito”: al que dijo Caprichito.

Premio “Blanca Nieves Te Va A Demandar Por Plagio”: A Nicolás Maduro por ver pajaritos y creer que sin una explicación lógica los venezolanos no íbamos a hacer de eso un Trending Topic.

Premio “Los Ilusos”: A los venezolanos. Por creer que nos iban a dar unos resultados justos y limpios.

En segundo lugar a los tuiteros venezolanos. Por creer que a los Estados Unidos les importamos tanto como para ir a prender el Empire State Building con la bandera de Venezuela.

Premio “¿Qué Hiciste Papaíto?”: A Nicolás Maduro. Por perderle al PSUV 615.626 votos y hacer de la MUD el partido político con más militantes en el país.

Premio “¿Y Ajá Y El Salario Que Nos Prometiste?” A los venezolanos que siguen esperando el aumento de salario que Nicolás Maduro les prometió para el lunes 15 de abril.

Premio “Eh… Nicolás… ¿y tú crees que esto es diciembre?”: A Nicolás Maduro. Por ordenar un cohetazo rotundo que callara el cacerolazo “burgués” sin darse cuenta que para que la gente lance cohetes tiene que tener cohetes.

Premio “Mujer Arrecha”: A Gledys Ibarra. Porque el venezolano va donde esté Gledys y eso no se discute. (Nota: Entendemos que Norkys Batista impugnará este premio y estamos felices de decirle que aquí sí abrimos las cajas si así lo solicita).

Premio “Percudido”: A la que le pareció que las toallas sanitarias socialistas era la mejor idea para un mundo en el que la mujer de hoy lo que menos necesita es lavar más cosas.

Premio “Caterina Valentino Deja De Retuitear Que No se va a Empatar Contigo”: A Caterina Valentino quien lo aceptará en buena lid porque sí le creemos que son “solo amigos”… creemos.

Premio “¿Es Media Hora Antes o Media Hora Después?”: A Henrique Capriles quien nunca en toda la duración de la campaña electoral tuvo un reloj por lo cual se le vio obligado a repetir la famosa frase: “Fíjense… ¿alguien sabe qué hora es?”

Premio “JJ Rendón es un Asco…. ¿Por qué demonios yo no soy JJ Rendón?”: A Jorge Rodríguez por razones obvias.

Premio a la “Consecuencia”: Empate entre la Baranda del CNE y María Bolívar a quien solo le falta lanzarse como Reina del Festival Internacional del Café para tener todas las barajitas.

Premio “Se Los Dije Pero Tarde”: A Reinaldo Dos Santos, el Profeta de América por decir lo que ya sabíamos iba a pasar… un día después.

Premio al “Mejor Socialista”: A Winston Vallenilla. O sus honorarios, todavía no nos hemos puesto de acuerdo.

Premio “Soy el Primero Que Lo Dijo… Hasta La Mañana Siguiente Cuando Soy el Que Nunca Dijo Eso”: A Nicolás Maduro. Por haber aceptado el re-conteo del 100% de los votos hasta que usó su comodín “lo tengo que consultar” y le dijeron que eso era una pésima idea.

Premio “Poker Face“: A Tibisay Lucena por mantener a todo el pueblo en vilo para luego decir sin tapujos que la tendencia irreversible arroja que el candidato o la candidata que ha debido o debida ganar las elecciones ni de vaina será Presidente de la República.

Premio “Yo No Vine Con Ese Carajo”: A las cuatro rectoras del CNE cuando se levantaron cual colegialas de la sala de prensa y dejaron a Vicente Díaz a solas para que informara al país que la división mínima ameritaba un re-conteo de los votos.

Premio “¿Tú no Eras un Águila?”: A Hugo Chávez. Catorce años de oposición para que todos sintiéramos lástima por él al ser comparado con un pichón.

Premio “Denuncia El Ventajismo”: A Nicolás Maduro. Por decir que solo apareció una vez en diez días en la portada de El Universal mientras era transmitido en simultáneo por VTV y Telesur y ViVe Tv y TVes y ANTV y Ávila Tv y….

Premio “¿Cómo Lo Hiciste?”: A Henrique Capriles. Diez días en campaña con un Presidente fallecido como legado y toda la maquinaria de Estado en su contra y mírenlo pues…

Premio a la “Excelencia”: A los venezolanos que saben que 1% de diferencia en los votos no se tapa ni con cadenas ni con atropellos sino con la verdad. A todos los que saben que el re-conteo de los votos a las que AMBAS partes accedieron es el único camino que nos conducirá hacia la paz y la inclusión.

Premio “Esto También Pasará”: A Venezuela. Como alguien dijo en estos días sobre otra tragedia: “Los buenos los sobrepasamos y siempre seremos más.”

Por qué ganamos de vaina, o por qué de vaina perdimos

Juan Gómez Muñoz

Ganamos sí, pero creo que ha sido la primera victoria con un desagradable y auténtico sabor a derrota. Creo que muchos esperábamos que algunos votos se perdieran en virtud del impacto de un liderazgo fuerte encarnado por el Comandante Chávez al que estábamos acostumbrados y un novedoso carisma que apenas se abre paso en la escena nacional como el de Nicolás Maduro.

Creo que realmente no esperábamos que la candidatura de la derecha podría aumentar su patrimonio electoral en cerca de un millón de votos (poco más de 800 mil, en realidad), cifra sorprendente si se toma en cuenta la calidad del personaje y las características de la campaña que se hizo en estas últimas tres semanas.

Sin embargo, ¿qué nos pasó?

Hace un par de meses, y a raíz de los resultados de las elecciones del 7 de octubre, compartí algunas reflexiones sobre aquel resultado (http://www.aporrea.org/ideologia/a151772.html), sus causas y sus consecuencias; básicamente la esencia de aquella coyuntura sigue vigente y es hora de encender las alarmas y sobretodo de actuar al respecto porque:

1.- No podemos seguir construyendo la Revolución ni mucho menos el Socialismo con un montón de burócratas que se están llenando la jeta profesando la edificación de una nueva Venezuela, mientras están haciendo negocios a costillas de las actividades del estado y de todos nosotros; esto ha generado que el desempeño de esas instituciones se vea afectado, ya que el interés no es “servir al pueblo”, sino “servir a mi bolsillo”; en esta campaña escuché montón de veces cuando nuestro candidato habla de crear un frente anticorrupción, de la Misión “Eficiencia o Nada” y uno recordaba cada vez que va a instituciones como el Banco Industrial de Venezuela, a alguna dependencia del Ministerio del Poder Popular para la Salud, a cancelar en alguna sucursal en Caracas de los Abastos Bicentenario y tienes que lidiar con una pésima atención, mal trato o negligencia del funcionariado que allí labora o que estén laborando solo dos de las 14 cajas que como promedio tienen cada sucursal respectivamente, entonces uno se pregunta ¿eficiencia en qué?

2.- En este mismo orden de ideas, creo que no me equivoco si la base del chavismo está esperando ansioso que dentro de nuestras filas se castigue a quienes están destruyendo el proceso desde dentro, aquí los únicos “chavistas” castigados son los que brincan la talanquera, si no fuese así, Henry Falcón y el “Gato” Briceño serían hoy unos inmaculados gobernadores, ejemplo de socialistas y revolucionarios y el General Baduel un aguerrido baluarte de la defensa del proceso y probablemente encamburado en algún alto cargo, ah!!! pero cometieron el error de ponerse a hablar pendejadas y saltar definitivamente la talanquera y resulta que ahora sí son malos.

Ya basta también de andar reciclando funcionarios, de sacarlos porque “está femito” (enfermito) y después de algún tiempo vuelven bien gordos y “rosao´s” a ocupar otro alto cargo (o el mismo que tenían), para demostrar nuevamente cuán inepto, indolente y hasta ladrón se puede ser, compañeros, si el funcionario (a) lo hizo mal o transgredió la ley en su actuación, pues que asuma sus responsabilidades, pero dejemos esa mariquera de que: “el compañero “X” está enfermito de tanto trabajar y tuvimos que sustituirlo, gracias por sus revolucionarios servicios”.

¿Es que en este país no hay más profesionales comprometidos con esta vaina que puedan hacerse cargo de la dirección de algunas instancias del estado?

¿Es que todos los capaces son los que tienen 14 años rotándose los cargos?.

Pues fueron tan capaces que ayer perdimos casi un millón de votos y GANAMOS DE VAINA.

Otro problema que padecemos es el solapamiento de funciones en el partido de gobierno, ¿cómo van a ejercer los miembros del PSUV contraloría sobre la gestión de gobierno si sus vicepresidentes y cuadros altos a nivel regional son los mismos ministros y gobernadores? ¿Quién se va a echar paja a sí mismo? Esto es simplemente una burla.

3.- Y al respecto del PSUV, requerimos con urgencia, ¡pero ya! un partido que realmente cumpla las funciones de guía de una Revolución Popular, esta agrupación política es una maquinaria electorera que ha sabido copiar muy eficientemente el nausebundo comportamiento de sus pares adecos y copeyanos, pero que no ha hecho absolutamente nada para formar conciencia en el pueblo, en sus masas de trabajadores, de campesinos, claro cómo puede hacerse esto si buena parte de su directiva anda ahora montada en una “ola farandulérica” captando actores, actrices y cantantes, pero dejando de lado a las masas obreras y campesinas que son los que DECIDEN LAS ELECCIONES.

La formación de cuadros es otra tarea urgente, ya vimos cómo nos afectó en estas elecciones, se habrán preguntado en el seno del PSUV, si el discurso ese de los “enchufados” del candidato de la derecha tuvo algún asidero dentro de las filas de la organización, dentro del seno del chavismo.

Mucha gente me decía “vas a votar por lo mismo”, “vas a votar por los apagones”, “por las colas para comprar papel tualé” y yo pensaba; ¡no! no voy a votar por eso, todo lo contrario, voy a votar por la preservación de la Revolución Bolivariana, porque con Nicolás puede existir el riesgo de que fracasemos, pero con la otra opción estoy seguro de que esto se va acabar, y preservar la revolución implica la posibilidad no solo de que esta continúe, sino de que se acaben las colas, los apagones, se acabe “lo mismo”, pero para eso creo que se requiere tener un poco de “claridad ideológica” en mi caso puedo apreciar que poseo algo de eso, no gracias al PSUV, sino a la discusión con personas cercanas (incluyendo opositores con los que se puede discutir), la lectura y la búsqueda de información, pero en absoluto por el “partido de la revolución”.

Recuerdo la anécdota de un familiar, quien con la esperanza de adquirir una vivienda, fue disciplinadamente a censarse en la Gran Misión Vivienda Venezuela, llevó a sus dos pequeños hijos porque así se lo pidieron, hizo cola todo casi el día, alimentando mal a los carajitos y cuando finalmente la atendieron lo que le dijeron fue más o menos lo siguiente: “usted debe tener el carnet del partido para inscribirse”, ¡coño! Todo el día en una mugrosa cola, aguantando junto a sus hijos hambre y sed, para que venga un mugroso e inepto funcionario a decirle que necesito de un mugroso carnet, de un mugroso partido, para ser incluida en un plan que el presidente había dicho que era para todos. Ya podrán ustedes imaginar por quién votó este compatriota.

4.- Otro tema que está en el tapete es el de la “reconciliación” y ciertamente, es hora de reconciliarnos, primero porque YA NO SOMOS MAYORÍA, pero a lo que me quiero referir es a la reconciliación con buena parte de los más de 7 millones de venezolanos que votaron por Capriles, esos compatriotas, ni son oligarcas (no la inmensa mayoría de ellos), ni son apátridas; no solo hemos sido incapaces de promover y entusiasmarlos a ellos con nuestro proyecto, es que hemos espantado de nuestra propias filas a varios que antes nos acompañaban! Pero ¡ojo!, la reconciliación es con la inmensa mayoría de ellos, no con los que pretenden ser sus interlocutores, porque desafortunadamente, nuestra dirigencia a la hora de “convenir” lo hace con quienes se disfrazan de dirigentes de esta masa de venezolanos, quienes no les importa en lo más mínimo sus propios simpatizantes. Ya basta de descalificar a gente que también son nuestros primos, esposa, hermanos, amigos.

5.- A pesar de la incertidumbre que pesa sobre el futuro de la revolución en ausencia del Comandante, Nicolás tiene una oportunidad excepcional hacer algo que el Líder Supremo no pudo o no quiso hacer: construir un liderazgo colectivo, admitir a otros sectores incluyendo opositores pero que estén realmente comprometidos y sean leales al país, utilizar eficientemente las instancias de consulta y gobierno, como el Consejo Federal de Gobierno, el Consejo de Estado, los Gobernadores, etc, la Revolución debe ser construida por todos y con la opinión de todos.

6.- Resulta también urgente, el control del aparato económico, no obstante, para ello requerimos de algo que mencionaba implícitamente en los puntos 1 y 3: probidad, eficiencia, compromiso, experticia y honestidad, de nada nos sirve controlar la mitad del sistema bancario nacional (que no lo hacemos), abrir fábricas de procesamiento de alimentos y otros, para que compitan con monopolios como el de la Polar, controlar las cadenas de distribución de bienes y servicios y sus fuentes, si colocamos en la dirección de éstas a individuos cuya mayor preocupación es compararse la camionetota, un tremendo “penjaus” en la lagunita, la camisita o el pantalón “faconable” o “columbia” (pero la original, o sea…), pa la pinta, abrir la cuenta en dólares en Miami, Suiza o Panamá (con los dineros mal habidos que logró amansar) y traerse a la carajita que está bien buena para ponerla de secretaria o gerente y echarle su cogidita cuando ande libidinoso, y aparte de eso amedrente a los empleados que medianamente motorizan la institución con su trabajo, obligándolos a ir a marchas porque “Chávez te lo juro, mi voto es pa Maduro”, o si no te boto. Son tan torpes, ignorantes e incapaces que no pueden ni siquiera hilvanar una razón que justifique y valide el por qué hay que manifestar el apoyo a la causa revolucionaria, habiendo tantas. Así jamás vamos a lograr nada y eso es precisamente lo que se repite en toda la administración pública y demás esferas del Estado.

Para que la economía camine deben existir los controles, pero que funcionen, pero mientras exista un sistema de asignación de divisas que no funciona y burócratas que están haciendo grandes negocios con el dólar negro; mientras existan presidentes de bancos, empresas, o fábricas, que se ocupan de colocar el dinero de las nóminas, y el patrimonio de la institución en colocaciones bursátiles especulativas –y riesgosas-, mientras tengamos ministros, viceministros, directores generales, miembros de juntas directivas, cuya mayor preocupación es gestionar un crédito para montar un negocio propio, compararse la camionetota, reservar el hotel para el fin de semana en “niuyor”; pues entonces jamás impediremos que el dólar negro tenga un baja o nula incidencia en nuestra economía, que los bancos cumplan con las gavetas crediticias obligatorias, o nuestras empresas produzcan, distribuyan y vendan sus productos en el mercado interno.

Estas son –de acuerdo a mi humilde criterio- algunas de las razones bajo las cuales obtuvimos esta victoria tan “rara”, el candidato de la derecha desconoció los resultados y eso era previsible, pero lo que no esperábamos era que estos resultados tan cerrados nos dejan frente a un virtual escenario de ingobernabilidad, vienen días duros, y quiero mantener la fe de que nuestro presidente electo va a honrar las palabras pronunciadas luego de haber conocido su triunfo, sobretodo en relación a que “debe existir un proceso de renovación de la revolución bolivariana” esto es necesario, sino definitivamente esto no se va a mantener y no hasta las próximas elecciones dentro de 6 años, sino hasta lograr sacar a Maduro, probablemente en el próximo año y pareciera que la vanguardia de la Revolución no entiende o no quiere entender que a la gente no se le puede convencer de los logros de 14 años, si con sus acciones destruye esta vaina en solo 1 (o menos de seis meses, desde el 7 de octubre).

Espero que jamás tenga que volver a escribir cosas sobre las que tengo la impresión de haber escrito una vez; ya basta de que una minoría de infiltrados pongan en riesgo un proyecto tan bonito, necesario e insoslayable como la Revolución Bolivariana.

La cineasta venezolana Alejandra Castro Azuaje, y su “Caracas Rosa”, rumbo a Alemania

Durante 3 y 4 de mayo la cineasta venezolana Alejandra Castro Azuaje estará participando en el prestigioso festival “Vkunst Frankfurt” con su producción “Caracas Rosa”.

Este magno evento que premia al talento internacional y atrae a 40.000 visitantes cada año, de nuevo presentará las tendencias actuales de la creación artística en video y fotografía desde la sede del festival, el emblemático  Museo de Arte Moderno de Frankfurt.

“Caracas Rosa” fue sometida a una rigurosa evaluación por expertos cineastas europeos y seleccionada para participar en el festival que contará con la presentación de unos cien calificados productos artísticos.

Alejandra Castro Azuaje es Licenciada en Comunicación Social, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello, con la mención Artes Audiovisuales.

Concibe el ámbito audiovisual como una vía eficaz para generar un cambio en la visión del espectador como actor social y, sucedáneamente, estimular transformaciones en su interacción colectiva. De allí su exitoso desempeño profesional en la producción fotográfica, en la de programas de televisión y de obras cinematográficas.

En la fotografía y el cine venezolanos

Ha destacado en la enseñanza de las técnicas fotográficas para niños con acceso limitado a este conocimiento.

En el 2008 participó como asistente de vestuario en el largometraje “Cuidado con lo que Sueñas”, estrenada en el 2012

En el 2009 intervino en la producción del largometraje “La Ley”, llevada a la pantalla también en el 2012.

Ese mismo año participó con éxito en la exposición fotográfica 40 x 40, organizada por el Grupo Fotógrafos de Venezuela.

En el 2010 fue reconocida como co-autora en la exposición fotográfica “Noche de Lentejuelas”, realizada en el Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo Gallegos”, una de las instituciones culturales más prestigiosas de Venezuela.

El cine venezolano la llamó a participar en la producción de “La Hora Cero”, la película más vista en Venezuela en los últimos 20 años. También se desempeñó como Productora de Campo del cortometraje “Los Disidentes”.

Vertiginoso ascenso profesional

En el 2011 participó en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, en representación del documental “Contigo Sin Ti” -dirigido por el reconocido director venezolano Tuki Jencquel- que obtuvo el “Premio Feisal” al Mejor Documental, así como el galardón “Mejor Largometraje” en el Amazonia Docs 3 de Brasil.

En ese mismo año destacó como Coordinadora de Producción del largometraje “Azul y no tan Rosa”, que se convirtió en todo un fenómeno del cine venezolano y marcado éxito de taquilla desde el 2012.

Antes de cerrar el año, le fue encargada la Coordinación de Producción del cortometraje “Alberto’s”, estrenado en el 2012.

Es importante destacar que todas estas producciones fueron auspiciadas por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), institución oficial que gerencia la actividad cinematográfica en Venezuela.

La creciente exigencia profesional, la llevó a iniciar el  2012 con la producción de múltiples comerciales para cine y televisión, así como la realización de su primer video arte “Caracas Rosa”, que ha logrado su primer reconocimiento internacional al ser seleccionado para tan destacado evento.

En Colombia

En su permanente búsqueda por cultivar las técnicas que demanda el cine moderno, Alejandra Castro Azuaje se radicó en Bogotá donde culminó con reconocido éxito su especialización en Dirección de Arte, y de inmediato la industria del cine colombiano la absorbió y asignó la enorme responsabilidad de la Coordinación de Arte del filme “Aguas Rojas” -dirigida por Lluis Quilez- actualmente en rodaje en Honda, un atractivo pueblo colonial que se ha convertido en referencia turística del país.

Un film para niños y un comercial para la televisión colombiana, se suman al vertiginoso curriculum de esta venezolana que se proyecta en el exterior.

Socialismo de vividores

Elides J. Rojas L.

Tanto criticar los 40 años previos a este desmadre socialista, tanto despotricar de AD y Copei, tanto hablar bolserías de las viejas instituciones, tanto ametrallar el antiguo manejo administrativo y económico del país; para llegar a poner esta cómica monumental.

Se llenan la boca cuestionando lo que encontraron, que de hecho fue la excusa para que los militares encabezados por Chávez brincaran de madrugada, fusil al hombro, a acabar con la corrupción y a adecentar el país.

Mucha bulla han hecho con eso. Muchos discursos e insultos se han escuchado en estos 14 años. Pero, lo que han dado es una espectacular clase de piratería militar, estos chavistas salvadores del mundo.

Pero eso no es lo que realmente destaca, aunque es importante. Los chavistas se supone que vinieron a arreglar el desastre que encontraron. Eso es la justificación final de todo el golpe, el asalto al poder y el militarismo comunista manejado por los hermanos Castro desde la madre patria cubana. Pero no ha sido así.

Al contrario, la piratería, la ineficiencia, la incapacidad y, especialmente, el hambre de plata acumulada por tantos años escondidos en las filas militares o en la oposición los ha llevado a ser una decepción tan grande como la expectativa que generaron. Tremendo embarque.

Ni por ser militares bravos y entrenados para el orden y la disciplina, han podido ni siquiera con los malandros, rateros, criminales y asesinos que se han burlado de policías y uniformes verdes como les ha dado la gana.

Un completo fracaso

Encontraron al país en proceso de descomposición. Pero, cuando esta pesadilla comunista termine, lo que encontrarán los sucesores será la pudrición completa. Nada estará de pie. Pdvsa quebrada.

El país endeudado incluso por Chávez personalmente, pues ya se dio a él mismo la ley que se lo permitirá. Un desastre anunciado diría mucha gente. Ni tanto.

A Chávez lo apoyó en su momento una mayoría absoluta de venezolanos que creyeron en su propuesta y en su gente, los militares del golpe.

Y, la verdad sea dicha, han resultado peores, pero por muchos cuerpos que los anteriores.

Con el agravante de que los chavistas se han encargado de cometer una aberración que será imborrable en la historia del país: le entregaron todo a los cubanos.

La plata, los cuarteles, la administración pública, los registros, el campo, las notarías, el deporte, los sistemas de seguridad, la salud, la cedulación, el petróleo, los pasaportes. Es decir, vende patrias es poco. Qué carro, tremendo carro fue lo que echaron.

Pero donde es más notoria la incapacidad y la inoperancia de este gobierno destructor, es en lo referente a obras públicas, servicios o parque industrial del Estado. No han hecho ni siquiera un autolavado.

Desfiles en Los Próceres, discursos del amo en el Teatro Teresa Carreño o en el Nacional. Carreras de caballos en La Rinconada. Habladuría del amo en la avenida Bolívar. De La Guaira a Caracas en la misma autopista que dejó el otro régimen militar. Y cómo hablan paja. La Autopista Regional del Centro, la misma que le dejaron sus 40 años odiados.

No han construido nada de importancia, dos o tres excepciones,  y terminaron de podrir lo que encontraron. Claro que el chavismo va entrar en la historia. Pero por maleta.

Manual para canallas

Carlos Raúl Hernández

En septiembre 2012, debajo de un estacionamiento de Leicester, Inglaterra, se descubrió el esqueleto de Ricardo III, personaje en el que Shakespeare resume la ruindad extrema de la que se puede ser capaz. Era físicamente deforme como él lo retrata, y moralmente un monstruo.

Manda ahogar en un tonel de vino a su propio hermano Clarence, encarcelado en la Torre de Londres. También en esa torre del horror asesina por razones dinásticas dos niños, los hijos de Eduardo IV. Hace decapitar un enemigo y seduce a la viuda, que se le entrega en plenas exequias de su marido en busca de protección de aquel mundo de fieras.

Una perspectiva de la Historia Universal es el recuento de la maldad, presidida por su reina: la mentira. La bestia que todos llevamos dentro ha sido difícil de embridar en 40.000 años.

En los comienzos del homo sapiens solo el amor moderó la violencia. La antropología sostiene que la evolución terminó cuando macho y hembra descubrieron el sexo cara a cara, ahora hombre y mujer que se amaban a los ojos, según el arte rupestre, y la pequeña cueva se tornó un paraíso, después de sobrevivir el día.

El judaísmo hace lo suyo milenios después cuando Moisés impone mandamientos severos a la vida tribal. Más tarde el Cristianismo dignificó la condición humana. Todos somos hijos de Dios.

Del Cristianismo nacen la Declaración de Derechos del Hombre en 1789, y finalmente la democracia. Pero Ariel y Calibán siguen en combate en el corazón y en el siglo XX las revoluciones de izquierda y derecha de nuevo asoman los colmillos del homo homini lupus.

El comunismo y el nacionalsocialismo se basan únicamente en el odio y la mentira. Cada uno de sus líderes es potencialmente Ricardo III o Fidel Castro, su versión contemporánea.

Por fortuna la marcha global hacia la libertad pone obstáculos y los revolucionarios no tienen, en general, las manos libres para asesinar. Dicen luchar por valores sublimes, la igualdad, la verdad, el futuro, la justicia, y muchos lo creen, pero sus medios y sus fines son criminales.

Son por definición amorales, enfermos de esquizofrenia ética. Tienen la cabeza llena de delirios ideológicos, aunque su verdadero motivo es el odio por el mundo que los rodea y la gente normal.

Joseph Conrad consideraba sus razonamientos como la “imbécil y atroz respuesta de un discurso revolucionario meramente utópico“, pero que ha llegado a ser eficaz, hasta el extremo que resucitó luego de que en 1989 se le creía enterrado.

Los revolucionarios tienen un tronco común y sus diferencias son meramente tácticas, de acuerdo con el mayor o menor sentido práctico que exhiban, desde los terroristas ilusos hasta los pragmáticos eficaces. Y por las malas o las buenas, usando las instituciones gradualmente o asaltándolas, persiguen lo mismo: destruir la sociedad civilizada, arrebatar la vida, la libertad y la propiedad de los ciudadanos, crear tiranías.

La mentira es su materia prima esencial, el influjo de su alma, la gelatina de sus huesos. El engaño, la falsedad, la calumnia sin escrúpulos es lo que corre por sus venas justifica y da sentido a sus existencias. Mienten de los vivos y los muertos. Prostituyen las hijas. Rompen las lealtades familiares. Lenin se inspiró para su obra.

¿Qué hacer?, en el Catecismo Revolucionario del anarquista ruso Nechayev, prolongado en Mao, Stalin, Guevara, Hitler, Mussolini, Castro, y cualquiera que admire o quiera emular tales licántropos que chapotean en ríos de sangre y sufrimientos.

Las frases de Nechayev resuenan en la actualidad, inconscientemente textuales. “El revolucionario es un enemigo implacable de este mundo capitalista, y si continúa viviendo en él, es sólo para destruirlo más eficazmente… la más rápida y más segura destrucción de este sistema asqueroso… Desprecia la opinión pública… y odia la actual moralidad… sólo es moral lo que contribuye al triunfo de la revolución… lo que la obstruye es inmoral y criminal… los tiernos y delicados sentimientos de parentesco, amistad, amor, gratitud e incluso el honor deben extinguirse por la sola y fría pasión del triunfo”.

“… El revolucionario… no tiene intereses personales, no tiene relaciones, sentimientos, vínculos o propiedades, ni siquiera un nombre. Todo en él se dirige hacia un solo fin, un solo pensamiento, una sola pasión: la revolución… un amigo es sólo aquel que ha probado con sus actos que también él es un revolucionario. La dedicación u otras obligaciones hacia ese amigo dependen de su utilidad para la causa”.

Ricardo III hoy sería un militante revolucionario.

En el cielo tampoco lo quieren

Gustavo Coronel

El difunto llegó a la antesala y se irritó al tener que hacer cola. “Villegas no avisó que yo llegaba. Tan incompetente como Izarrra y del mismo tamañito”, musitó.

Después de una moderada espera, sin fatigas o angustias que ya no existen a esas alturas, se encontró frente a la mesa principal donde se sentaban San Pedro, San Diego, San Rafael y San Nicolás, no exactamente de apellido Carreño, ni Molero, ni Ramírez ni Maduro.

Buenos días, hermano”, le saludó San Pedro. “Dígame en que podemos serle útil”.

– “Bueno. Vengo a quedarme con ustedes. Francamente pensé que ya estaban en cuenta. Ya hice mi primer milagro, logrando que nombraran un Papa argentino”.

“No tenemos nada que ver con eso, amigo. Esa selección le corresponde a los de allá abajo”, le contestó secamente San Pedro. “Dígame, pues, en que podemos serle útil”.

“Creí que ya ustedes sabían que vengo a ser parte del santoral. En Venezuela hay capillas con mi nombre y en las Iglesias se venden escapularios, rosarios y estampitas que llevan mi efigie. La gente llora mi ausencia. Sé, por un video que salió en Argentina, que aquí me esperan el Ché, Allende, Gadaffi, Maisanta y mi abuela Rosa. ¿No les ha llegado ese video?”. Y agregó: “He sido llamado el Cristo de los pobres de América por Nicolás, mi dilecto hijo y sucesor”. Y les dedicó una sonrisa, la misma que utilizaba cuando le daba dinero a Evo Morales por televisión.

Lo siento”, dijo San Pedro, “pero ninguno de esos caballeros que usted menciona está aquí. Su abuela sí está con nosotros, pero precisamente por haberlo soportado a usted cuando era niño. En lo que se refiere al video, aquí no vemos televisión”.

– “Está bien”, respondió el aspirante, un tanto amoscado por la frialdad de la recepción, “vengo a pedir entrada al cielo, basado en mi ayuda a los pobres, mi vida austera, mi siembra de armonía y misericordia entre ciudadanos y ciudadanas, mi apego a la verdad y mi valentía comprobada. Estoy seguro que ustedes, miembros del alba celestial, ya conocen mis credenciales”.

San Pedro no le respondió. En silencio abrió el libro, donde figuraban todas las acciones de cada aspirante. Su memoria ya no le bastaba pero el libro, elaborado por un staff de ángeles con trillones de años de experiencia, no se equivocaba nunca, era inapelable.

Y comenzó a leer: “La ayuda a los pobres que menciona el aspirante consistió en transferencias de dinero propiedad de la nación a la gente que lo seguía. No fue utilizado en programas que les permitieran educarse, emplearse e independizarse de la ayuda del estado. Vemos que uno de sus asistentes, un señor Giordani, promovió la tesis de que la consolidación del gobierno en el poder requería mantener pobres a los pobres, apenas dándole las dádivas que les obligaban a depender del estado, es decir, un sistema que los mantenía pobres y dependientes. Por tanto, ese primer alegato es considerado inaceptable. En lo que se refiere a su vida austera, no es esa la información que poseemos. El candidato que hoy se presenta ante nosotros compraba bienes personales con el dinero que no le pertenecía, en especial relojes costosísimos. Se vestía con los mejores sastres, llegaba a hoteles lujosos, en los cuales reservaba pisos enteros para su tren de acólitos. Viajaba en un avión comprado ilegalmente. Permitió que la familia y los amigos se enriquecieran de manera obscena. Repartía a manos llenas el dinero de su nación, a fin de lograr la lealtad de los beneficiados en su país y en el exterior, en aras de sus proyectos de engrandecimiento político. Por lo tanto, su segundo argumento es inaceptable”.

En lo relacionado con su “siembra de armonía y misericordia”, tenemos aquí al hermano Franklin Brito y al hermano Rosalio, quienes no fueron objeto de su misericordia. Su retórica en la Tierra fue incendiaria, agresiva, insultante, divisiva y no unificadora. Algunas de sus expresiones preferidas al referirse a sus adversarios fueron: escuálidos, pitiyankis, apátridas, frijolitos, plastas, freiremos sus cabezas en aceite, los aplastaremos, los haremos polvo, les sacaremos los tanques a la calle si ganan las elecciones, ni un centavo para las gobernaciones de los apátridas, no habrá luto por ese traidor CAP, los obispos son unos diablos con sotana, el crapuloso cardenal Castillo Lara…Hay mucho más de lo que aquí se menciona a título de ejemplo. Por lo tanto, dictaminamos que lo argumentado por el aspirante no tiene basamento en la realidad”.

Habla el aspirante a entrar al cielo, de su apego a la verdad y de su valentía. Pero sabemos que en su golpe de estado de 1992 fue acompañado de soldados a quienes – por admisión propia – llevó engañados. Les dijo que iban a un desfile militar y no a tratar de derrocar a un presidente electo constitucionalmente. Los condujo a la muerte. Y luego, lejos de liderarlos en batalla, se escondió en el Museo Militar. En ese golpe murieron civiles inocentes, incluyendo niños. Ellos están en cabeza de quien hoy nos pide entrada al cielo. Una vez en el poder prometió casas que nunca se construyeron, un engaño muy cruel para los millones de venezolanos quienes creían en él. Por ello no es admisible su alegato”.

Después de esta breve réplica de los auditores celestiales San Pedro lo miró fijamente y le dijo: “No eres un santo, pues ni siquiera has sido un buen hombre. Se te niega la entrada al mundo de los justos”.

Antes de que atinara a replicar, el candidato al cielo se encontró en un largo túnel débilmente iluminado por una luz que apenas le permitía ver el camino.

Desconsolado comenzó a caminar y, a cada paso, el túnel desaparecía a sus espaldas. A medida que avanzaba, el calor se acentuaba. Comprendió que pronto se reuniría con sus amigos.