“El socialismo utópico siempre ha fracasado”

Sara Carolina Díaz

El psiquiatra Roberto De Vries ve difícil que en una sociedad hedonista pueda tener éxito un modelo socialista-comunista como el que propone el Gobierno. Las diferencias naturales entre los seres humanos, “cada uno tiene un sellito”, complican más la posibilidad de un colectivismo que sacrifique el individualismo.

Más ahora que, de acuerdo con los estudios realizados por De Vries, el venezolano pasó de ser atractivo, simpático y placentero a ser egocéntrico y egoísta, basado en 3 nuevas categorías: la inteligencia, la adaptabilidad y el tener iniciativa, además de la baja tolerancia, nuevos atributos con los sé que se identifican los venezolanos.

Tomar en cuenta esas características, que evidencian, señala, una etapa de emprendimiento, será el reto del liderazgo político que logre tener o mantener el poder este año cuando, dice, se impone una integración entre los dos polos, “dos mayorías” antagónicas, una de las cuales (oposición), dice, no supo demostrar que más del 49% obtenido en las elecciones presidenciales no es ninguna tontería.

– El Gobierno trata de reforzar con propaganda que todos somos felices aquí a pesar de la violencia, de las fallas de los servicios. La propaganda que se ve en VTV y en un cartel en la autopista está basada en estudios internacionales.

– Parte del programa fundamental del presidente Chávez fue buscar la suprema felicidad y estuvo en su programa de Gobierno, eso no es criticable. Pero sí se debería exigir conceptualizar qué es la felicidad que se quiere, cuál es esa felicidad que se buscaba en ese Programa. De esa manera podemos llegar a un diálogo, porque tal vez lo que sea felicidad para él o su grupo no es felicidad para mí.

Ese concepto no se puede generalizar sin previa revisión. Y así llegar a unas conclusiones mejores sobre la felicidad.

Para mí la felicidad es la tenencia de dos cualidades: estar vivo y estar consciente. Pero la felicidad se mezcla para generar alegría con dos conceptos: placer y dicha o contento.

Para mí lo que miden esos estudios es que el venezolano es placentero y contento. Pero de acuerdo a mis investigaciones ni 60% define lo que es felicidad y si no tienen definición, ¿cómo van a sentir esa felicidad?.

– ¿Y entonces qué es lo que es el venezolano?

“El venezolano es celebratorio pero no necesariamente feliz”

– El venezolano es rumba, caña y sexo. Eso es una mezcla de placeres con dicha. Somos celebratorios pero el que tenga felicidad completa su triángulo, es una sensación de placer o de estar contento.

– ¿El socialismo es viable en una sociedad con individuos que se autodefinen desde el placer?

– El socialismo utópico y esas teorías siempre han fracasado porque el ser humano es único e irrepetible, si no nos volvemos como las hormigas, yo no quiero ser hormiga.

– ¿Pero eso para algunos sería contrarrevolucionario porque se supone que la premisa es abolir el individualismo y pensar en la felicidad colectiva?

“Somos únicos e irrepetibles”

– Cada vez que veo un centro comercial y la gente que somos, me pregunto ¿es propensa esta sociedad a un esquema de estos? Con eso viene una represión total de la individualidad y al venir eso surgen los deseos de libertad. Sucede que el ser humano es un ser biológico, psicoemocional y sociocultural. Y por esa misma naturaleza uno se pregunta si ese sistema tiene sentido.

Somos únicos e irrepetibles. Eso genera diferencias de visión, de conceptos y hay dos maneras de enfrentarlo, que yo soy mejor que tú, y eso lleva a dinámicas de poder muy intensas. O se puede aprovechar de las diferencias, es decir, si soy lo suficientemente humilde para saber que no soy dueño de la verdad.

– ¿Pero en el país el “yo soy mejor que tú” prevalece.

“Hay un nuevo venezolano psicológico”

– Cuando tienes procesos psicológicos de baja autoestima probablemente tienes como manifestación la sobreestima, asumir una actitud defensiva para que nadie me explore, entonces yo demuestro (no muestro). Ahí se ve una autoestima muy vulnerable. Denigro del otro porque el otro es peligroso para mi valor. Eso genera la sobreestima y allí la dominación de poder.

Pero decía, en cuanto a lo psicoemocional, en las últimas investigaciones vemos, cuando ponemos a los venezolanos a calificar 26 elementos con los que conformamos un mapa psicológico, que cambió el año pasado y ahora hay un nuevo venezolano psicológico después de más de 20 años.

– ¿Y cómo somos ahora?

– En cuanto a características positivas éramos atractivos, simpáticos y placenteros. Eso cambió y ahora somos, con iniciativa, inteligentes -primera vez que aparece tan alta la inteligencia en el estudio- y adaptables. En cuanto a las negativas, eran la baja memoria, la baja responsabilidad y la baja perseverancia. Y ahora, entre las características negativas, se suma la baja tolerancia, que es la incapacidad para compartir con otros.

Si mezclamos lo bueno con lo malo aparece un venezolano que se corresponde con una fase psicológica de nuestra teoría: la llegada de un venezolano egoísta y egocéntrico, un ser humano que está entre los 20 y 30 años, en lo que la ONU llama el bono generacional.

Venezuela es un país de adultos jóvenes. Sea cual sea la ideología que venga hay que entender que este es el momento para desarrollarnos y salir adelante.

– ¿El hombre nuevo es egoísta y egocéntrico?

– El nuevo venezolano es egoísta y egocéntrico, centrado en sí mismo, pero lo bueno es que se vuelve emprendedor y probablemente aquí está la salida (al desarrollo) del país. Sea un liderazgo de Maduro o de Capriles, tiene que comprender que el venezolano está en una etapa de emprendimiento. Aquí entran dos conceptos diferentes: luchar y trabajar. Luchar es ir contra la adversidad y allí el producto de la lucha no es la prosperidad; cuando se pone a escoger a la gente si es luchador o trabajador, 60% dice que es luchador.

La lucha es sobrevivencia. Se busca el emprendimiento con adaptabilidad inteligencia e iniciativa. Pero está el problema de la memoria. Fíjate, si yo no tengo pasado ni futuro, ¿cuál es mi tiempo?, el presente. La respuesta sobre esto en los estudios que hacemos siempre es el presente, es hoy, y eso es peligrosísimo.

– ¿Por qué?

– Vivir todo el tiempo en presente no te da la oportunidad de aprender, de perdonar. Es un alto estrés. Aquí vive todo el mundo en el eterno presente, vivimos angustiados y presionados por la búsqueda de placer. No hay tiempo ni para fijar ni evocar recuerdos.

El presente no puede ser el instante. El pasado pasó y me marcó, no es que el pasado pasó y ya. Del futuro nadie está seguro pero para eso existe la prospectiva. Hay que tener un plan y tener tiempo para hacer ese plan. Incluso hay que tener un plan para morir y dejar mejor a los tuyos.

– ¿Es sumisión o prudencia que la oposición no tome la calle?

– Aquí hay dos mayorías. A mi juicio hubo un mal manejo de liderazgo.

Hay una lucha de poder y en esa lucha te hacen sentir lo fracasado que eres y no hay una excelente autoestima. La oposición no está consciente de que es más del 49% de la población y permite que su adversario lo minimice con la ostentación del poder.

– Pero es una lucha difícil dadas las características del adversario…

-Aquí se plantea una lucha entre la mayoría que se siente incluida y la que se siente excluida, la oposición. Eso generará unas dinámicas muy importantes en las cuales si el chavismo quiere permanecer tiene que hacer procesos de inclusión, que es lo que vendría después de una revolución que, si siente que ha tenido éxito, ya debería comenzar a seducir para tener una mayoría más sólida que del 50%. La minoría incluida, la élite, trabaja para que no se solidifique la oposición.

El chavismo tiene dos opciones: o seduce a la mayoría excluida, que no lo están haciendo, o trata de, copiando los parámetros de Chávez, mantener un país polarizado, una oposición abierta. Mientras que la oposición tiene la opción de fortalecer los partidos políticos, a través de una confederación de partidos o bloques. Si hay 8 millones de personas comprometidas con los partidos, el país cambiará.

AMAR Y ODIAR A CHÁVEZ

– ¿Somos como Chávez o Chávez es como nosotros?

-El presidente Chávez fue como muchos venezolanos y tuvo una gran capacidad de generar hologramas en los demás; es decir, que yo me veo parecido y si yo me veo parecido a lo que no me gusta de mí, le voy a tener aversión, y si lo que veo es lo que me gusta de mí soy fanático.

– 27 años de dictadura gomecista, luego Pérez Jiménez, la elección democrática del presidente Chávez luego del 4F ¿Nos gusta que nos manden?

-Es una de nuestras grandes contradicciones. En 1998 la gente era chavista y buscaba en lo militar la disciplina, la memoria y la perseverancia que no se tenía en el país.

– ¿Paternalismo?

“La gente quiere tener poder y libertad”

-Es que el padre no existe. Venezuela es una mezcla rarísima entre patriarcado y matricentrismo. La figura del padre es muy importante porque se valora el poder masculino y al estar ausente mucho tiempo por dedicarse a otras cosas, no existir o abandonar, es muy valorado.

La gente quiere tener el poder y libertad del hombre. Los hijos ven a la madre sacrificada, que no tuvo grandes oportunidades y la quieren mucho pero no se quieren identificar con ella sino con el hombre poderoso que hace lo que le da la gana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s