Diputado del Psuv Adel El Zabayar, abandona su curul y se une a las tropas del gobierno sirio

Mario Castro Villegas

Adel El Zabayar

El diputado por el estado Bolívar e integrante del Psuv, Adel El Zabayar, viajó a Siria y se sumó a las tropas del presidente de ese país, Bachar Al Asad.

Así lo informó su asistente personal Doris Bautista, a la agencia de noticias EFE.

Agregó Doris Bautista que “Él está allá, hace más de 15 días que se fue”.

Bachar Al Asad

Bautista afirmó que el diputado El Zabayar viajó a Siria a visitar a su mamá quien se encontraba con quebrantos de salud y decidió quedarse a luchar junto con las tropas de Al Asad. “Él apoya al pueblo sirio. Él está en contra de los mercenarios de Estados Unidos y sus aliados

Doris Bautista dijo que “el diputado solicitó autorización para separarse de su asiento parlamentario de forma indefinida”.

Al respecto, es importante señalar que el viaje del diputado por el estado Bolívar a Siria, lo realizó con ocasión de una visita familiar y no en misión oficial. Por tanto, la naturaleza del permiso es exclusivamente temporal.

Ese permiso para “separarse de su asiento parlamentario de forma indefinida”, pudiera otorgarlo la Asamblea Nacional por razones de salud del solicitante, que no es el caso.

Y si hurgamos el Derecho con pinzas, pudiera eventualmente otorgarse con fundamento en la solidaridad hacia un colega parlamentario, cuya madre se encuentra enferma lejos de Venezuela.

Pero la información oficial y no negada por la Asamblea Nacional, es que el diputado Adel El Zabayar “decidió quedarse a luchar junto con las tropas de Al Asad”. Es decir, que esa decisión de quedarse en Siria por un motivo diferente al que originó la autorización que le permitió viajar, extinguió su fundamento.

Siendo así y no estando en misión oficial -además de confesar que se queda para participar en un conflicto bélico de otro país- ese permiso ha concluido de pleno derecho.

En consecuencia, el diputado debe regresar de inmediato a Venezuela ya que de no hacerlo genera un vacío en la curul que ostenta en la Asamblea Nacional, que puede interpretarse –por la intención indefinida de la separación de su asiento parlamentario- como ausencia absoluta.

Por otra parte, su permanencia fuera del país por causas distintas a las que fundamentaron la autorización, es violatoria del artículo 197 de Constitución que establece que “Los diputados…a la Asamblea Nacional están obligados…a cumplir sus labores a dedicación exclusiva en beneficio de los intereses del pueblo…” y “…a mantener una vinculación permanente con sus electores…

Cabe destacar que esa dedicación exclusiva está atada a la voluntad popular de los electores del diputado, de tener una representación permanente en la Asamblea Nacional con el propósito de llevar la voz de los bolivarenses al seno parlamentario y, desde allí, lograr el incremento progresivo de su calidad de vida. Esa es la razón de ser de la representación legislativa.

Además, esa representación también tiene como espíritu, propósito y razón, la defensa de los intereses supremos de los electores del estado Bolívar y no el de “apoyar al pueblo sirio” porque “está en contra de los mercenarios de Estados Unidos y sus aliados”; y, en consecuencia, “unirse a las tropas del presidente de ese país, Bachar Al Asad”.

“El diputado Adel El Zabayar “decidió quedarse a luchar junto con las tropas de Al Asad”

Habría que preguntarle a los habitantes del estado Bolívar y del país en general, si los intereses belicistas que se debaten en Siria tienen consonancia con sus intereses supremos de paz, progreso y crecimiento en la calidad de vida.

En otras palabras, el militante del Psuv Adel El Zabayar sobrepuso el interés personal a su condición de diputado representante del estado Bolívar, para apoyar a otro país, “unirse a las fuerzas del gobierno sirio”, para “luchar junto con las tropas de Al Asad”, generando el abandono de su curul en Venezuela.

En tal sentido el diputado defrauda a sus electores, al Derecho y a la institucionalidad del país, al abandonar su curul y unirse a las fuerzas militares de un gobierno extranjero, por cuanto lesiona la voluntad popular que lo eligió con un mandato constitucional expreso, exclusivo y excluyente, que también lo obliga “a mantener una vinculación permanente con sus electores…”

En síntesis, el diputado del Psuv Adel El Zabayar (cuya conciencia está atada a la voluntad popular que lo eligió y a su condición de venezolano) al divorciarse del fundamento que dio origen a la autorización para viajar a visitar a su progenitora, al quedarse en otro país para unirse –con intención indefinida- a las fuerzas militares de su gobierno en situación bélica, violó el artículo 197 de la Constitución, en concordancia con el Artículo 7 que afirma la decisión del pueblo soberano de Venezuela de investir a la Constitución “como norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico”, a la vez que ordena que “todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución”.

Diseño gráfico: Sala de Información

Plan Hampa Segura

Marianella Salazar

Nadie en su sano juicio desea que el Plan Patria Segura fracase, todos deseamos vivir la vida sin el sobresalto de asomar las narices a la calle y sentir la angustia de vivir al filo de la navaja, o de estar al filo de la muerte en la propia casa, como le sucedió la semana pasada a una familia de 22 personas en la urbanización El Marqués, cuando irrumpieron delincuentes de alta peligrosidad a la residencia, animados por la falta de vigilancia policial.

Con solo atravesar la ciudad, en cualquier medio de transporte, la realidad que nos aguarda hace que las posibilidades de retorno a salvo sean de 50%. Una esperanza de vida que pasmaría a cualquier persona en un país normal.

En solo una semana se reseñan secuestros, atracos y crímenes tan crueles e insólitos como el de la enfermera de la Maternidad Concepción Palacios -cuya seguridad está a cargo de la milicia integrada por adultos mayores-, que en medio de su guardia nocturna fue atacada y torturada por dos pacientes que esperaban ser esterilizadas, ocupando inexplicablemente camas durante más de 30 días; o el asesinato a mansalva del minusválido ciego, que murió en Machiques, estado Zulia, después de recibir 5 puñaladas porque se negó a vender su perro guía.

Sin embargo, las autoridades insisten en afirmar que los índices delictivos han bajado 15%, como lo afirmó el viceministro del Interior, José Vicente Rangel Ávalos en el programa de su papá José Vicente hoy, donde señaló sin pestañear, que “la percepción de la inseguridad es más alta de lo que tenemos en la realidad” por culpa de los medios de comunicación interesados en que el Plan Patria Segura fracase.

Se equivoca, el ciudadano de a pie o en carrito sabe que no puede ejercer libremente la soberanía de disfrutar del espacio público y no tiene necesidad de leer la prensa para sentir miedo y percibir la inseguridad, cada vez que se detiene en un semáforo o está en una cola rodeado de motorizados.

Esa “sensación” no la puede experimentar el viceministro porque está permanentemente protegido por numerosos escoltas, que en vez de custodiarlo, al igual que al resto de los altos funcionarios, deberían estar en la calle protegiendo a los ciudadanos.

Lo más sorprendente es la revelación de que el Gobierno se ha reunido por lo menos con 280 bandas, que han prometido cambiar su comportamiento delictivo.

Declaraciones como esas me dejan perpleja. El Gobierno se sienta con los delincuentes de tú a tú, como si estuviera a su mismo nivel, ¿lo está?, ¿acaso le ha dado garantías? o se trata de una claudicación, a todas luces inaceptable, que trae más miedo para una buena parte de la ciudadanía.

Quisiera creer que con esa estrategia hay al menos cierta posibilidad real de disminuir el crimen y la inseguridad. Ojalá. Pero, la verdad, lo dudo mucho, la delincuencia tiene sobradas razones para creer que este gobierno es su aliado, actúa como otro brazo armado que apoya a la revolución, como los colectivos violentos que el Gobierno ni el Plan Patria Segura tienen contemplado desarmar.

Por cierto, tengo la extraña “sensación” de ver cada vez menos patrullas militares en las calles.

Tic tac

En el Alto Mando Militar hay consenso para retirar poco a poco las patrullas militares, porque no están preparadas para asumir labores de vigilancia, como las policías municipales y estadales.

Piensan que puede haber más muertos civiles, como el de la madre y su hija acribilladas dentro de su vehículo en Coro por un fatal equívoco.

Argumentan que los crímenes contra la población civil no prescriben y tanto el que ejecuta como el que ordena van presos.

Diseño gráfico: Sala de Información

“Renuncio por defender el periodismo independiente”

Yolimer Obelmejías, El Universal

Ya lo había escrito en su cuenta de Twitter, pero Gladys Rodríguez explicó hoy las razones que próximamente la llevarán a presentar su renuncia a Globovisión.

“Estoy renunciando por principios, por valores, por defender el periodismo independiente en el que creo, porque no puedo acompañar una serie de acciones que se han tomado en las últimas semanas o en el último mes en ese canal en el que trabajé durante 15 años y al cual le di también el beneficio de la duda,  le di el voto de confianza a esta nueva directiva, creyendo que sí iban a defender ese periodismo de centro, equilibrado. Me quedé durante tres meses, vi las series de acciones que se han tomado y vi que no las puedo acompañar“, aseguró la periodista en una entrevista que ofreció al programa NotiMujer de CNN en Español.

Mercedes Soler, conductora del espacio le preguntó: “¿Crees que a veces es más difícil librar la batalla desde afuera que desde adentro?”

“Sí, y por eso me quedé porque algunos colegas renunciaron inmediatamente en lo que hubo el cambio de la directiva, en lo que se vendió el canal a este nuevo grupo, yo no, yo di el voto de confianza sobre la base de defender los espacios porque desde adentro puedes hacer muchísimo más que desde afuera y así estuve durante tres meses”.

No obstante, destacó que en los últimos días se tomaron varias medidas que la hicieron cambiar de decisión.

“La gota que derramó el vaso, fue la prohibición de entrada al canal de mi compañero del noticiero Román Lozinski”

“Ya hay una serie de acciones que me obligan a retirarme porque, por ejemplo, lo último, la gota que derramó el vaso, fue la prohibición de entrada al canal de mi compañero del noticiero (Román Lozinski) porque el día anterior él se había negado a hacer el noticiero en vista de todas las acciones que habían tomado, la salida de ‘Aló, Ciudadano’. ‘Aló, Ciudadano’ es un programa emblemático de este canal, de crítica, de denuncia, de opinión y sale el conductor (Leopoldo Castillo) y lamentablemente esto me obliga a apartarme“.

Rodríguez confirmó su renuncia al canal de noticias. “Cuando llegue (a Venezuela) presento mi renuncia (…) Me da mucha tristeza“.

Diseño gráfico: Sala de Información

La encrucijada de Globovisión

Raúl Lotitto, Producto

Lo de Globovisión es un verdadero cisma periodístico, inédito en el mundo, por fondo y forma. Ocurre por razones profesionales, pero ajenas a peleas salariales, laborales o crisis económicas (como en las recientes cesantías de periodistas de España, Perú o Brasil).

El despido o renuncia de 25 profesionales reconocidos del único canal que en Venezuela informa y opina 24 horas al día, pone en riesgo el futuro de esa importante empresa y el propio ejercicio de la profesión, que implica, siempre, que los medios y sus periodistas deben tener compromisos mutuos y metas coincidentes.

La misión de un periodista es informar, opinar y hacer que otros opinen buscando la verdad con amplitud, equidad, independencia y la mayor objetividad posible.

Es obvio que el medio para el cual trabaja debe respetar su principio de ejercicio sin ataduras políticas, religiosas o económicas. Si no es así, no hay modo de trabajar juntos.

Ese desacuerdo básico ocurre entre Globovisión y la mayoría de sus periodistas, que son —de paso— su principal fuerza de trabajo y casi su único valor agregado.

Sin periodistas, un canal cuyo slogan es “24 horas de información”, no existe, aunque transmita CNN.

De allí que la crisis sea tan grave y de difícil solución. Porque involucra un asunto ético –medularmente profesional— que atañe a la razón de ser del periodismo y su rol, crucial en democracia.

Más aun cuando la empresa es privada y sus empresarios, al comprar, se comprometieron públicamente con una línea editorial “centrista”, un nuevo rumbo, distinto del sesgo antigubernamental que se atribuía a Globovisión.

El vendedor/fundador, Guillermo Zuloaga, incluso pidió a sus ex empleados —y por extensión obvia a todo su público y no pocos anunciantes— un “voto de confianza” para la nueva directiva.

Todos aceptaron y los principales “anclas” (conductores estelares, en argot televisivo) asumieron el voto de confianza y la “nueva” línea editorial. Muchos, incluso, bajo la razón de mantener sus espacios —su trabajo— pensando que los principios rectores del buen periodismo se revalorizan más con una línea editorial de centro, que estando en los extremos. Una verdad casi de Perogrullo.

Por eso lo que pasó es sorpresivo.

Se supone que nadie quería este desenlace: ni la empresa que impuso las reglas de juego y su línea “centrista”; ni los periodistas que la aceptaron; ni los anunciantes –obvio–; y menos el público, que siguió fiel: el rating promedio en los últimos 3 meses cayó apenas 20% (1,5 puntos) cuando el pronóstico generalizado era que a Globovisión “ya nadie lo vería”.

Pero alguien pateó el tablero y no parecen haber sido los periodistas. Incluso ni Chuo Torrealba ni Leopoldo Castillo se fueron dando un portazo.

Al revés: la dramática despedida del Ciudadano, que con la nueva directiva hasta había aceptado ser director general interino —prueba enorme de buena fe— debió ser consensuada con los accionistas. O no hubiera ocurrido.

Tampoco se puede pensar sensatamente que la crisis se generó adrede para acabar con Globovisión. Nadie en su sano juicio compra un negocio para enterrarlo. Y menos para enterrarlo en nombre de “otro”. Y menos todavía cuando el entierro era gratis para ese “otro” dentro de un año y medio, al vencerse la licencia.

Pero lo que pasó es concluyente: los periodistas están fuera y Globovisión enfrenta la alternativa de hierro: continuar. Como empresa privada es un negocio (hasta ahora nada malo) que responde ante los accionistas; pero como medio se debe a público y anunciantes.

El público clásico, con lo sucedido, probablemente no le siga siendo fiel. Deberá entonces renovar su audiencia. Buscar otra. Los anunciantes suelen responder casi exclusivamente al rating.

Está todo dicho. Globovisión no la tiene fácil.

Su reto requiere de tres factores: tiempo, plata y talento.

El primero depende de que los otros dos existan.

El segundo posiblemente no falte.

El tercero es lo más complejo: el periodismo profesional en Venezuela entró en estado de shock por el cisma que vive, cuyas repercusiones verdaderas aun están por verse y pueden ir más allá de todo lo imaginable.

Cuando se abre la caja de Pandora, hay que tener la tapa o atenerse a las consecuencias.

Composición gráfica: Sala de Información

Lo anormal es lo normal

Carolina Jaimes Branger

Vuelvo a escribir sobre el tema de la costumbre. Y es que cada vez me preocupa más que aceptemos como normales las cosas que no lo son. Entiendo que por cuestión de mera supervivencia no podemos sufrir por todo lo que pasa aquí todos los días. Pero tampoco irnos al otro extremo y dejarnos de horrorizar.

Me tiene consternada la muerte de la enfermera de la Maternidad Concepción Palacios, asesinada a golpes por dos mujeres a quienes les reclamó porque estaban dañando el ascensor.

También por el asesinato de un joven en la puerta de una farmacia, porque le pidió a un hombre que estaba orinando en el jardín del local que no lo hiciera. El hombre se montó en su carro, le dio la vuelta a la manzana y le metió dos tiros al muchacho.

Solo estos dos acontecimientos en la Venezuela en la que yo crecí hubieran sacudido a la sociedad durante meses.

Ahora, pasan varios a la semana y la mayoría sigue impertérrita. ¡Estamos enfermos!

Hace unos diez años la periodista Nelly Aguilera me contó la historia de un muchacho sobre quien había hecho un reportaje. Él murió asesinado frente a un quiosco de revistas. La dueña, quien conocía a los malandros de la zona, le dijo a Nelly que “al principio, cuando mataban a alguien, se ponía muy nerviosa, cerraba y se iba para su casa.

Pero como los asesinatos se hicieron habituales, ahora lo que les pedía era que no los mataran tan cerca, porque le salpicaban las revistas de sangre y ésas la gente no las compraba.

Al cantante Onechot casi lo matan por haber denunciado esta patética realidad en la canción “Rotten town” (ciudad podrida).

¡Nos hemos acostumbrado vivir entre asesinatos y sicariatos!

Los delincuentes sueltos y nosotros entre rejas.

Vemos impávidos cómo Iván Simonovis, María Lourdes Afiuni y tantos otros cuyos nombres desconocemos, están condenados a morir de mengua simplemente porque

nos hemos acostumbrado a que no haya justicia.

Nos hemos acostumbrado a convivir con corruptos y corruptores. A la matraca, a la cayapa, a los abusos de autoridad. Nos hemos acostumbrado a la violación de la privacidad, a la pérdida de libertades, a estar en constante zozobra. A los atropellos, al insulto, a la descalificación.

Lo anormal es lo normal…

nos hemos convertido en una sociedad que acepta como “normales” los instrumentos de su propia destrucción.

Los criminales de Amuay todavía andan sueltos

Gustavo Coronel

Hace un año Venezuela sufrió una de sus más grandes tragedias, al explotar una esfera de gas en la refinería de Amuay. La onda expansiva de la explosión arrasó con hasta 500 viviendas, mató a 42 personas y llenó de horror a la comunidad de Amuay-Punto Fijo.

Fue un horror compartido por toda la nación.

De inmediato se oyó la voz del régimen, representado por la señora Eva Golinger, quien intimó que la tragedia había sido causada por sabotaje.

El ministro-presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, declaró que en dos o tres días la refinería estaría operando normalmente.

El ahora difunto, en un breve interludio entre viajes a Cuba, hizo una visita al sitio de la tragedia “poniendo su vida en peligro”, como lo hicieron notar los periodistas del régimen y dictaminó: “El show debe continuar”, frase infeliz que puso de relieve su patanería.

Un año después la situación es la siguiente:

1.- La tesis de la Sra. Golinger, echada a rodar minutos después de la tragedia, ha sido adoptada oficialmente por el régimen. El reemplazo del difunto así lo repitió: “la tragedia fue causada por el sabotaje de la derecha”.

2.- PDVSA no ha compensado a los familiares de las víctimas de la tragedia.

3.- PDVSA no ha llevado a cabo investigación alguna de lo sucedido.

4.- PDVSA no ha introducido ningún reclamo a su empresa o empresas aseguradoras sobre las pérdidas materiales ocurridas, las cuales se estiman en casi dos mil millones de dólares.

5.- Un estudio hecho por Risk Engineering para una empresa reaseguradora dejó en evidencia la pobreza de los sistemas de protección de la refinería y mencionó que en el lapso de un año previo a la tragedia habían ocurrido más de cien incendios en las plantas.

6.- Un año después de la tragedia la refinería todavía no ha regresado a la normalidad y trabaja al 72 por ciento de su capacidad, lo que representa una significativa pérdida adicional para la nación.

7.- PDVSA ha tenido que importar de USA significativos volúmenes de gasolina, componentes para gasolina y hasta diésel, a precios internacionales para regalarlos en el mercado interno, una pérdida adicional para la nación que se acerca a los 1.500 millones de dólares.

8.- Hasta ahora no ha habido ningún informe oficial sobre la tragedia, mientras en la Asamblea Nacional el régimen ha bloqueado todo intento de discutir sobre las causas de la explosión.

9.- El único informe técnico conocido, elaborado por técnicos de la antigua PDVSA, indican que la tragedia se debió a la ruptura de sellos de seguridad de una de las esferas de almacenamiento de gas, el resultado del pobre mantenimiento crónico en la refinería.

A fin de ocultar esta situación PDVSA ha decidido echarle tierra a la investigación y aferrarse de manera patética y bestial a la tesis del sabotaje.

Lo que considero increíble e inaceptable, es que la gente que hizo posible esta tragedia por su ineptitud y corrupción, desde la presidencia de la república hasta la directiva de PDVSA, el ministro-presidente de PDVSA y la gerencia de refinación de PDVSA -todo ese malandraje- esté todavía en el poder sin que la Asamblea Nacional, Tribunal de Justicia, Poder Ciudadano, fuerza armada, toda esa quincalla manejada por gente indigna, les haya pedido cuenta de sus crímenes.

La tragedia de Amuay representa uno de los puntos más bajos en el proceso de descomposición moral del régimen, ciertamente el más doloroso por la cantidad de muertes, lesionados y damnificados por el evento. Y su impunidad representa un punto bajo en nuestro nivel de decencia colectiva.

Más allá de la manipulación mediocre y perversa de esta gran tragedia nacional por parte del régimen, se impone que Venezuela haga justicia. Justicia para los familiares de las víctimas, justicia para la nación.

Los responsables por esta tragedia no deben quedar sin castigo.

Los geólogos sabemos que cuando ha pasado mucho tiempo sin que la tierra se mueva, la energía acumulada en el subsuelo se hace inmensa. Cuando finalmente se libera, el terremoto es de pronóstico. La reacción del país contra estos criminales será terrible.

Creo que el difunto se murió a tiempo para escapar de ella pero sus herederos no podrán hacerlo.

Comprar un techo cuesta Dios y toda su ayuda

Manuel Trujillo, Últimas Noticias

Buscarse un techo porque la familia creció o porque llegó el momento de independizarse se convierte en una carrera contra el tiempo. El reto es reunir suficiente dinero para comprar antes de que los precios se disparen nuevamente o que alguien más logre hacerse con la vivienda.

Apartamentos cuestan más de 3.000 bolívares

Un inmueble de 40 años de antigüedad y 80 metros cuadrados, con cuatro habitaciones y dos baños, en una urbanización popular caraqueña, costaba hace un año 800 mil bolívares. Hoy en día no baja de Bs 1.500.000, cantidad que varía del cielo a la tierra según la zona donde esté ubicado.

“El sector privado de construcción tiene 14 trimestres continuos en caída”

A juicio de Aquiles Martini Pietri, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, el mercado primario inmobiliario -viviendas nuevas construidas esencialmente por el sector privado- se ha visto afectado principalmente por la escasez de insumos de construcción, lo cual recrudece los precios de edificación de los inmuebles, limita la disposición de dinero y limita la oferta en el sector.

“El sector privado de construcción tiene 14 trimestres continuos en caída. Las razones están a la vista y como ejemplo doy el PIB de la construcción del BCV (Banco Central de Venezuela), que destacó la desaceleración del sector (público y privado) por falta de insumos”, indicó Pietri.

Los precios del mercado primario también se mantienen altos en varias partes del país. Una vivienda en Caricuao puede tener el mismo precio en Palo Verde, en Caracas o en Maracaibo, estado Zulia.

De alquilar poco

Esas variaciones del mercado primario de inmuebles también han repercutido en el mercado secundario, que según Pietri está en caída en términos de oferta inmobiliaria.

“El mercado no está rotando y está paralizado por efectos de la Ley de Arrendamiento”

La Cámara Inmobiliaria Metropolitana asomó 15 días atrás una caída de la oferta de inmuebles entre 15% y 20% en este primer semestre en el Distrito Capital. En Carabobo fue de 40% y en Zulia de 50%, esto significa que el mercado no está rotando y está paralizado por efectos de la Ley de Arrendamiento, y en segundo lugar no hay oferta en el mercado primario”, aseguró el representante de la CIV.

Un apartamento para el alquiler en Caracas, puede variar entre Bs 7 mil y los Bs 50 mil. Las habitaciones también subieron de precio, y oscilan, dependiendo de la zona y del inmueble, entre Bs 2 mil y Bs 15 mil.

A su vez, al reducirse la oferta en el mercado primario de inmuebles, se limita la rotación de viviendas, lo cual deja a cada vez menos personas dispuestas o con espacio para alquilar y haciendo más difícil encontrar precios accesibles en apartamentos de segunda mano.

“Hay menos ofertas de inmuebles nuevos, hay menos oferta del mercado secundario”

En ese apartado, Roberto Orta Martínez, director de la Asociación de Propietarios de Inmuebles Urbanos, destacó:

“Como hay menos ofertas de inmuebles nuevos, hay menos oferta del mercado secundario. Si alguien quiere un apartamento nuevo, vende el viejo, y si no tienes oferta, no puedes vender nada”.

La gente no afloja

Pietri y Orta coincidieron que el patrimonio con mayor valor para la familia venezolana es la vivienda. Por tal motivo, quieren sacarle el mayor provecho estirando los precios de los inmuebles y alquileres por encima de precios del mercado.

“Para rotar esas viviendas, tiene que haber oferta”

“Cuando compras una vivienda normalmente duras entre 10 y 15 años en ellas. Eso va de la mano del crecimiento familiar. Por esa razón, ves en el mercado secundario esas viviendas con más de 30 años. Para rotar esas viviendas, tiene que haber oferta”, dijo Pietri.

En 1999, el déficit habitacional se ubicó 1.200.000 viviendas y hoy en día está alrededor de 2.750.000 viviendas, que según el presidente de la Cámara Inmobiliaria representa menos unidades nuevas en inventario porque la población aumentó.

“Prácticamente todas las operaciones inmobiliarias del país hoy en día se hacen de contado e implican que sean de un día para otro por tema de precios”, aseguró Pietri.