Admitamos que esto se fregó

Elides J. Rojas L.

Digamos que al venezolano, visto los resultados de las últimas elecciones, le gusta este cuento del chavismo y el castrocomunismo. Digamos que a la mayoría le encanta vivir entre colas, hambreado y patinando en la basura.

Admitamos que la cantaleta de El Che y Fidel Castro se metió en el cerebro de los nativos de esta tierra. Concedamos que el legado del comandante supremo está intacto entre ladrones, corruptos y matraqueros y que además Chávez vive, vive.

Aceptemos que otra vez le metieron casi un millón de votos por el buche a la oposición independientemente de que la MUD haya ganado algunas alcaldías realmente importantes y que además duplicó el número de las que antes tenía.

Finalmente el chavismo, diga lo que se diga, es más en términos de votos y de compromiso.

La oposición es minoría y así quedó demostrado otra vez en los comicios del domingo 8 de diciembre. Coloquemos nuestras cartas sobre la mesa y simplemente contemos, sin entrar a cuestionar al CNE ni a entrarse a golpes con el fraude y la trampa, asumiendo que el cuentico ya está fuerte, nunca se demuestra nada y ni siquiera le paran a la MUD en instancias internacionales.

Asumamos que el cuento del fraude y la desconfianza en el CNE le sirve de excusa a mucha gente, más de 2 millones de primeros y primeras combatientes de la oposición, quienes no van a votar apoyándose en esta historia.

Aceptemos que muchos compatriotas prefieren irse a Morrocoy, a Vargas o a bañarse en playas llenas de evacuaciones enratonadas y orines del tercer mundo, antes que fajarse en las mesas de votación donde ni colas se hace.

Dejemos la retórica a un lado y aceptemos que a la mayoría de los venezolanos le importa un pito que no haya luz o que se la corten a cada rato y que se le dañen los equipos. Total Maduro, o quien haga sus veces, decretará una cosa que llaman “socialismo de ofertica”, y ordenará la toma de tiendas, ferreterías y hasta licorerías si fuese necesario.

Admitamos que estos atracos a los negocios son del agrado de los compradores socialistas y de los capitalistas también y harán cola, saquearán o dejarán de pagar lo que se lleven. Y que saldrán en carrera de inmediato atendiendo el llamado de los líderes del socialismo del Siglo XXI.

Aceptemos que mientras peor vaya este gobierno más gente votará por sus propuestas y embarques que son la misma cosa.

Admitamos que después de vivir los peores ocho meses del país en materia económica, de suministros, de escasez, de inseguridad, de altos precios; el chavismo es capaz de ganar en votos nacionales unas elecciones que en sana lógica ha debido perder por paliza, tiene un significado muy claro: A Venezuela le gusta lo malo. Y eso es muy difícil de arreglar.

Pasará muchos años, aunque si esta es la tendencia la cosa será cada vez peor hasta llegar al estándar de complacencia que lograron los Castro en Cuba, donde conseguir un pañuelo gratis o un par de zapatos usados es la gloria.

Admitamos que esto se fregó.

2 pensamientos en “Admitamos que esto se fregó

  1. Sr. Elides, lo considero una persona muy seria en su trabajo, y esto me duele, pues significa que su artículo me sirve para corrobar lo que he venido sintiendo en los últimos meses, “esto se fregó”.
    En lo económico tenía un dead line: Bs. 40 x $. Pensaba ingenuamente que nunca superaría esta barrera (y lo hizo cómodamente en el tercer trimestre del año). Como ciudadano creía que el país estallaría si llegaba a ese punto, y como su artículo deja claro, a nadie le importa un pepino, el que seamos infinitamente más pobres que hace un año. Nuestros salarios han sido pulverizados con la mirada permisiva de la gran mayoría de la gente. Nuestra capacidad de ahorro… simplemente no existe.
    En el resto de las aristas de la vida en sociedad todos los indicadores han sobrepasado mi asombro, la salud, la educación, la infraestructura, las telecomunicaciones. En todo estamos a la cola del mundo, compartiendo los últimos lugares con los países más pobres y bárbaros que aún persisten en doblar la voluntad de sus ciudadanos.
    La gente está más preocupada en tener un TV de 55 pulgadas que en la educación universitaria de sus hijos que aún no aprenden a caminar… y esto asusta.
    Todo es inmediato, no hay planificación para el mes que viene, (menos para dentro de 10 o 20 años). Al venezolano le deben encantar las colas, pues ni bien aparece una, de inmediato se suman centenares de personas “a ver qué agarran”, quizás leche, quizás azúcar, quizás el soñado televisor…
    Yo me cansé, tengo 15 años votando por una Venezuela moderna, con igualdad de oportunidades, con autopistas de primer mundo, donde pueda conseguir un carro en una agencia (y escoger el color, –ahora un sueño lejano–), con hospitales dotados, con una educación de excelencia, en fin, una “patria” de la que me sienta orgulloso.
    En cambio, el chavismo nos ha dejado un desierto, que crece cada año, como el Sahara, devorando todo a su paso, hasta el alma de familiares, vecinos, compañeros de trabajo.
    Que va, es hora de aceptar, que este país es una necedad, ahora tengo chamos pequeños, y lo que me ocupa es asegurar que tengan una buena educación y oportunidades para crecer como seres humanos, de servir a la sociedad y ser personas de bien.
    Acá no hay nada para ellos, que no sea miseria, inseguridad y escasez.
    Le saluda con respeto.
    Gustavo González.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s