Guri se está secando

Pese a la millonaria inversión de 38 mil millones de dólares para la generación termoeléctrica, Venezuela está al borde del oscurantismo. Guri suministra el 64% de los 18 mil megavatios que demanda Venezuela. Sin embargo, está 8 metros por debajo del nivel que tenía en enero de 2014 y 6 menos que su promedio histórico. Se avecina una crisis eléctrica nacional

César Batiz, Clímax

A los administradores del sector eléctrico los problemas les llegan juntos. Los ríos contribuyentes no suministran la suficiente agua; las obras termoeléctricas, en que se gastaron más de $30 mil millones desde 2010; no ofrecen la cantidad de megavatios necesarios para garantizar el servicio eléctrico sin interrupciones y el embalse del Guri baja a un ritmo desproporcionado.

Para colmo, en la central hidroeléctrica comienzan a otear en el horizonte escasas lluvias. Por eso, ahora que está por entrar el periodo seco, el Guri necesita un diluvio para evitar una emergencia que podría ser peor a la de 2009 y 2010, cuando los aguaceros salvaron al país de más horas a oscuras.

El primero en encender la alarma fue el ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón. Claro, no podía ser de otra forma. Como máxima autoridad del sector tiene acceso a la data precisa de lo que ocurre en el embalse del sistema hidroeléctrico más importante del país, el mismo que suministra al menos 64% de los cerca 18 mil megavatios que demanda Venezuela en la actualidad.

Chacón cuenta con dos herramientas de cálculos matemáticos diseñadas para medir el comportamiento del embalse. También posee la data histórica de la contribución de la cuenca del Río Caroní, desde 1950 a 2013, lo que permite monitorear el presente y proyectar el futuro de la central hidroeléctrica.

El 7 de octubre en una rueda de prensa en Anzoátegui, acompañado del gobernador de la entidad, Aristóbulo Istúriz, el ministro con los números actualizados del embalse dijo:

“El bajo nivel de la represa del Guri, por la alta demanda del servicio eléctrico, es la causa de que se haya registrado más apagones en Anzoátegui y el resto del país durante septiembre”.

Foto: mw2.google.com

Aseguró, asimismo, que la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar “está ocho metros por debajo del nivel que tenía en enero de 2014 y tiene 6 metros menos que su promedio histórico”. Finalmente, cerró advirtiendo que para finales de año y principio del 2015 se espera un nuevo periodo de sequía, como es costumbre en Venezuela, de la misma forma que sucedió del 2001 al 2003 y del 2008 al 2010, este último el año del decreto de emergencia eléctrica.

Aunque Chacón insiste en adosar la responsabilidad a los usuarios con la etiqueta de derrochadores de energía, los expertos José Aguilar y Miguel Lara, este último fue gerente de la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado de Guri, le devuelven la pelota a su terreno. Señalan la mala administración del embalse en medio de un periodo de lluvia que no fue muy lluvioso.

Foto: farm4.static.flickr.com

Coinciden en puntualizar que el Guri fue diseñado para soportar 32 meses de sequía, pero para ello deben cumplirse con parámetros operativos que evitan el descenso a la cota de 240 metros sobre el nivel del mar, punto en el cual sería casi imposible mover las turbinas de la hidroeléctrica.

“Para que pueda sobrellevar esos tres años seguidos, la producción del Guri debe ajustarse a 40.000 Gwh al año. Es decir, unos 110 Giga vatio por hora (GWh) por día. Pero sabemos que se le estuvieron exigiendo al embalse unos 145 Gwh por día, unos 52.000 Gwh este año”, informó Lara, quien además fue responsable, entre otras actividades, de velar por el funcionamiento de la central hidroeléctrica.

De lo mojado a lo seco

Entre 1950 y 1964, miembros de una empresa de ingeniería estadounidense llamada Harza Engineering estudiaron detenidamente los periodos de lluvias y sequías de la cuenca del Río Caroní. Tenía como fin diagnosticar de qué tamaño debía ser el embalse de la central hidroeléctrica Simón Bolívar que el gobierno de Marco Pérez Jiménez proyectaba construir en esa zona de Guayana.

Ya entonces se conoció que en esa cuenca el periodo de lluvia va de mayo a octubre, con los meses de junio, julio, agosto y septiembre como los de mayores aguaceros. La época seca se extiende de noviembre a abril, con un incremento de la sequía entre diciembre y marzo.

Ingeniero José Aguilar. Foto: encrypted-tbn1.gstatic.com

Cuenta Aguilar, consultor internacional e ingeniero venezolano, que gracias a esos estudios se construyó el embalse con capacidad para soportar 32 meses de sequía.

Desde entonces también se acumula la información que permite saber que el caudal histórico de agua que ingresa al Guri es de 4.866 metros cúbicos promedio anual; y que 4.175 metros cúbicos al año se considera una sequía fuerte.

“Ahora está a 3.600 metros cúbicos y es posible que termine el año por debajo de 3.300. Peor que en 2001, cuando llegó a 3.337 metros cúbicos”.

Lara especifica que entre mayo y septiembre ingresa 75% del agua del embalse. Pero evidentemente, de acuerdo con las palabras del propio ministro, eso no ocurrió así, porque “la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar está ocho metros por debajo del nivel que tenía en enero de 2014”. Aún más grave, porque el primer mes del año es uno de los más secos.

Mayor Luis Vargas, meteorólogo especialista en Observaciones y Climatología. Foto: lanacion.com.ve

El criterio del mayor Luis Vargas, del Servicio de Meteorología de la Aviación, es que noviembre debe terminar en gran parte del país el periodo lluvioso.

“Solo eventos como vaguadas esporádicas o efectos locales nos traerán lluvias después de noviembre. Aunado a eso se prevé que inicie el fenómeno El Niño finalizando el año o empezando 2015, lo que traería un periodo seco bastante fuerte”.

Tanto Aguilar como Lara aseguran que Chacón tenía la información para tomar las medidas adecuadas y encender las alarmas cuando comenzara el periodo de sequía. Pero para hacerlo tenía que utilizar más las plantas termoeléctricas que se encuentran fuera de Guayana, en muchas de las cuales se invirtieron $38 mil millones en el marco de la emergencia eléctrica decretada en febrero de 2010.

Una emergencia

Desde junio de 2009, el Gobierno del presidente Hugo Chávez comenzó a pregonar la necesidad de tomar medidas en el sector eléctrico debido a la fuerte sequía —que entonces se vendió como la peor en la historia. “Falso. Desde 1950 ocurrieron 10 peores”, señaló Aguilar. Lara recuerda que en los 15 años del chavismo se registró una trilogía seca consecutiva, 2001, 2002 y 2003, en el cual 2001 fue el año más seco en la historia del embalse, con 3.337 metros cúbicos de promedio anual de aporte al Guri. Mientras que 2002 y 2003 estuvo por debajo de la entrega habitual de la cuenca.

Sin embargo, la emergencia se decretó en febrero de 2010, momento en el que la contribución al embalse era de 4.175 metros cúbicos, cifra considerada entonces por la vocería oficial como sinónimo de sequía fuerte.

Como lo vieron los ingenieros de la empresa estadounidense Harza, entre 1950 y 1964, en Guayana el ciclo de sequía no es mayor a 32 meses y lo será así al menos por los próximos mil años o hasta que el planeta deje de ser el que conocemos hoy.

Entonces si el llamado Niño, al que Chávez echó la culpa de los problemas eléctricos, comenzó en 2008 ¿Por qué dejar el decreto de emergencia para 2010, casi 32 meses después?

Precisamente, desde 2008 se sabía que vendría la emergencia, por lo menos eso se denota de una carta enviada el 19 de septiembre de ese año a una funcionaria de Corpoelec llamada Ana María González.

La misiva está firmada por Joaquín Mavares, representante en América Latina de la empresa Pro Energy, compañía radicada en EEUU que está presente en al menos 20 obras eléctricas ejecutadas desde 2005 a 2012 en Venezuela, entre ellas las 12 realizadas por Derwick Associates y las cinco de Pacificc Rim Energy.

Mavares en la correspondencia agradece la visita efectuada por representantes de Corpoelec a la sede de Pro Energy en Sedalia, Missouri, y ratifica que trabajan en sociedad con Pacificc Rim Energy para ofrecer equipos para generación eléctrica.

“Estimada Ana, en estos proyectos de emergencia sabemos que hay muchas piezas que armar y el tiempo es indispensable para el buen funcionamiento de ellos, por lo que queremos ofrecer nuestro total soporte a Corpoelec”, apunta. Al final, Pro Energy se quedó como subcontratista de Derwick. Alguien jugaba con las cartas marcadas.

Aguilar no pone en duda en que, ya para septiembre de 2008, los estudios de Corpoelec permitían saber que existía solo un 2% de probabilidad de alcanzar la cota de 240 msnm, el nivel crítico del Guri. Año y medio después, en febrero de 2010, Chávez decretó la emergencia eléctrica y desde entonces, según los cálculos de Aguilar,

38 mil millones de dólares salieron de las arcas de la Nación, casi todo para la generación termoeléctrica. ¿Y dónde están?

Este es el momento más adecuado para utilizar las máquinas generadoras de los megavatios comprados con el concurso de los $38 mil millones. Según Aguilar, en todo el país unos 16.424 Megavatio (Mw) termoeléctricos se encuentran instalados, pero de ellos cerca de 10 mil se hallan indisponibles por falta de mantenimiento o dañados.

El gran soporte del Sistema Eléctrico Nacional son los 9 mil Mw que salen de Guri, colocándose incluso al filo de los límites de transmisión.

Aguilar sugiere que si estuviera disponible 90% de los 16.424 Mw, la sobre exigencia a la central hidroeléctrica Simón Bolívar y por lo tanto al embalse del Guri sería menor y con ello se evitaría poner peligro los límites operativos y el descenso hasta la cota 240 metros sobre el nivel del mar.

Ing. Miguel Lara, exgerente de la Oficina de Planificación del Sistema Interconectado de Guri. Foto: media.eltiempo.com.ve

Detalla Lara que el parque térmico debería ser capaz de producir 73.000 GWh al año o unos 200 diarios, lo que facilitaría que el Guri ajuste la generación a 110 Gwh al día, pero las plantas termoeléctricas apenas alcanzan los 145. Es decir, 53.000 al año.

Más allá de esta numerología, a efecto del ciudadano común, solo queda una explicación. Si no existe la cantidad necesaria de energía térmica y el Guri desciende 8 metros en época de lluvia y el periodo de sequía está por comenzar, las autoridades eléctricas se verán obligadas a racionar, es decir, a más apagones.

“Ya no pueden apagar las empresas básicas de Guayana como lo hicieron en 2009. El parque industrial del país está en su mínima capacidad de producción. ¿Entonces a quién le van a quitar los megavatios? Al resto del país, en especial fuera de Caracas, estados que son los más afectados por la mala gestión y la corrupción del sector”, indicó Aguilar.

En septiembre de 2010, el entonces viceministro de Desarrollo Eléctrico, Javier Alvarado, afirmó en una entrevista en Venezolana de Televisión: “vamos en camino a tener un sistema más robusto y más balanceado para que venga el Niño, la Niña y la familia completa… no importa estaremos preparados para trabajar por el país”.

Cuatro años después y la gestión de dos ministros, el Sistema Eléctrico Nacional reza por un diluvio que llene el embalse de Guri.

Foto: vtv.gob.ve

La triste historia de un país en el que ya nada es noticia: ni la esperanza

Los hambrientos hacen cola frente a los portones de Venalum a la espera de un mendrugo de trabajo que los socialistas han bautizado como Plan Hallaquero. Ellos no tendrán Navidades Felices, como casi nadie en Venezuela.

Elizabeth Fuentes, Konzapata.com

Frente al portón principal de Venalum, bajo el sol inclemente de Guayana, se cocina la cara de la miseria.

Foto: servidornoticias.com

Foto: correodelcaroni.com

Cédula en mano, apretujados, esperando en silencio que aparezca el rostro del amo y los llame uno a uno por su nombre, se apretujan cientos de desempleados con la esperanza puesta en el “plan hallaquero”, que es como las autoridades califican a esa desvergüenza de lanzarle migajas de trabajo temporal a cientos de padres y madres de familia para que puedan medio comer en las fechas navideñas.

O en las Navidades Felices, que es otra burla con la que la ironía de estos salvajes han bautizado al sencillo acto de poder comer hallacas en diciembre.

Navidades Felices que, por cierto, no lo serán para todos los que piden trabajo en Venalum, porque la Gerencia de Economía Social y Desarrollo Endógeno elaboró una lista de lo más refinada donde estarán solo 200 nombres, casualmente los nombres de quienes no protestaron frente al portón exigiendo su plan hallaquero. Al resto, los lanzarán directo al hambre, a las navidades infelices.

“Estamos pidiendo a Dios que sea así”, le dice sin embargo Ana Fuentes a una reportera del Correo del Caroni, agradecida ante la posibilidad de que ella aparezca en la lista donde le darán un trabajito a destajo para hacer limpieza.

Flor María Rondón. Foto: elfortindeguayana.com

Otra, Flor María Rondón, quien lleva nueve años de plan hallaquero en su curriculum, está segura de que la volverán a llamar, a pesar de que Leonardo Bezara, el Gerente de Economía Social y Desarrollo Endógeno, aseguró que este año no habrá plan hallaquero porque hay deficit de recursos y “los proyectos que se atienden son los presentados por consejos comunales y comunas”.

Vale decir, los psuvistas con carnet, los únicos que tienen derechos no digamos ya a la ley, sino al trabajo, a la comida, a las Navidades Felices.

Leonardo Bezara, Gerente de Economía Social y Desarrollo Endógeno de Venalum. Foto: elfortindeguayana.com

Ministro Andrés Izarra: “La depredación que existe en todo el parque es una gran amenaza”. Foto: noticias24.com

Al ladito de la noticia del plan hallaquero de Venalum, la sorpresa sigue intacta: El todavía Ministro de Turismo, Andrés Izarra, aparece en una foto con aquella cara de preocupación porque la minería ilegal está destruyendo el Parque Nacional Canaima.

Como si su cargo no tuviese nada que ver en el asunto, Izarra se presenta en el espacio radial del presidente Maduro para, según la Agencia Venezolana de Noticias, “hacer una denuncia pública en cuanto a la depredación que existe en todo el parque, por parte de grupos que se dedican a la explotación minera en los ríos Carrao y Caroní… Hoy en día, existe una gran amenaza en la minería ilegal que está haciendo estragos en el Parque Nacional Canaima”.

Y recordó que hace una semana, una comisión por parte del los ministerios del Poder Popular para el Turismo y el Ambiente, hizo una inspección por todo el parque en la que se constató “lo que es la minería ilegal y el impacto que está teniendo sobre ese Patrimonio Natural de la Humanidad”.

Así, tan tranquilo lo dijo. Constataron los estragos.

Como si se tratase de Andrés Velásquez o María Corina revelando la incapacidad del gobierno de Maduro, desplegando a voz en cuello y frente a las narices del Presidente la absoluta inercia del gobierno en proteger el medioambiente y la salud de los habitantes.

Porque Izarra tuvo los santos ovarios de agregar que el daño “trae muchas consecuencias, sobre todo para el Embalse del Guri, porque los ríos Caroní y Carrao vierten sus aguas en este importante embalse, y esos sedimentos afectan las turbinas que generan la electricidad para el 70% de la población”.

Foto: vtv.gob.ve

A lo que Maduro respondió, como si fuese un analista de Telesur: “Un monstruo de mil cabezas que estamos sufriendo allí con la minería. Los planes hay que ir constantemente revisándolos. Continuar la batalla en contra de la minería depredadora que destruye este patrimonio nacional”.

Un poquito más abajo, la información sobre el aumento de 97,7 por ciento en los productos de la cesta básica, el asesinato de otro escolta de un pez gordo, o que “el gobierno creará un sistema para la venta legal de productos a Colombia” (asunto que yo juraba que existía y se llamaba comercio bilateral y es lo que tiene a Santos fascinado con Maduro porque Venezuela le compra millones de dólares a las empresas privadas de Colombia), todo eso en un solo periódico, me permitió llegar a una hipótesis rarísima que ando regando entre mis colegas:

Imagen: ciudadanosparaelprogreso.com

En Venezuela ya nada es noticia, porque entre tanta información sorprendente, ninguna destaca.

En la Venezuela de hoy, los hombres se la pasan mordiendo a los perros.

Y, como bien decía Miguel Otero Silva, la esperanza es lo primero que se pierde.

 

¿Qué son los Colectivos?

Yeannaly Fermín, Runrunes

La palabra colectivo refiere a un grupo de personas que tienen intereses comunes y que se encargan de implementar estrategias de trabajo, ejecutarlas, organizarlas y administrarlas entre los integrantes de una localidad para lograr un beneficio común.

En Venezuela los colectivos son asociados con la violencia, las armas y el miedo por muchas personas afectas a la oposición. Refiere Angélica Lugo, periodista de El Nacional, que los colectivos “muestran sus dos lados a los vecinos: intimidan y roban. También organizan las colas de los servicios públicos y hacen alarde de su labor social, siempre amparados en sus armas”.

Las organizaciones populares o de base, han sido sinónimos de movimientos de izquierda en todos los países de América Latina. A comienzo de los años 2000 en Venezuela eran conocidos como círculos bolivarianos, sin embargo grupos que se autodenominan colectivos existen desde los años 60, procedentes de la lucha armada y recibían la etiqueta de “ñángaras”. El colectivo Alí Primera de Monte Piedad nació en 1989, después del «Caracazo».

Bajo el paragua de “colectivo” se confunde a grupos como las Comunas, UBCH (Unidades de Batalla Bolívar Chávez), Consejos Comunales, Círculos de Buen Vivir o de Lucha Popular. Sin embargo, cada organización tiene diferentes formas y objetivos que van desde obras sociales o de propaganda política hasta acciones paramilitares.

El auge de los colectivos en Venezuela sin duda aumentó con la llegada del ex presidente Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana.

“El Gran Polo Patriótico, creado en 2011 e integrado por 28 Consejos Patrióticos Sectoriales, cuenta con 10.810 colectivos y movimientos sociales compuestos por 35.543 personas. La finalidad y naturaleza de estos grupos es motivo de debate. Mientras el gobierno y sus seguidores aseguran que tienen exclusivamente fines culturales, ideológicos y pacíficos, hay denuncias y evidencias gráficas de peso que relacionan a algunos de ellos con labores de control político parapolicial y con su participación en la represión violenta de protestas pacíficas que se han generado desde el pasado 12 de febrero y que han causado 33 muertos y 1.736 detenidos” explicó Franz von Bergen en el trabajo “Colectivos y poder”.

En barriadas populares como el 23 de Enero, Catia y Petare, estos grupos son vistos con autoridad y respeto por las “leyes” que han infundido. En un momento Hugo Chávez los denominó como “El brazo armado de la revolución”. La Piedrita, Los Tupamaros, Carapaica y Alexis Vive, son los más representativos actualmente.

La Piedrita, nació el 26 de diciembre de 1985 ideado por Valentín Santana y Carlos Ramírez. En su portal web Colectivo La Piedrita, explican que su trabajo de base está “inspirado en el bien colectivo” para resolver los problemas en materia de seguridad, cultura, deporte, social y económicos.

Uno de los más mencionados actualmente por su participación en las protestas de febrero y marzo son Los Tupamaros o Movimiento Revolucionario Tupamaro. Es una organización política de tendencia marxista-leninista, que tomó su nombre del grupo uruguayo Tupamaros. Sus orígenes datan del año 1989, tras el Caracazo. En 1998, respaldaron la candidatura a presidente de Hugo Chávez.

Tras el golpe del 11 de abril de 2002, y la muerte de Alexis González Revette, militante de la Coordinadora Simón Bolívar, nace el Colectivo Alexis Vive. En su blog (Alexis Vive Carajo) se describe como “una organización política de cuadros, con trabajo de masas que realiza una amplia labor social a través de la concientización del pueblo en general”.

El Movimiento Revolucionario de Liberación Carapaica. Sus líderes, los comandantes Murachí y Oswaldo Arenas, afirman que se consideran revolucionarios y que comparten la visión del “plan socialista de desarrollo económico y social.

Estos colectivos no están amparados por la constitución, pero el gobierno nacional los apadrina. El sociólogo Luis Cedeño y director de la ONG Paz Activa, en una entrevista a un medio digital explicó que

“Los colectivos tienen que tener recursos para financiarse. Podría venir del Estado, que apoya a los colectivos en general, porque también están los colectivos culturales. No quiero decir que los recursos que el gobierno le da a los colectivos se usan para comprar armas. Simplemente digo que hay colectivos que se desvían para tener funciones policíacas y militares”.

En un trabajo realizado por El Nuevo Herald de Miami, donde se entrevistó a Anthony Daquín, ex asesor de seguridad del Ministerio de Interior y Justicia. Daquín comentó que los recursos que reciben los colectivos

“Son recursos que vienen disfrazados a través de ayuda. Algunos de ellos provienen del denominado Frente Francisco de Miranda (agrupación de militantes chavistas), pero también provienen de alcaldías bajo control del régimen, e incluso de la propia PDVSA”.

La nueva Ley para el Desarme y el Control de Armas y Municiones, no incorporó ninguna disposición para prevenir la creación de grupos armados o colectivos ni para desarmar a los que ya existen.

Los defensores de estos grupos alegan se dedican a la formación política, a la cultura, al deporte, a la música, a la salud, a la educación, a la mejora de la vivienda, refiere Pacha Guzmán en “Los colectivos venezolanos de la fantasía a la realidad” de Maurice Lemoine.

Juan Contreras

En ese mismo texto, Juan Contreras, el diputado suplente del PSUV y director de la Coordinadora Simón Bolívar, señala:

«La oposición no soporta que las personas defiendan el proceso. Entonces necesita estigmatizar, criminalizar a las organizaciones sociales que han crecido al calor de la Revolución Bolivariana, como las comunidades, los consejos comunales, y sobre todo los colectivos, que no son otra cosa que el pueblo organizado».

Los colectivos en Caracas no solo han recibido armas de parte del gobierno, como lo ha denunciado la oposición, también han sido dotados de motocicletas, equipos de comunicaciones, sistemas de vigilancia y toda la autonomía para ejercer control y autoridad en los cerros de Caracas, donde la Policía tiene vedado el ingreso.

Así lo explica en un trabajo El País de Colombia Así operan los ‘colectivos’, las fuerzas paramilitares chavistas de Venezuela y además concluye que estos “grupos paramilitares”, como los llamó el líder opositor Henrique Capriles, se han extendido por todo el país con el beneplácito del Gobierno y la complicidad de la Fuerza Armada, atacando y amenazando a quienes manifiestan su inconformismo con el modelo socialista que dejó el expresidente Chávez.

“Se han extendido por todo el país con el beneplácito del gobierno y la complicidad de la Fuerza Armada”

9 recomendaciones para comprar en supermercados del Estado

Alexis Correia, El Estímulo

Foto: .abcdelasemana.com

Yo era de los que decía: jamás haré una cola en el Abasto Bicentenario o en el PDVAL que está cerca de mi vivienda en el noroeste de Caracas. La grave escasez después de la última Navidad (que no se ha precisamente solucionado en los meses posteriores) y la inflación galopante de todo el 2014 (mientras mis ingresos permanecen iguales que en el 2013) me obligaron a adaptarme o desaparecer.

En todas las elecciones desde 1998 he votado sistemáticamente contra el chavismo, pero no soy tonto (tampoco para dejar de agarrar una señal Wi-Fi gratuita): los supermercados (Hugo Chávez odiaba esa palabra por sus connotaciones capitalistas) del Estado me ofrecen, sin duda, una nada estimable oportunidad de economizar, de salir todavía con bolsas relativamente pesadas por menos de 200 bolívares.

Podría ser útil una guía práctica para todos los que quieran o deban iniciarse en este tipo de compras, o al menos para ilustrar el proceso a los que nunca lo han conocido.

  1. No haga cálculos acerca de la hora en que saldrá del establecimiento.

Acudir a un Bicentenario no es algo tan simple como “hacer una cola”, sino un proceso integral que puede incluir varias colas: para entrar en el abasto, para tomar los productos básicos (amontonados en el piso en un rincón especificado dispuesto para ello, no colocados en los anaqueles), para pagar e incluso para el chequeo externo de lo que usted compró, que cada vez se ha hecho más minucioso y puede tomar hasta 10 minutos adicionales.

Foto: cdn.elimpulso.com

Hasta ahora no he constatado que la máquina captahuella haya retrasado de manera notable el proceso, pero en una ocasión el aparato me rebotó y una funcionaria me tuvo que trasladar para comprobar mi identidad en otro punto.

Ningún supermercado del Estado abre puntual a las 8:00 am. El viernes, en la cola que hice en el Bicentenario de la Zona Rental, el primer movimiento de la cola general (la que no es de tercera edad, embarazadas y discapacitados) se produjo a las 8:45 am.

Predispóngase a perder por lo menos la mitad de un día, aunque no ocurra así, y alégrese por los pequeños logros.

  1. Planifique su tiempo para hacer al menos una cola semanal.

Una persona me escribió una vez en el Twitter: “Al venezolano le gustan las colas porque es una excusa para no trabajar”.

Es una afirmación muy fuerte, pero es importante que haya al menos un miembro de la familia desempleado o con la suficiente flexibilidad de tiempo como para dedicar al menos medio día cada semana a rastrear y comprar productos regulados.

Sin embargo, evite las expectativas: no existe ninguna garantía de obtener un producto determinado en alguno de los locales del Estado en un día dado.

Foto: cdn.atodomomento.com

Descarte patrones predecibles de obtención de bienes. Sea flexible, adaptable y observador. Puede ocurrir que tenga más suerte el que haga una cola corta a las 11:00 de la mañana que alguien que madrugó a las 5:00 y pasó cuatro horas en el Bicentenario. Pero no hay reglas escritas en piedra.

Como medida, le dejo mis tiempos del viernes en el Bicentenario de la Zona Rental, en una compra muy pequeña (2 kilos de leche en polvo para el café de mi papá y 2 aceites Mazeite): llegada a la cola externa, 6:30 am. Ingreso al supermercado: 8:45 am. Vuelvo a pisar el asfalto de Plaza Venezuela, cegado por el sol: 9.23 am.

  1. Los lobos solitarios llevan siempre las de perder.

Tengo habilidades sociales extremadamente pobres, algo grave en un país como Venezuela. Generalmente aprovecho el momento de la cola para escuchar el programa de radio de César Miguel Rondón y contar las veces que dice “en fin” o para jugar sudoku, sin embargo, se lo desaconsejo.

Foto: dtvmundo.com

Aunque a usted le cueste mucho conversar con desconocidos, es recomendable y práctico establecer al menos vínculos mínimos con sus compañeros inmediatos de cola. Es muy simple: usted no sabe en qué momento del proceso integral de compra esos vínculos le serán útiles.

Foto: maduradas.com

Aunque le cueste mucho (tiendo a tener tolerancia cero), sea comprensivo con el que le pide el favor de guardarle el puesto y se aparece como una hora después, justo cuando la cola está a punto de ingresar al supermercado.

Si usted va al supermercado solo, como es mi caso, puede ser útil alguien que le cuide el carrito en la cola de pagar mientras usted va a la cola de los productos regulados.

  1. Identifique rápidamente y memorice a sus compañeros inmediatos ubicados antes o después de usted en la cola.

Tiene que ver con el tema ya tocado de la socialización, pero también con la importancia de visualizar su ubicación espacio-temporal dentro de la cola.

Es cierto que existe el prejuicio de que el venezolano es propenso a jugar Caribe (andar pendiente de un coleo): de hecho, he constatado que aquí existe la desagradable costumbre de hacer la cola no una persona detrás de otra, sino de medio ladito, como a la caza de cualquier descuido de un vecino.

Sin embargo, por otro lado, el venezolano tiene muy arraigado el sentido de justicia y se reprime severamente al que infringe el sagrado orden establecido de llegada.

Foto: visionglobal.info

Recuerde que el carrito o cesta de compras no es solo un recipiente, sino un “yo sustituto” que ocupará, en ausencia, su puesto en la cola (IMPORTANTE: siempre pida a otros el favor de vigilar su carrito solitario, sobre todo en caso de llevar productos regulados muy escasos). Evite confusiones que puedan conducir a un potencial linchamiento moral.

  1. Dispóngase de buena gana a comprar para otros lo que usted no compró

Por lo general, hago compras no demasiado grandes. Cuando usted no lleva en su cesta o carrito el tope estipulado de productos regulados disponibles en un momento equis (ejemplo, dos aceites, un kilo de leche en polvo, un pollo entero y dos paqueticos de 250 gramos de café), otro usuario, con un 100 por ciento de predictibilidad, le pedirá que los compre para pagárselo “a la salida”.

Es una de las maneras que ha ingeniado el venezolano para sortear las regulaciones.

Acepte hacer el favor sin mala cara (en mi caso, compro pollo para otros, pues soy vegetariano): recuerde, forma parte del proceso de tejer vínculos sociales que usted nunca sabe cuándo le serán útiles en un futuro.

Foto: imgs.notitarde.com

IMPORTANTE: evite hacer la transacción antes de que el funcionario haga el chequeo final entre su factura y los productos que lleva. Por cierto, NUNCA bote su factura hasta rato después de abandonar el local.

  1. Vaya ligero y equipado a la vez.

Imite la manera en que el escalador Reinhold Messner acomete los picos del Himalaya. Con el equipo mínimo para movilizarse lo más rápido posible, pero sin que falte jamás lo indispensable.

También puede hacer el símil de la preparación para un vuelo de avión: de hecho, uno pasa por tantos chequeos, que al salir tres horas después del Abasto Bicentenario o el Pdval, uno tiene por instantes la sensación de estar saliendo del aeropuerto cargado de maletas. Como para todo lo demás en la vida, una buena condición física le será de utilidad.

Foo: cdn5.eldia.com.

Lleve ropa cómoda. IMPORTANTE: olvide cualquier objeto menos la cédula de identidad: es requisito indispensable para comprar en los locales del Estado. Evite beber demasiada agua antes de salir. Si no desayunó muy temprano (lo que desaconsejo), siempre habrá algún vendedor de café o empanadas en la cola. Algunos hasta cantan coplas.

  1. Colabore y ponga buena cara a las cajeras y funcionarios mal encarados.

Es otra manera de establecer nexos sociales útiles. Acate las órdenes que le sean impartidas. Cuente hasta diez en caso de algún inconveniente y formule sus eventuales quejas de manera respetuosa. Evite alzar la voz, alterarse o pelear. No gaste energías de manera inútil. No menosprecie automáticamente a la típica cajera desaliñada y de vocabulario básico (de vez en cuando, por cierto, uno se consigue todo un bombón con chemise roja).

Foto: rietedelgobierno.net

No se arreche con el burócrata parecido a Darío Vivas que al final revisa cada cosa que usted se lleva. En caso de que usted sea opositor al Gobierno, como es mi caso, es sumamente probable que encuentre un compañero ideológico en la cola. En ese caso, no se desboque ni se vaya de lengua muy rápido. Mantenga la moderación y hable en tono bajo. No emita consignas.

  1. No se desanime ante una cola demasiado larga.

El que se desanima y abandona, pierde. La mecánica de avance de una cola depende de muchos factores que con frecuencia no son externamente visibles, por ejemplo, el número de cajeras habilitadas. Cuando vaya a hacer su cola para pagar, recuerde que no necesariamente la fila más corta es la que avanzará más rápido.

En lo personal, tengo la habilidad para meterme siempre, siempre en la cola más lenta. Puede haber, incluso, causales de anulación de una cola: por ejemplo, cuando esta se ha formado en un pasillo no autorizado para ello.

Foto: venprensa.com.ve

He constatado que últimamente hay una nueva figura de autoridad, una especie de comisaria de cola que vigila la adecuada constitución de las filas e indica luego a qué caja debe ir cada persona. De nuevo: es práctico y recomendable acatar las instrucciones de manera respetuosa.

  1. Despójese de prejuicios y valoraciones en blanco y negro.

Es falso que todo producto que tenga el corazón de “Hecho en Socialismo” sea necesariamente majunche.

Aunque la variedad en los supermercados del Estado generalmente es muy pobre, mantenga los ojos suficientemente abiertos para encontrar pequeños tesoros inesperados en las estanterías.

Foto: cdn.elimpulso.com

La economía del país está tan extraña, que, por ejemplo, últimamente me sale mucho más económico comprar brócoli y otras verduras en el Abasto Bicentenario que en los camiones de agricultores gochitos que llegan a Caracas una vez por semana.

La ilegal figura del “Sapo Cooperante” y de cómo podría dejarte en la cárcel

Alexa Gómez, La Patilla

“Patriota Cooperante”, así bautizó el régimen a esta nueva figura fuera del ámbito de la ley que contempla darle legalidad a informantes afectos al régimen, quiénes en condición de anónimos cooperan con los cuerpos del estado, denunciando a quiénes ellos consideran que efectúan actos contrarios al régimen y que, según alegan, pudieran afectar su estabilidad.

Desde abril del 2014 se han presentado más de 50 detenciones, dónde la figura del “Patriota Cooperante” es protagonista.

Tal es el caso del “ruso” en El Cafetal, quien fue denunciado por vecinos por participar en las protestas de calle, que se han realizado desde febrero del 2014 a la fecha. En ese caso no lo encontraron en el allanamiento a su residencia y se llevaron a su esposa, quien a la fecha tenía 8 meses de embarazo.

Otro caso muy sonado, dónde el “Patriota Cooperante” fue determinante en la detención fue el de Rodolfo González (65), residente en Macaracuay, activo políticamente en contra del régimen desde siempre, aviador retirado y que ahora está preso en el Sebin por adjudicársele conspiración para un golpe de estado. Ha sido nombrado innumerables veces en cadena por Maduro e incluso por Diosdado.

Esta detención en horas de la madrugada, fue acordada por la declaración de un “Patriota Cooperante” y el resultado fue que Rodolfo y su señora, Josefa de González (67), están presos. Ya la señora se encuentra en libertad bajo régimen de presentación.

Gráfica: literanova.eduardocasanova.com

El último caso emblemático de los “Patriota Cooperante”, como así se identifican en las actas policiales consignadas por las diferentes fiscalías ante los tribunales de control, sin que presenten nombre o cédula que los identifique como tal, es el del activista político de Voluntad Popular, el estudiante de la Universidad Santa María Rosmith Mantilla.

Rosmit Mantilla

Fue detenido por el Sebin en su residencia, junto a su abuelo de 77 años, por denuncia de un “Patriota Cooperante” cuyo único testimonio fue tomado como cierto, de que Rosmith recibió Bs 20.000 para realizar actos desestabilizadores del régimen.

Esa persona sin identificación alguna, fue al Sebin a interponer denuncia en fecha 23/4/14 y el allanamiento ocurrió una semana después, sembrándole sobres con la cantidad de dinero que el “Patriota Cooperante” alegó haber recibido Rosmith.

Hoy Rosmith se encuentra privado de libertad y está acusado de instigación al odio, asociación para delinquir, obstaculización de vía pública e incendio a un edificio. Totalmente desproporcionado e incongruente.

Carta de Rosmit Mantilla a sus padres. Foto: venezuelaawareness.com

Lo grave de estas figuras al margen de la ley, y el peligro que representan, es que el TSJ como poder secuestrado las legalice y pasen a ser piezas claves en los procedimientos judiciales, dándole nombre a la cacería de brujas.

Esto se convertiría en una persecución de opositores, sólo por pensar diferente y que de pronto, por el fanatismo de un vecino, amigo o familiar, sea denunciado como terrorista o conspirador sin pruebas de ello.

Hay que hacer que la sensatez y la cordura regresen o estaremos ante la presencia de una sociedad forajida, que busca venganza por sus propios medios.

Así está Venezuela.

 

Taller literario

Alberto Barrera Tyszka

Estimado Nico:

He seguido con atención tus últimos ejercicios narrativos y, si me lo permites, quisiera hacerte algunos comentarios.

Déjame comenzar diciendo que has elegido un género muy difícil.

Foto: img4.wikia.nocookie.net

La llamada novela negra es una disciplina muy exigente.

Hay quien, ingenuamente, piensa que lo único que hace falta para armar un relato policial es un buen crimen.

No es cierto. No es tan sencillo. Contar un crimen también es un arte.

Raymond Chandler es un ícono fundacional de la larga tradición de la literatura que mezcla enigmas y delitos. Inventó a Philip Marlowe, uno de los duros más exitosos de la ficción norteamericana.

Raymond Chandler Foto: i.telegraph.co.uk

Chandler también fue guionista en Hollywood y era conocido, además, por su mala leche y su alcoholismo.

En 1949, trató de darle forma a su experiencia y redactó unas breves reflexiones sobre la escritura de “novelas de misterio”.

Ya que andamos en esto, Nico, quizás convenga revisar los consejos de un maestro.

Lo primero que recomienda Chandler es proponer “situaciones creíbles, tanto en la situación inicial como en el desenlace”. Asegura que hay que “presentar acciones plausibles, de gente plausible, en circunstancias plausibles”.

Es un punto aparentemente muy sencillo pero pertinente. Lo digo pensando en tu última entrega, en el relato que nos ofreciste esta semana. He regresado varias veces a tu evidencia esencial: el testimonio de Edwin Torres. Me temo que resulta débil, poco creíble.

El escolta parece referirse a la propuesta de homicidio como si lo hubieran invitado a ver un juego de beisbol. Y, luego, su “confesión del crimen” se reduce a una fórmula peculiar: “Con la insistencia, caí en la tentación”. Después de escucharlo, no se multiplican las certezas sino las dudas.

Tampoco es muy plausible tu explicación de los hechos. Sobran asesinos. Ninguno, además, parece actuar con la experticia de un profesional. Hay demasiada gente entrando y saliendo delante de las cámaras, como si el lugar del crimen fuera una pasarela.

Todo el argumento de la banda de paracos, convenientemente coordinados por alguien apodado “el Colombiano”, pagados desde el exterior por los enemigos de la patria tampoco resulta demasiado verosímil.

Chandler afirma que un buen relato policial “debe ser realista en cuanto a la caracterización, la ambientación y la atmósfera. Debe describir personas reales en un mundo real”.

Tal vez ese sea el problema.

En tu cuento, Nico, siempre hay un instante en el que todo se evapora, en el que el misterio se resuelve con una palabra: Uribe, por ejemplo. Derecha, otro ejemplo. Lo mismo pasa con el caso de Otaiza.

Tú lo has dicho: todavía estás esperando que “aparezca” algo que justifique tu relato. ¿Y el giro narrativo de venir a contar que hace poco intentaron asesinar a Diosdado Cabello? Parece un poema de Isaías Rodríguez.

¿Quién puede creer que Cabello vocifere contra Berrizbeitia pero se quede calladito frente a un intento de homicidio? Falta lógica, Nico. Falta coherencia, falta sentido común.

Quizás tu punto de partida, escrito en mayúsculas el mismo día del crimen, sea muy grandilocuente, muy epopéyico. Tú dices que el móvil del asesinato era “desestabilizar al país”.

Fíjate lo que dice el viejo Chandler: “Cuanto más exagerada sea la premisa básica, más literal y estricto debe ser el desarrollo de los hechos que se derivan de ella”. Eso es lo que falta, Nico.

“La novela de misterio debe ser aceptablemente honrada con el lector”, asegura Chandler. Y agrega que la honradez consiste en mostrar todas las pistas y no distorsionarlas con falsos énfasis, no ofrecer finales tramposos que no convencen a nadie.

Contar un crimen es un arte. Si hubieras invitado a esa rueda de prensa a los periodistas de sucesos, quizás todos habríamos seguido el relato con más atención. Pero tú ahí, echando el cuento solito, no nos convences. No nos atrapas. Nos ponemos a pensar en otra cosa.

Foto: blogseitb.com

Por cierto, Nico, ¿qué te parece lo que está pasando con los precios del petróleo?

¿Dónde queda Venezuela?

Golcar Rojas, El Blog de Golcar

Si me preguntaran dónde queda Venezuela, tendría que decir que queda en México,  en Miami y otras zonas más internas de Estados Unidos.

Queda en Colombia, en Ecuador, en España.

En Panamá, en Chile, hasta en los Emiratos Árabes.

Venezuela queda entre cualquier meridiano y paralelo del mundo a donde se tuvieron que ir a vivir los venezolanos de bien en busca de procurarse una mejor calidad de vida.

Persiguiendo un poco de tranquilidad y seguridad, aunque sea, un poquito de futuro para ellos y los suyos.

Venezuela hoy es un país desperdigado por el mundo.

Donde esté radicado el talento, la inteligencia y el trabajo de los venezolanos,
ahí queda Venezuela.

Venezuela está en cada petrolera del mundo que ha visto aumentar su producción y mejorar su actividad gracias al talento y trabajo de los venezolanos que contrataron.

Venezuela queda donde hay una televisora, un periódico, una radio cuyas programaciones y producciones se han visto mejoradas e incrementadas gracias al trabajo creativo de venezolanos que ayudan a crecer medios libres en otras tierras.

En países que no son el suyo.

Donde las editoriales sacan provecho de la imaginación y capacidad de creación de venezolanos ingeniosos y originales con historias formidables, muchas veces impregnadas de la nostalgia y la desazón del exilio.

Allí está Venezuela.

Venezuela estará en esos países a donde cada día lleguen venezolanos de bien para entregar en tierras lejanas y extrañas todo su esfuerzo y trabajo para hacer de este mundo un sitio mejor.

Quedará Venezuela donde vayan a vivir todos esos jóvenes que hoy están buscando la mejor manera de irse a una tierra que les ofrezca algo más que un certero tiro, una ominosa discriminación, un insulto en cadena.

Lo que queda aquí, rodeado por  Colombia, Brasil y Guyana, frente a ese hermoso e imponente Mar Caribe.

Esto, este corral al norte de la América del Sur.

Esta republiqueta de vivos, sicarios y malhechores.

Esto que ya no es un país sino una parodia de República Bananera.

Esto no es Venezuela.

Este pozo de plomo y sangre, este luto en gerundio, este llanto que no cesa, no es el país del que nos canta el Gloria al Bravo Pueblo.

Esto, este solar de mansas colas de hambruna no es la tierra que parió a héroes independentistas.

Esto no es más que la república bolivariana de Venezuela.

Así, con minúsculas.

Disminuida y empobrecida.

Ensombrecida, envilecida y triste, como nos la legó un hombre megalómano que se creyó líder intergaláctico e inmortal.

Un resentido ser a quien ahora pretenden convertir en deidad.

Foto: fbcdn-sphotos-h-a.akamaihd.net