Venezuela: una nación destruida

Luis Carlos Vélez, El Espectador

Los regímenes totalitarios, como el de Nicolás Maduro, viven en un mundo imaginario donde la verdad es sólo aquella que les conviene.

Esa realidad paralela, donde abundan los borregos y los áulicos, está construida bajo la premisa de que el único bueno es el líder y lo demás, que pueda hacer pensar de una manera diferente, es la encarnación de lo prohibido, lo enemigo y lo detestable.

Venezuela sólo da pasos hacia atrás desde que Hugo Chávez entró al poder. Sin embargo, ese ritmo de destrucción se ha acelerado desde que su sucesor, Nicolás Maduro, es presidente.

Desde entonces, la nación ha puesto el pie en el acelerador en el camino hacia el despeñadero económico, llegando formalmente la semana pasada a la recesión.

Nunca antes ese país, otrora envidia de millones en América Latina, había estado en peores condiciones económicas. Sólo en 2014 su inflación fue superior al 60%, una de las peores en el planeta, y su crecimiento por dos períodos consecutivos, negativo.

Esta situación se ejemplariza con tan sólo recorrer las calles de Caracas. Hacerlo es una invitación a la muerte y la melancolía. Tan sólo el camino del aeropuerto de Maiquetía al centro de la ciudad es una lotería. La vía es una de las más accidentadas y violentas del continente. El viaje, de una hora de duración, es una verdadera carrera de obstáculos.

El recorrido se hace a gran velocidad, evitando cruzarse con camionetas de vidrios negros que cierran a los otros autos y que ante la más mínima provocación dejan ver a sus pasajeros armados y dispuestos a disparar.

Tampoco se puede confiar en la fuerza pública, ya que si identifican que la tripulación es extranjera, harán todo lo posible para amedrentarla y, en el mejor de los escenarios, buscar un soborno. Y ni hablar de las pandillas armadas de motociclistas vestidos de rojo revolución, que a altas velocidades, y usando sus bocinas para ensordecer a los demás, arrinconan los autos golpeando sus espejos laterales y puertas con el único objetivo de mostrar fuerza, al mejor estilo de Mad Max.

De los años de opulencia anteriores a Chávez y Maduro sólo quedan unas autopistas viejas que, como en La Habana, hacen entender que alguna vez en el lugar reinó la prosperidad.

El socialismo del siglo XXI destruyó Venezuela y los valores de la mayoría de sus habitantes. Ese modelo económico romántico y adusto no sólo acabó con la industria del país, sino que también creó un modelo económico alterno de sobornos y aprovechamiento de la ley que únicamente le generó beneficio a quien, dentro del gobierno, tenía las armas y la fuerza para someter a los demás.

La tasa de cambio siempre fue testigo de los abusos. Y aunque desde el palacio de Miraflores hicieron todo lo posible para decir que las devaluaciones de la moneda eran producto de una guerra económica y se crearon tasas de cambio alternas para esconder el problema de fondo, siempre mostró que los desbalances económicos eran reales e insostenibles.

Ahora ya no hay petróleo caro para financiar la rampante corrupción ni la ineficiencia de los agentes gubernamentales.

Tampoco hay un líder fuerte para que a punta de rifle, insultos, y miedo mantenga la sumisión y el orden ficticio que ese tipo de regímenes crea. Y para cerrar el cuadro, cada vez es menor el respaldo internacional. Sin plata no hay cómo comprar conciencias en el continente, ni mucho menos para financiar el Alba o canales de TV para distribuir el lavado de cerebro.

Ahora, con los acercamientos entre EE.UU. y Cuba, Maduro se quedó sin el demonio al que echarle la culpa. Una que sólo le pertenece a él y su imposibilidad de gobernar.

En plena campaña política para las más recientes elecciones presidenciales en Venezuela, le pregunté a Henrique Capriles para qué quería ser presidente de un país que en el corto plazo se iba a reventar económicamente. Me respondió que era su deber y que el país no aguantaba más.

Efectivamente, el país no aguantó más. Ahora que está reventado, la verdadera revolución para acabar con este período de espejismos cubanos revolucionarios, debe comenzar.

¿Tiene el gobierno de Maduro mecanismos para sacar a Venezuela de la recesión?

Diapositiva1Víctor Salmerón, Prodavinci

Las estadísticas difundidas por el Banco Central de Venezuela registran que en los tres primeros trimestres del 2014 la producción retrocedió de manera continua y la economía descendió 3,9% al contrastar los primeros nueve meses del año con el mismo lapso del 2013, con lo que técnicamente padece una recesión.

Al mismo tiempo, la inflación experimentó un salto en torno a 64% para todo el año. Es decir: la cuarta cifra más elevada desde 1950.

El malestar que desatan estos dos espasmos simultáneos es profundo. Si la producción declina, las ventas caen, de modo que las empresas no necesitan contratar nuevo personal y no hay ganancias para ajustar los salarios en la misma magnitud en que aumentan los precios, forzando a las familias a consumir menos.

Para discutir la gravedad de la enfermedad suele ser útil ejemplificar con las formas de las letras: si la economía sufre una crisis en forma de V, tras la caída del 2014 experimentará una recuperación rápida en el 2015; si la crisis es una U, habrá un período más largo en la profundidad y un ascenso hacia el último trimestre de este año o comienzos del 2016; una crisis con forma de L es el peor escenario: supone declive y estancamiento por un largo tiempo, sin ningún indicio de mejora.

Las crisis anteriores

La historia reciente nos dice que a finales del 2008 la irrupción de la crisis financiera internacional derrumbó los precios del petróleo y la administración de Hugo Chávez, ante la falta de ahorros para adoptar una política distinta, respondió con recorte del gasto en bolívares, reducción en la asignación de divisas y aumento de los impuestos.

Como era de esperarse, esta mezcla negativa hundió a la economía en una recesión que duró 18 meses, desde el segundo trimestre del 2009 hasta el tercer trimestre del 2010.

¿Cómo se abandonó este ciclo negativo?

Básicamente a través de cucharadas de gasto público e inyección de divisas al sector privado gracias a que el precio del barril recuperó el brillo perdido (la cesta petrolera venezolana promedió 101 dólares en el 2011, registrando un salto de 39% respecto al 2010) y a operaciones de financiamiento que también incrementaron la cantidad de dólares disponibles para importar.

En la expansión que tuvo el gasto público en el 2011 destaca que el gobierno inició la Gran Misión Vivienda Venezuela, con lo que impulsó la construcción y áreas de la manufactura, mientras que a través de Cadivi y el Sitme aumentó de forma importante la asignación de divisas para las empresas privadas.

Ahora es distinto

Nuevamente Venezuela tiembla ante una caída de los precios del petróleo, producto que aporta 96% del ingreso de divisas. La combinación de mayor oferta y poco crecimiento de la demanda ha hundido el oro negro y el barril venezolano se cotiza en 48 dólares, magnitud que refleja un declive de 51% respecto al promedio de junio, pero a diferencia del 2009-2010 la recesión se gestó y comenzó antes de la caída del crudo.

En los primeros nueve meses del 2014 la cesta petrolera venezolana promedió 95 dólares y a pesar de esto la economía retrocedió de forma constante porque el gobierno recortó las divisas que entrega al sector privado, dejando a las empresas sin suficiente materia prima y recursos para cancelar deudas con sus proveedores en el exterior.

Antes del violento declive de los precios del petróleo, la economía ya estaba en crisis en un entorno donde un tipo de cambio artificialmente barato disparó las solicitudes de dólares, la producción de Pdvsa se estancó, acuerdos de financiamiento a países aliados redujeron el ingreso por las ventas de crudo y creció el monto a pagar en capital e intereses de la deuda externa.

Al mismo tiempo emergió el fracaso del Socialismo del Siglo XXI en el propósito de crear una red de empresas públicas capaz de exportar y producir en áreas esenciales, así como la falta de efectividad del control de cambio y el control de precios.

El pasado 30 de diciembre el Presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció que aplicará un “programa económico de recuperación de corto plazo, a seis meses que impacte sobre las variables crecimiento, inflación inducida, y sobre las variables fundamentales de la economía”.

Hasta ahora no hay mayor precisión, Nicolás Maduro se limitó a explicar que el plan contempla “un nuevo sistema cambiario que se basa en el perfeccionamiento de la atención de los distintos mercados”; “ir a fondo en la reforma fiscal, y elevar la recaudación real”, optimizar el gasto público”, “el fortalecimiento de las reservas internacionales”, “la creación de un Fondo Estratégico de Reserva en Bolívares. La meta es este año 400 mil millones de bolívares”, “la aplicación eficiente del Sistema de Precios Justos Equilibrado”, “iniciativas sostenidas de ahorro y control del exceso de liquidez”, “el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, en la frontera con Colombia, en la Zona Económica Especial de Paraguaná, y en la Faja Petrolífera del Orinoco”, así como fondos para estimular al sector industrial.

Pocas fuerzas

El economista Orlando Ochoa considera que no hay manera de aplicar un plan de recuperación que impulse a la economía y la saque de la recesión en el corto plazo.

Econ. Orlando Ochoa Imagen: http://tururutururu.com

“Con el precio actual de la cesta petrolera venezolana el año entrante habría un descenso de 35 mil millones de dólares en los ingresos de divisas con un aparato productivo mucho más golpeado que el que existía durante la recesión el 2009-2010, empresas privadas endeudadas con proveedores en el exterior, Pdvsa con una deuda comercial muy grande, concentración de vencimientos de deuda externa, esta es una situación sin precedentes. La debilidad de las reservas internacionales no deja más alternativa que adaptarse a un menor flujo de divisas y aceptar la caída de la actividad económica y a mediano plazo podría salirse de la crisis cambiando el modelo económico del Socialismo del Siglo XXI”.

Econ. José Guerra Imagen: http://img.yoyopress.com

José Guerra, exgerente de investigación económica del Banco Central, señala que “la única manera de sacar a la economía de la recesión en el corto plazo es con un plan de financiamiento externo que disminuya la escasez de divisas y esto solo es posible con el anuncio de un programa económico creíble e integral que entre otras cosas avance hacia el desmontaje de los controles y permita la recuperación del sector privado”.

Desde su punto de vista “hay que tomar en cuenta que hay una recesión que se combina con alta inflación, por lo tanto un plan de inyección de gasto en bolívares que es lo que puede hacer el Gobierno puede acelerar el incremento de los precios porque la escasez de divisas frena las importaciones y se ha perdido capacidad productiva tras años de controles y expropiaciones”.

Las proyecciones de analistas y entidades financieras apuntan a que el precio del petróleo no experimentará un incremento importante en el corto plazo y la República no cuenta con un fondo de estabilización.

A esto se añade que las reservas internacionales se ubican al cierre del 29 de diciembre en 22.064 millones de dólares, magnitud que refleja una caída de 25% respecto al cierre del 2010 y el elevado riesgo país prácticamente ha cerrado la posibilidad de emitir bonos para obtener financiamiento.

El escenario de una recesión en V, con recuperación vigorosa en el corto plazo como ha anunciado el Presidente Nicolás Maduro, haría que la economía venezolana marchara en dirección contraria a lo que esperan analistas y organismos multilaterales.

Ecoanalítica proyecta que en el 2015 el PIB retrocederá 4,6% y la inflación se ubicará entre 110% y 120%, mientras que el FMI y la Cepal también pronostican otro año bajo el signo negativo.

Cinco alternativas laborales para el 2015

Jair De Freitas De Jesús, Notilab

Cierra un 2014 catastrófico, donde el trabajo de los laboralistas fue inminentemente destructivo: validación legal de pasivos laborales y liquidaciones, salidas negociadas, reclamos y litigios, desaceleración del ritmo de ajustes en los beneficios, inhibición de expansión y crecimiento, análisis de escenarios de cierre e incluso acompañamiento en dichos procesos.

Con contadas excepciones, el contexto no dio para hablar de muchas negociaciones colectivas ni de grandes conquistas en los casos que se celebraron, tampoco referir a la inversión generadora de puestos de trabajo ni mejoras reales al salario.

Los empresarios responsables que aún sobreviven en el país han tenido y tienen aún una pregunta en mente que les quita el sueño; a saber: ¿cómo continuar operando el año que viene?

La verdad es que no es para menos la preocupación. Si con un barril de petróleo que superaba los 90 dólares no fuimos capaces de invertir, generar desarrollo y bienestar, sino atornillar un proyecto político a punta de populismo, manejo poco transparente de las finanzas y una gran ineficiencia de la política fiscal y monetaria, qué queda esperar ahora que el precio del crudo coquetea con la baranda de los cincuenta dólares; es decir, cuando ha perdido aproximadamente 45% del valor en muy pocos meses.

Como he dicho antes, vivimos en un país que casi todo lo importa y en donde lo muy poco que aun se produce depende también de insumos que deben ser traídos del extranjero. Si hubo escasez con un petróleo elevado, cómo no esperarla con un barril deprimido.

Llegó la hora del sincericidio económico y por tanto del saneamiento del manejo de las relaciones de trabajo.

Al régimen se le acabaron las excusas para defender el fracaso de todo este tinglado del socialismo del siglo XXI.

El presidente obrero se quedó solo en su lucha contra el imperio, capitalismo, neoliberalismo o como quiera llamarlo.

¿Quiénes son los perjudicados? Los sobrevivientes de nuestro país.

Surge entonces la pregunta central: ¿es posible recomponer nuestro sistema de relaciones laborales para 2015? La respuesta es que sí se puede.

Desde luego, quienes regentan deben estar dispuestos a sanear la política laboral y de seguridad social del país. Sin populismos, sin discursos que causen más divorcios entre los distintos actores laborales.

El primer paso consiste en reactivar el diálogo y la concertación social pidiendo el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo. Sin doble verbo, en un compromiso responsable y sincero que nos ayude a transitar juntos la crisis económica que nos aguarda a la vuelta de la esquina.

¿Cuáles son principales puntos de esa agenda?

En mi criterio urge abordar cinco ámbitos; a saber: la insuficiencia del salario, la protección del trabajo, el fomento de las fuentes de empleo, la retención del talento y revisión de los costos de la aplicación de la legislación laboral.

Primero

Respecto de la insuficiencia del salario, las variables socioeconómicas hablan por sí solas.

Es trillado seguir insistiendo en que el salario mínimo no cubre la canasta alimentaria normativa. El indicador más claro está en el bolsillo de los venezolanos.

La política salarial no puede consistir en actualizaciones parciales de la inflación. Es preciso renovar el gabinete económico y rodearse de un equipo con verdadera capacidad para atacar las causas estructurales de dicho flagelo.

Disciplina y apego irrestricto a buenas prácticas en materia fiscal y monetaria son condiciones sin las cuales no es posible recobrar el poder adquisitivo del salario.

En un contexto de crisis, es riesgoso, irresponsable y contraproducente pretender seguir siendo ilimitadamente progresista, por tanto, los salarios deben ser objeto de la concertación social entre Estado, patronos y trabajadores.

Segundo

En cuanto a la protección del trabajo, hay que ser muy ingenuo para creer que la tasa de desempleo del país es de 6,4% como señala el Instituto Nacional de Estadísticas.

Las calles están llenas de testimonios de personas que luego de perder su trabajo anterior, no consiguen reinsertarse en el mercado laboral. Vivimos en una economía laboral de empresas, esto es, donde la oferta de trabajo es poca y muchos son los aspirantes; con una notable contradicción: captar talentos que reúnan el perfil que debe tener el ocupante del cargo, es cada vez más cuesta arriba. La inamovilidad laboral se tradujo en ausentismo, en inobservancia a las obligaciones propias de un contrato de trabajo, en impunidad laboral.

Las inspectorías del Trabajo están colapsadas de procedimientos de reenganches y calificaciones de falta que para lo único que han servido es para encarecer los despidos. La alternativa para esto, la explora ya la zona euro desde hace algún tiempo: la flexiseguridad.

Se trata de un nuevo esquema de relaciones laborales basado en una menor rigidez en la contratación (que estimula el mercado de trabajo) mayor protección para personas con contingencias de pérdida de empleo; y en tercer lugar, fomento en formación y reinserción laboral.

No se puede sostener irresponsablemente la hiperprotección, corresponde delimitar bien a quién proteger, cómo y hasta donde proteger.

Tercero

El fomento de las fuentes de trabajo. Ya basta de golpear el emprendimiento, extorsionarlo, chantajearlo y de obstaculizar el desarrollo del aparato productivo con controles inútiles que lo único que hacen es promover la esclerosis del flujo económico, auspiciar la corrupción y enriquecer a unos pocos.

Reprimir y asfixiar el capital privado inhibe las muy necesarias inversiones extranjeras, frena la expansión del desarrollo nacional y compromete las fuentes de trabajo existentes. Durante 2015, es imperativo que el Estado asuma un rol sensato de acompañamiento de la inversión privada, de su fomento sincero.

El empresario, el inversionista, el patrono-empleador no son enemigos ni un mal necesario.

Cuarto

La retención del talento. Quienes están ligados al manejo de Recursos Humanos tienen muy claro que este ha sido uno de los problemas más significativos de 2014: conformar, consolidar y mantener un sólido equipo de trabajo.

El contexto inflacionario alimentó el gen mercenario de muchos colaboradores, quienes ante la necesidad económica optaron por cambiar de trabajo, a veces por muy poca diferencia salarial.

El estancamiento no solo de las condiciones y beneficios económicos con ocasión del trabajo, sino además las escasas oportunidades de desarrollo profesional colocó al segmento profesional a mirar más allá de las fronteras.

Sacar al país del atolladero económico en el que estamos sumergidos, depende de contar con la mayor cantidad y calidad de talento humano.

Por tanto, urge que el Estado fomente y revitalice el sistema de relaciones laborales para crear condiciones favorables que permitan a nuestros connacionales contar con verdaderas oportunidades de desarrollo de carrera, de ascenso social, con bienestar y calidad de vida.

Quinto

Los costos excesivos resultantes de la aplicación de las normas laborales vigentes. He repetido varias veces sobre el impacto económico de la LOT: sostener un régimen retroactivo de prestaciones sociales en una economía inflacionaria, fomenta el estancamiento salarial.

El trabajador se desfasa del mercado de trabajo, las bandas salariales se solapan, al tiempo que peligrosamente se aproximan al salario mínimo. Se frenan incentivos para el desarrollo de carrera y aumenta la rotación de trabajadores.

Un esquema rígido de relaciones de trabajo como el que tenemos fomenta contrataciones por tiempo determinado, el cambio de empleo pasa a ser la mejor vía para lograr verdaderos ajustes salariales; y el estancamiento del sueldo acaba por incentivar fórmulas pararremunerativas.

La mejor demostración de esto último, la acabamos de presenciar los venezolanos cuando el presidente obrero tuvo que ajustar el salario mínimo por debajo de la canasta alimentaria normativa e incrementar los límites del beneficio de alimentación (que no se considera sueldo según la legislación del trabajo vigente).

Lanzarse por la ruta de decretar nuevos “beneficios adicionales de carácter no remunerativo” sería correr una arruga que más temprano que tarde también vamos a tener que sincerar.

Lo que corresponde es modificar con sensatez los costos actuales de la normativa laboral vigente como condición de viabilidad económica en nuestro país. Omitirlo equivaldrá a seguir fabricando miseria.

Venezuela es el segundo país con la tasa más alta de homicidios del mundo

El año que concluye estuvo marcado por el asesinato de figuras públicas que mostraron la amplitud de la victimización que ocurre en el país.

Desde el asesinato de la actriz Mónica Spear y su esposo a comienzos del mes de enero, hasta la muerte del diputado Robert Serra a fines de año, la violencia homicida acabó con miles de vidas de venezolanos de todos los sectores sociales y todas las tendencias políticas.

El luto embargó a miles de familias que lloraron a sus deudos asesinados sin encontrar protección, indemnización, ni justicia.

La censura oficial a los datos de criminalidad y violencia que por once años ha tenido el país, nos obliga nuevamente a los investigadores de las siete universidades nacionales que integramos el Observatorio Venezolano de Violencia a ofrecerle al país nuestras estimaciones de muertes violentas en el año que está próximo a concluir.

A partir de las informaciones parciales a las cuales tuvimos acceso en distintos lugares del país y del análisis del comportamiento violento y de las políticas públicas en materia de seguridad, procedimos a realizar la estimación de: (1) las muertes violentas de los casos de homicidios, (2) las averiguaciones de muerte y  (3) las víctimas por resistencia a la autoridad, de manera separada.

Para conseguirlo consideramos la clase de modelos de pronóstico de series temporales conocidos bajo el nombre genérico de modelos de suavizado exponencial. Estos modelos resultan adecuados para series como las que ahora estamos manejando, a saber, series con tendencia, pero sin estacionalidad.

Otra característica deseable que tienen estos métodos, es la de otorgar mayor peso en las predicciones a los datos más recientes de la serie y menor peso a los valores más antiguos. Dentro de esta clase de modelos elegimos aquellos de mejor ajuste a los datos de los casos conocidos por el CICPC para las tres series temporales mencionadas.

Para el evento de los homicidios el modelo de mejor ajuste resultó ser el modelo de Holt. Para los casos de resistencia a la autoridad, el modelo que mejor explica los datos es el de Brown y para las muertes en averiguación, que se comportan casi sin tendencia, una simple diferenciación permite obtener predicciones con el menor error posible (Ver apéndice técnico anexo).

Los resultados obtenidos nos indican que conservadoramente podemos estimar que el año 2014 concluirá con 24.980 fallecidos y una tasa de 82 muertes violentas por cada 100 mil habitantes.

Esta tasa muestra un leve incremento con relación a la reportada para el año 2013, una vez ajustada la base poblacional del cálculo, lo cual indica que no han existido avances en el control del delito y la violencia en el país, a pesar de los importantes anuncios y planes desarrollados por las autoridades.

Con esta tasa, o con otra todavía más conservadora calculada por la Organización Mundial de la Salud (OMS-WHO, 2014), Venezuela está ubicado como el segundo país con la más alta tasa de homicidios del mundo, sólo superado en su magnitud por Honduras (con una tasa de 104 por 100mil/hab.), que ocupa el primer lugar.

En Venezuela se cometen muchos más asesinatos que en países considerados tradicionalmente violentos como Jamaica (con una tasa de 45 por 100mil/hab.), El Salvador (con 44 por 100mil/hab.), Colombia (44 por 100mil/hab.) y con una tasa mucho más elevada que la de Brasil (32 por 100mil/hab.) o México (22 por 100mil/hab.)

Aunque no pudimos observar un crecimiento relevante en el número de los homicidios en el conjunto del país, sí encontramos diferencias en las regiones, pues en unas áreas disminuyó el delito violento, mientras que en otras se incrementó, sin que puedan encontrarse explicaciones consistentes para una u otra tendencia.

La propensión general observada por los distintos equipos de investigación es hacia la expansión del delito violento en todo el territorio nacional. Zonas que hasta hace poco tiempo eran seguras, se han convertido en territorio de las bandas armadas que agreden y extorsionan a sus habitantes.

Los equipos han observado igualmente un incremento del hurto y el robo cometidos por delincuentes no profesionales.

Amparados en la impunidad, en la desesperanza de la población que no denuncia a las autoridades los delitos de los cuales ha sido víctima y en la falta de respuesta de las policías, se ha generalizado en una parte de la población un comportamiento delictivo amateur como modo de vida, como un medio aceptado del “rebusque” para completar los ingresos o adquirir un bien de consumo deseado.

Paralelo a esto se ha dado un proceso de mayor estructuración del delito organizado y de mayor ampliación de sus actividades. Venezuela continúa siendo una plataforma privilegiada para el transporte de droga hacia Europa y Estados Unidos y para el lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

En su paso por el país una parte de la droga se queda en el territorio y debe buscar nuevos compradores. En los centros de salud se ha observado una presencia creciente de consumidores no solo de la cocaína, sino también de la heroína.

El secuestro y la extorsión se han generalizado en los distintos sectores sociales.

El secuestro pasó de ser un delito que golpeaba a los grupos de altos ingresos a ser mayoritariamente un delito que afecta a la clase media y los trabajadores.

La extorsión de los transportistas, comerciantes y constructores por grupos violentos que exigen un pago regular para poder permitir la actividad se ha generalizado a los medianos y pequeños actores económicos.

El año que concluye ha visto también un incremento en el asesinato de funcionarios policiales.

En Caracas durante el 2014 fueron asesinados más de dos policías por semana, en Carabobo poco más de uno, en Aragua poco menos de uno.

Hay una desmoralización cada día mayor en los cuerpos policiales, quienes además de ser  victimizados se sienten sin autoridad y sin apoyo.

Hay un abandono de la carrera policial por muchos funcionarios honestos quienes opinan que no tienen ni la remuneración ni el respeto que su profesión merece. Al salir muchos se dedican a la seguridad y protección privada.

La respuesta de los funcionarios policiales que han visto fallecer a sus compañeros ha sido igualmente violenta. Muchos policías  tampoco creen en la justicia de los tribunales y han decidido tomar justicia por mano propia, lo que ha redundado en un ambiente de mayor violencia y agresividad en el país.

La presencia de grupos que hacen ostensivo su carácter armado, retando el monopolio de la fuerza y de las armas del Estado, ha tenido durante este año un efecto en la sociedad mucho mayor que el restringido a sus zonas de actividad.

Sus amenazas a los funcionarios y la destitución de las autoridades que intentaron aplicarles la ley, enviaron un mensaje profundamente negativo al país y a los propios funcionarios policiales quienes se sintieron una vez más desamparados por quien debía apoyarlos y reforzar su autoridad.

En los estudios de opinión realizados empleando encuestas por muestreo, hemos encontrado que hay un incremento en el miedo de las personas. Estas dejan de realizar actividades, regresan a casa y se encierran más temprano y confían más en la protección de sus vecinos que en la policía.

Las personas no se sienten protegidas por las autoridades y perciben que no hay justicia ni castigo. Menos del 10% de la población confía en la capacidad del gobierno para enfrentar eficientemente el delito y restaurar la seguridad.

El país necesita ser pacificado y reconciliado, para ello es necesario devolverle a la norma social y la ley su capacidad de regular las relaciones sociales, solucionar conflictos y propiciar el encuentro de la población.

En la siguiente tabla presentamos los datos de los 15 países con las tasas más elevadas de homicidios en el mundo recogidas en el informe antes referido de la OMS.

Diapositiva1Fuente: Elaboración propia del Observatorio Venezolano de Violencia sobre datos del  WHO-UNODC-UNDP Global Status Report on Violence Prevention, Geneva, 2014, los archivos del CICPC y cálculos propios.

*   Los estimados de la OMS aunque publicados en diciembre del 2014 fueron calculados con datos de 133 países obtenidos y revisados hasta 0ctubre del 2014 y estimados para el año 2012.

**  Los cálculos de la OMS para todos los países incluyen homicidio no intencional y muertes consideradas homicidios por accidentes de tránsito.

*** Los datos del Observatorio Venezolano de Violencia incluyen los casos de muertes por resistencia a la autoridad y las averiguaciones de muerte.

2014, año del fracaso eléctrico

Diapositiva1Los ofrecimientos oficiales en materia de generación se quedaron en promesas. De los 2.317 megavatios anunciados para este año, solo se incorporaron 340 (apenas 14 %).

Daniela García, La Verdad

Promesas incumplidas. Muchos fueron los ofrecimientos de Jesse Chacón, ministro de Energía Eléctrica, para el transcurso de este año. Pocos fueron los resultados.

Solo en el área de generación el funcionario se comprometió al incorporar al menos 2.317 megavatios, entre nuevos y rehabilitados, pero lo que dejó fue una deuda pendiente.

Ing. José Aguilar. Imagen: http://4.bp.blogspot.com

En el transcurso de 2014 únicamente se añadieron 340 megavatios, 14 % de lo pautado, por lo que 1.927 (86%) quedaron pendientes para el 2015, aseguró José Aguilar, consultor internacional de energía.

Los 1.393 millones de dólares asignados para el área de generación, no le bastaron al jefe de la cartera de electricidad para culminar los planes previstos.

En el área de trasmisión, Chacón ofreció al menos 7 proyectos que consistían en la construcción y ampliación de líneas del sistema interconectado, pero tampoco los materializó.

Aguilar afirmó que el funcionario solo cumplió “parcialmente” con la instalación de un cable submarino para llevar electricidad hasta la isla de Margarita.

El jefe del despacho no concretó los planes en materia de transmisión, pese a contar con un presupuesto de 1.715 millones de dólares.

Tareas pendientes

Ing. Miguel Lara. Imagen: http://www.soberania.org.

Miguel Lara, ingeniero electricista, consideró inaceptable que termine 2014 sin la culminación de obras importantes en el sistema hidroeléctrico como el arranque de Tocoma, la modernización de Macagua I y la puesta en marcha del resto de las unidades de La Vueltosa.

“Con estos proyectos se aliviarían los racionamientos en algunas regiones y se ahorraría el uso de combustibles”.

El exgerente de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (Opsis) agregó que Chacón tampoco cumplió con el cierre de los ciclos combinados de las plantas El Sitio y Termozulia II, con los que se habría aumentado la generación térmica sin necesidad de utilizar combustibles adicionales.

El analista aseguró que el actual ministro también deja pendiente la rehabilitación de Planta Centro y la ampliación de Tacoa, obras que ayudarían a estabilizar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

El funcionario tampoco concretó la reposición de inventarios de piezas, repuestos y partes para atender las averías que se presentan en el sistema; ni la firma del contrato colectivo de los trabajadores del sector.

Registro negativo

Para el exgerente de Opsis, Chacón es el ministro que tiene el peor registro de accidentes laborales con resultados fatales, de apagones de impacto nacional, de interrupciones con cortes del servicio, de energía no servida por racionamientos y de unidades no disponibles.

Criticó que hasta ahora Jesse Chacón no haya presentado a la opinión pública ningún caso de sanción por la corrupción denunciada en el sector eléctrico, con lo que avala los escandalosos sobreprecios detectados en obras negociadas.

Recordó que el funcionario es el único que implementó 2 aumentos tarifarios sin que hayan sido publicados en Gaceta Oficial y sin que los usuarios quienes los pagan, conozcan los detalles de los cobros a los que están sujetos.

“La gestión de Chacón fue contraria a la requerida para salir de la situación de mediocridad del sector, por lo que se puede vislumbrar que la crisis eléctrica seguirá acentuándose en el 2015”.

Jorge Roig: el hombre que batuqueó a Maduro

Foto: Anastasia Camargo.

Foto: Anastasia Camargo.

Esta es la semblanza de un hombre que el gobierno ha querido satanizar. Alcanzó, porque tenía todas las credenciales, la cabeza de Fedecámaras. Desde entonces, ha recibido insultos y vejámenes por parte del Ejecutivo. Pero su historia no es solo la del empresario exitoso sino también la del político, diputado, deportista e incluso la del descendiente de una nobleza rancia.

Milagros Socorro, Revista Clímax

El 6 de noviembre de 2013, Nicolás Maduro acusó a Jorge Roig de ser “quien dirige la guerra económica contra el país”. En cadena audiovisual, transmitida desde el Palacio de Miraflores, lo culpó de “la especulación, desabastecimiento y acaparamiento de alimentos y otros rubros esenciales en la vida del venezolano”.

E insistió: “Lo digo y lo ratifico. Tengo pruebas: la guerra económica la dirigen Jorge Roig, Consecomercio y un sector de Venamcham. Jorge, ¿un hombre de izquierda? Él está vinculado a la embajada gringa desde hace 25 años”.

Una semana después, el 13 de noviembre, mientras Maduro recorría la Expoferia Revolución Productiva 2013, en el Hotel Venetur Alba Caracas, volvió a arremeter contra el presidente de Fedecámaras: “Jorge Roig, por fin saliste de tu madriguera a declarar. Pero según Roig la causa de la inflación y de los precios desmesurados que vive el país es culpa del estatismo, es decir, del Estado”, dijo.

Y volvió a señalarlo de estar en una conspiración cuyas reuniones se producen en la embajada de Estados Unidos. Esta vez tampoco dio pruebas de esta afirmación.

“Los conozco y me conocen. Saben quién soy, cuál es mi origen y cuáles son mi conducta y valores”. Imagen: http://confirmado.com.ve

El 29 de noviembre, Maduro rechazó el pronóstico de Jorge Roig en el sentido de que el 2014 sería “un año precario para el comercio en el país”.

Tachó el vaticinio de “declaración de guerra” y lo amenazó: “Aténgase a las consecuencias legales y constitucionales”.

El 4 de diciembre, Maduro aseguró que Jorge Roig, buscaba impulsar un golpe de Estado contra el Gobierno “y ocupar el puesto del Presidente, sueña con el carmonazo II”.

Y, sin embargo, el 26 de febrero del 2014, Jorge Roig acudió al Palacio de Miraflores para participar en la Conferencia Nacional por la Paz y, como si nunca se le hubieran hecho graves imputaciones, le fueron concedidos cinco minutos para dirigirse a Maduro en cadena nacional. No los desaprovecharía.

Después de encomiar la actitud cordial del anfitrión, le recordó que Venezuela “tiene indicadores económicos con la inflación más alta del planeta y tazas de desabastecimiento enormes. No se consiguen los productos de primera necesidad y conseguir trabajo es casi imposible. Nuestro país no está bien, nos estamos matando entre venezolanos”.

Y le echó en cara: “ustedes tratan de imponer un modelo económico fracasado en el mundo entero”.

Un par de días más tarde, Roig declararía a la prensa que el diálogo entre Fedecámaras y el Gobierno Nacional, impensable hasta hace poco tiempo, era positivo, pero llegaba “más tarde de lo debido”, porque se había producido cuando ya “las condiciones del país son dramáticas: hay una crisis social, política y económica”.

La desenvoltura de Jorge Roig acaparó la atención, pero no causó sorpresa, ni al aceptar la invitación a un diálogo con quien lo había ofendido en muchas ocasiones, ni por la firmeza con que expresó el punto de vista de los empresarios venezolanos. Ya en su discurso de toma de posesión como presidente de la patronal, había dejado claro su talante:

“Fedecámaras no viene a sustituir ningún gobierno, pero ningún gobierno podrá sustituir a Fedecámaras”.

Jorge Roig Navarro asumió la presidencia de Fedecámaras en junio del 2013, para cumplir un periodo de dos años. Su candidatura había supuesto un hecho inédito en la historia del organismo, fundado en 1944, puesto que era el único competidor. O nadie más quiso estar en ese puesto entre 2013 y 2015 o todos los miembros pensaron que él era el único que podría sortear este tiempo con tino y algún éxito, dadas las circunstancias.

¿Qué hace tan singular a este ingeniero industrial de 58 años, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en 1978, empresario metalúrgico, deportista y secretamente dotado para la escritura?

Su historia es poco conocida y en algunos tramos, verdaderamente asombrosa, sobre todo la de su familia.

Por el lado materno, Jorge Roig desciende de los célebres españoles llamados Leandro Navarro. El primero, Leandro Navarro Pérez, bisabuelo de Roig, provenía de una familia acomodada de la provincia de Zaragoza. Fue un notable agrónomo, que publicó muchos libros acerca de las enfermedades de los árboles y todavía se le cita por sus aportes contenidos en La plaga de los olivares.

Cuando murió, en 1928, rodeado de honores y reconocimientos, su viuda María Bonet, se mudó al número 3 de la calle de la Libertad, cerca de la plaza de la Cibeles, zona muy exclusiva de Madrid.

Allí nacería Leandro Navarro Bonet, abuelo de Roig, autor de teatro de gran fama en las décadas 40 y 50, en las que estrenó decenas de piezas en los principales teatros de la capital española.

Cuando falleció, el 11 de enero de 1974, el diario ABC dijo que: “A lo largo de su vida estrenó más de 100 obras, entre ellas muchas comedias de gran éxito. Cultivó, asimismo, el género de revista musical. Durante varios años colaboró en Radio Nacional de España, haciendo popular el espacio ‘Reflejos en el aire’. Las obras de Leandro Navarro las representaron los principales actores de la época […] y, en general, todas las compañías sobresalientes. Fue dos veces Premio Piquer de la Real Academia Española. Era comendador de Isabel la Católica y titular de la medalla Civil francesa […]. Durante más de 30 años fue un asiduo estrenista, y desde su iniciación perteneció a la popular Peña Valentín. Era Leandro Navarro una persona bondadosísima, entusiasta de la amistad y amante de la vida madrileña, en cuyos círculos teatrales  y literarios se le tenía en la más alta estimación”.

Por la rama paterna, desciende de trabajadores que más de una vez tuvieron que emigrar en busca de mejores perspectivas. Su padre, Jorge Roig Erice, había nacido en Logroño, pero a los 7 años se fue con su familia a Filipinas, donde su padre, José María —abuelo del Jorge Roig venezolano— había sido contratado para trabajar en una central azucarera.

El niño haría sus estudios en escuelas filipinas donde se hablaba inglés. En 1942, cuando estalla la Campaña Japonesa de Filipinas, los Roig Erice regresan a España, pero cuando el buque está saliendo, a José María le da un infarto y muere frente a las costas de Filipinas.

Cuando pisan España, Jorge, el hijo mayor, que tendría 19 años, ya era el cabeza de la familia. Alrededor de 1953, este muchacho conoce en Madrid a una beldad llamada Teresa Navarro Ungría, la hija del famoso dramaturgo. Era una señorita de alta sociedad, que se fijó en el guapo y exótico español de clase trabajadora, formado en una isla del pacífico llamada Negros, perteneciente al archipiélago de las Bisayas, donde se alza el volcán Canlaón. ¿Cómo resistirse? Se casaron en febrero de 1955, con una boda de gran boato a la que asistió el señorío madrileño.

Nada más casarse, la pareja emigró a Venezuela donde, según había escuchado el flamante recién casado, “estaban pasando cosas maravillosas”.

Efectivamente, al pisar Caracas abrió un periódico, vio un aviso de Aeropostal donde exponía que se necesitaba personal bilingüe, se presentó y obtuvo el empleo.

Jorge Roig Navarro nació el 2 de diciembre de 1955 en la clínica Luis Razetti de La Candelaria.

“Nací con la cara hundida. Con el fórceps me abollaron el lado izquierdo de la cara. Y el músculo del párpado quedó atrofiado para siempre. De hecho, tengo muy disminuida la visión por el lado izquierdo. Como no parpadeo, me han preguntado si tengo un ojo de vidrio. No es así. Pero el caso es que la expresión de mi cara es un rasgo que me ha traído más satisfacciones que problemas. Es lo que, de entrada, me diferencia”.

Escarmentados por el incidente de la tenaza y el bebé con la cara machacada, los Roig Navarro deciden tener sus siguientes dos hijos en Madrid. Mientras la familia crece, el hombre de la casa trabaja dos años en Aeropostal, luego funda su propia agencia de viajes —su única experiencia empresarial— que duraría tres años. “Y desde entonces hasta su muerte, trabajó en Manpa”, dice el hijo.

“Fue un empleado de 42 años. Todos los recursos de la familia vinieron de una sola empresa —mi madre no trabajó fuera de la casa. Lo subrayo porque ese es un valor que me gustaría que pudiera persistir en la Venezuela de hoy: que alguien trabaje 42 años en una empresa y eso le permita sacar una familia adelante, darle educación y, sobre todo, sentir que ha encontrado su camino. Este país permitía eso cuando mis padres llegaron aquí.

Roig Navarro hizo sus estudios de primaria entre los colegios Francia, en Caracas, y El Pilar, en Madrid, donde cursó un año. Todos los veranos viajaban a esa ciudad, donde se codeaban con la alta sociedad madrileña y se entretenían “con estrenos de teatro, vida nocturna y tertulias”.

Un tío de Jorge Roig, el conocido galerista madrileño Leandro Navarro Ungría, contó en una entrevista que en su infancia había conocido a los grandes escritores, actores e intelectuales de la época en España y que incluso había jugado al ajedrez con Jacinto Benavente —premio Nobel de Literatura 1922. Y se detuvo, por cierto, en una anécdota que ilustra cómo el rey Juan Carlos, al topárselo en Arco, la feria de arte, se dirigió a él por su nombre y le hizo chanzas. Ese era, pues, el ambiente en el que discurrían las vacaciones escolares del presidente de Fedecámaras.

Inició la secundaria en el Colegio Los Arcos, del que fue fundador. Pero cuando el Opus Dei hizo demasiado evidentes sus intentos de reclutarlo, el padre decidió sacarlo e inscribirlo en el Colegio Champagnat —de la congregación de los Hermanos Maristas. A los 16 años se graduó de bachiller y entró a la UCAB, de donde egresó a los 21 años.

Al graduarse de bachiller era campeón nacional juvenil de tenis y esperaba una beca de una universidad en los Estados Unidos. Pero la vida le reservaba otro destino. Tuvo un accidente de carro que lo mantuvo ocho meses sin caminar.

“Al ver que había perdido mi carrera de atleta, el entonces secretario de la Federación de Tenis me sugirió que me sumara a la organización. Esa sería mi primera experiencia gremial. Fui secretario durante ocho años y viajé por el mundo con el equipo juvenil, del que era capitán”.

—Yo hubiera sido un gran tenista, pero no el mejor, porque no tengo la consistencia adecuada para ser el mejor en nada. Cuando alcanzo un cierto nivel de éxito, paso a otra actividad que no domine. ¿Donjuanismo? Puede ser, cuando estoy muy próximo a la meta me deja de interesar. Ahora soy montañista y no me interesa alcanzar la cumbre sino el trayecto— admite.

Al terminar sus estudios se olvidó del tenis. Y se fue al campo laboral. “Estuve trabajando en una empresa. Solo dos años que marcaron mi vida. Mi jefe era un viejito húngaro que me enseñó el 90% de lo que sé hoy: principalmente, que yo lo que soy es un vendedor, de ideas, de productos, de ilusiones, de ideales, de soluciones”.

—Esos dos años y una relación muy íntima que todavía mantengo con la Gran Sabana me hicieron cambiar de trabajo, de ciudad, de vida. Me casé. Mi único matrimonio. Y me fui a Puerto Ordaz. Allí construí mi vida empresarial y gremial, que crecieron simultáneamente. Desde el 79 hasta la fecha. He persistido porque es un reto diferente cada día. Siempre estoy muy lejos de alcanzar las metas. En las empresas nunca se alcanzan las metas…

Como consecuencia de su dirigencia gremial, tuvo mucha relación con Andrés Velásquez, quien era líder del sindicato Sutiss, que tenía dos empresas: Sidor y la de Jorge Roig.

“Me las vi con los tipos más avezados del planeta en materia de discusión de contratos colectivos, formados en los portones de Sidor. Andrés Velásquez cambió mi vida. Es el ejemplo de lo que cabe esperarse de un líder laboral honesto y consecuente. Me devolvió la credibilidad en el mundo laboral, hasta la fecha”.

En 1994, La Causa R le propone incluirlo en su lista de aspirantes a diputados por el municipio Caroní.

“Era un intento del partido de cambiar su imagen de organización fundamentalmente obrerista”.

De hecho, en ese momento Roig era miembro de Fedecámaras, en su condición de presidente de la Cámara de Industriales de Guayana. Fue muy fácil aceptar porque La Causa R no le exigió militancia. Sería diputado al Congreso de la República entre 1994 y 99.

“Me mudé a Caracas. Vendí acciones de mis empresas. Me dediqué a la política. Me separé de mi esposa, con quien había tenido mis dos hijos. Pensé que la política ocuparía el resto de mi vida. En cinco años fui jefe de la fracción parlamentaria de La Causa R, que tenía 25 diputados y 9 senadores. Presidí la Comisión de Cultura del Congreso, actividad que marcó mi vida. Y fui candidato a la alcaldía de Baruta y a la Gobernación de Bolívar”.

—Cuando perdí esa Gobernación, reconsideré mi actividad política. Fui a un proceso de introspección. Evalué mis errores y aciertos, mis victorias y derrotas. Afiné que esa etapa había concluido. Regresé a la empresa. Yo no tengo bienes de fortuna, de manera que necesitaba volver a producir: me jacto de no haber tenido un contrato jamás en mi vida, de ningún gobierno, ni de mis amigos de La Causa R ni de mis adversarios —evoca.

La siguiente década, la primera del siglo, Roig estuvo dedicado a su empresa y a los deportes. Incursionó en el montañismo, que lo lleva por las cimas del mundo; en el senderismo, que le potencia lo andariego; en el motociclismo, que le calma el afán de velocidad. Todos esos viajes los hace en compañía de sus hijos y de un grupo de amigos fraternales que, según él, constituye más bien una cofradía. “Soy cultor de la amistad”, confiesa, en términos muy parecidos a los usados por el ABC para describir a su abuelo el comediógrafo.

En esas andaba cuando Jorge Botti, entonces presidente de la patronal, le propuso la candidatura. Roig era, a la sazón, presidente de la Asociación Industriales Metalúrgicos y de la Minería; y, como tal, afiliado al directorio de Fedecámaras.

“Era un director más”, exagera su modestia.

“Venía una vez al mes. Escuchaba los planteamientos de la junta directiva”.

Tres semanas antes de las elecciones, el primer vicepresidente de la organización declina la aspiración y el candidato resultó ser el hijo del inmigrante.

Aceptó, entre otras cosas, porque estaba persuadido de que las relaciones con el Gobierno serían más fáciles para él que para cualquier otro empresario, porque buena parte de los miembros del Gobierno habían sido sus compañeros en La Causa R.

“Los conozco y me conocen. Saben quién soy, cuál es mi origen y cuáles son mi conducta y valores. Pensé que eso sería beneficioso para el necesario acercamiento. Lamentablemente, no fue así. Ocurrió al revés. Fui objeto de ataques dirigidos a la institución —blanco fácil por errores de la Fedecámaras en el pasado, que he reconocido: no estuve de acuerdo con Carmona, ni antes ni durante ni después. También he sido blanco de ataques personales. Sí, claro que recibí llamadas de esos viejos amigos. Muchas. Trataron de quitarle importancia al asunto, cosa que les agradezco”.

Nadie evitó, sin embargo, las descalificaciones de Maduro y de Diosdado Cabello, quien se jactó de tener grabaciones de las comunicaciones telefónicas entre Jorge Roig y su hija. Ni tampoco la distribución masiva de afiches con su cara y un letrero que dice: “Reconócelo, pueblo, este es el traidor”. Los posters pueden verse todavía en muchas oficinas públicas.

Y así llegó el día del diálogo.

—Estoy convencido de que el diálogo surge por estricta necesidad del Ejecutivo, pero no por convicción. De nuestra parte hay la certeza de que los empresarios de un país deben hablar con su Gobierno. No había razones para no ir. Además, es el reclamo de la sociedad: 82% de los sondeos que encargamos, con las encuestadoras más reconocidas del país, cree que es fundamental que Fedecámaras se siente con el Gobierno para resolver la grave crisis económica del país.

—Estoy muy orgulloso de lo que estoy haciendo, la vida me ha dado una oportunidad extraordinaria para hacer los cambios que necesita nuestra institución y para contribuir a los cambios que necesita nuestro país.

“Estoy orgulloso de haber sido un buen padre y un esposo leal. Estoy orgulloso de haber sido un empresario con inclinación social”.

“Mi éxito se mide en la forma en que viven mis trabajadores, con quienes jamás he tenido un conflicto laboral. Al final de mi gestión, quiero estar orgulloso de haber estado a la altura de las circunstancias para las que fui electo en forma unánime por el empresario venezolano”.

El pez muere por la boca: las 10 torpezas dichas por Nicolás Maduro en el 2014

Sin mayores preludios, a continuación una breve lista de los errores dichos por el Presidente de la República en sus discursos transmitidos en Cadena Nacional. Que cada quien juzgue. No es ciencia ficción

Oriana Milu Lozada, Revista Clímax

Nicolás Maduro, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, prometió muchos discursos particulares desde la primera vez que leyó el teleprompter tras la muerte de su antecesor. Y sí que lo ha cumplido —acaso lo único de tantas promesas oreadas.

Sin embargo, cada una de sus presentaciones, arengas o alocuciones están minadas de gaffes o torpezas imposibles de olvidar. También son comidilla y motivo de muchas burlas en Twitter. En 2013, por ejemplo, pontificó la “multiplicación de los penes” —sin contar su personalísima red inalámbrica: para él “guai fei” en lugar de Wi-fi.

De tantas chanzas y críticas, quienes parecían asesorarlo quisieron, sin duda, apretarle las tuercas al mandatario en el 2014. El intento no resultó. Una año más en el proscenio de Miraflores y continúan los equívocos orales —también culturales— por quien lo ocupa.

Como Chacumbele, cada vez que habla, el mismito se mata.

Ver en vivo a Maduro o escucharlo en Cadena Nacional es una oda a la improvisación y a la sorpresa. Nadie sabe qué puede pasar mientras él perora —ni él mismo. A pesar de eso, pareciera no sentirse avergonzado. Hasta la fecha, en 22 meses de gobierno, acumula 256 horas de Cadena Nacional.

Aquí un recuento de lo mejor del 2014. Eso que algunos llaman “maduradas” o “maburradas”.

  1. “Vamos a mantener el dólar a 6,30 durante todo el año”.

Todos los eneros en Venezuela comienzan con ese sustico de las medidas económicas que se avecinan. El 2014 no fue una excepción.

El primero de enero, el dólar paralelo estaba en 95 BsF. El 16 del mismo mes, Maduro anunció en Cadena Nacional que “hay dólar a 6,30 pa’ todo el año”.

Unos más ingenuos que otros respiraron con alivio. Otros tantos sospecharon que el SICAD I y II se encargarían de ir dando el batacazo a lo largo del año. A muestra de esto: el único dólar preferencial a 6,30 fue el de los estudiantes, el que por cierto dejó de ser aprobado a principios de octubre y ya desde julio estaba echando carro. Hoy por hoy, en diciembre, el dólar negro cierra por los 180 bolívares fuertes.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=sp5PekI2KUY

  1. Todos están libres de analfabetismo pero…

Con Nicolás Maduro es imposible creer que se trata de un pelón esporádico o un “fue sin querer queriendo”. Tantos errores seguidos apuntan a pensar que: “lo está haciendo a propósito o simplemente no sabe lo que dice”. Ambos son símbolo de que no respeta a sus interlocutores. Subestima a todos los que lo escuchan.

“Yo sí puedo” es el método creado en cuba y empleado en toda Latinoamérica para enseñar a leer y a escribir. El asunto lo comenzó Chávez. Ahora Maduro se regocija en el logro. Pero su manera de hablar delata que él no tuvo nada que ver puesto que no puede pronunciar “analfabetismo”.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=BVClbsD4hJA

  1. S.O.S

Los tres primeros meses se mancharon de sangre. El 12 de febrero comenzaron las protestas estudiantiles, y a los días, gracias a un video que se hizo viral en las redes sociales, se popularizó el término “guarimba”.

Las calles comenzaron a trancarse y llenarse de gases lacrimógenos y también de lágrimas por los caídos. El gobierno reprimía las manifestaciones.

Una de las consignas que resaltaron las protestas fue “SOS Venezuela”. El uso de las siglas como señal de socorro fue aprobado en 1906 en la conferencia internacional de Berlín. El hundimiento del Titanic lo popularizaría aún más.

Durante febrero la consigna de “ayuda” fue puesta y “grafiteada” por todo el país. Uno de esos lugares específicos fue en un autobús del BUS CCS. Bastó que el presidente lo leyera al frente de todos para que la frase tomara otro rumbo. En el mismo mes, el Ejecutivo  ya había leído un tuit en el que confundía la conjugación del verbo “ser”, en la segunda persona del singular indicativo “sos”, con la señal internacional de socorro.

Unos días después volvería a equivocarse, otra vez en Cadena Nacional, para hacer mal uso de la expresión.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=eQXERHr4LKo

  1. ¿Desmantelando un golpe de Estado? No aclares que oscureces

El discurso del presidente siempre está lleno de contradicciones. No solo en ideología sino también en el trabalenguas que pareciera cantar en su cerebro. Como es costumbre, el 13 de diciembre se jactó de recordar que metieron presos a quienes planeaban un golpe de Estado.

El plan de los supuestos rebeldes, de acuerdo a lo dicho por Nicolás, tenía como primer objetivo derribar Telesur. Apunta que los edificios de la televisora se encuentran en el norte de Caracas.

No puede con esto y empieza a especificar que es tele del sur pero que está en el norte.

Para rematar hace alarde de su buen inglés y dice “guasinton” refiriéndose a la capital de EE.UU. La ficción y Maduro son buenos amigos.

Video: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=krQKaUx4Eec

  1. Huertos en las escuelas

No todo son trabalenguas, también hay propuestas desorbitadas. 111 millones de Bolívares fueron aprobados para invertir este diciembre en huertos, la mitad de esa suma para las escuelas, para que los estudiantes aprendan a ordeñar vacas. ¿No habrá otras necesidades en las casas de estudios?

Video: http://www.youtube.com/watch?v=OTTZWCIPNh4

  1. Nueva Esparta, Estado Lara

Geografía es al menos una de las materias que el presidente no debería estar llevando a reparación. El Estado Nueva Esparta se compone por tres islas: Margarita, Coche y Cubagua. Lara es otro Estado cuya capital es Barquisimeto.

También aseguró en otro discurso que Portugal y Venezuela quedaban en el mismo continente.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=-ZK557t9Ab0

  1. ¿Sexo bueno y sexo malo?

¿Sexo pornográfico y sexo bueno? El discurso pintoresco de Nicolás busca imitar la jocosidad de Hugo Chávez.

A diferencia del de Chávez, el de Nicolás raya en “simpatizar” de cualquier manera con la gente. Es tan “pana” que quiere hablar de sexo con todos.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=G4yGmDLQw6s

  1. Un clásico: “capuskicapubul”

En medio de su discurso de “Paz” en febrero de este año, Maduro perdió el control al querer decir: “la única culpa que tengo”. De ahí salió la frase “capuskicapubul”. Después se crearon memes y canciones.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=4MYIVNnrfls

  1. Cuando la economía y la lógica son amigos

Según este discurso dado el 8 de septiembre una familia de diez personas puedes comer con 10.000 bolívares.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=AS6AgIy8Dm0

  1. Un pueblo robusto

El 29 de agosto Maduro dio una clase de nutrición. Pareciera que el discurso político tomó el puesto de educar a los ciudadanos. Con dejo aleccionador explicó que la población está comiendo mucha “harina pan” y que no está mal dejarla un poco de lado.

Con razón dicen que la realidad supera la ficción.