Jorge Roig: el hombre que batuqueó a Maduro

Foto: Anastasia Camargo.

Foto: Anastasia Camargo.

Esta es la semblanza de un hombre que el gobierno ha querido satanizar. Alcanzó, porque tenía todas las credenciales, la cabeza de Fedecámaras. Desde entonces, ha recibido insultos y vejámenes por parte del Ejecutivo. Pero su historia no es solo la del empresario exitoso sino también la del político, diputado, deportista e incluso la del descendiente de una nobleza rancia.

Milagros Socorro, Revista Clímax

El 6 de noviembre de 2013, Nicolás Maduro acusó a Jorge Roig de ser “quien dirige la guerra económica contra el país”. En cadena audiovisual, transmitida desde el Palacio de Miraflores, lo culpó de “la especulación, desabastecimiento y acaparamiento de alimentos y otros rubros esenciales en la vida del venezolano”.

E insistió: “Lo digo y lo ratifico. Tengo pruebas: la guerra económica la dirigen Jorge Roig, Consecomercio y un sector de Venamcham. Jorge, ¿un hombre de izquierda? Él está vinculado a la embajada gringa desde hace 25 años”.

Una semana después, el 13 de noviembre, mientras Maduro recorría la Expoferia Revolución Productiva 2013, en el Hotel Venetur Alba Caracas, volvió a arremeter contra el presidente de Fedecámaras: “Jorge Roig, por fin saliste de tu madriguera a declarar. Pero según Roig la causa de la inflación y de los precios desmesurados que vive el país es culpa del estatismo, es decir, del Estado”, dijo.

Y volvió a señalarlo de estar en una conspiración cuyas reuniones se producen en la embajada de Estados Unidos. Esta vez tampoco dio pruebas de esta afirmación.

“Los conozco y me conocen. Saben quién soy, cuál es mi origen y cuáles son mi conducta y valores”. Imagen: http://confirmado.com.ve

El 29 de noviembre, Maduro rechazó el pronóstico de Jorge Roig en el sentido de que el 2014 sería “un año precario para el comercio en el país”.

Tachó el vaticinio de “declaración de guerra” y lo amenazó: “Aténgase a las consecuencias legales y constitucionales”.

El 4 de diciembre, Maduro aseguró que Jorge Roig, buscaba impulsar un golpe de Estado contra el Gobierno “y ocupar el puesto del Presidente, sueña con el carmonazo II”.

Y, sin embargo, el 26 de febrero del 2014, Jorge Roig acudió al Palacio de Miraflores para participar en la Conferencia Nacional por la Paz y, como si nunca se le hubieran hecho graves imputaciones, le fueron concedidos cinco minutos para dirigirse a Maduro en cadena nacional. No los desaprovecharía.

Después de encomiar la actitud cordial del anfitrión, le recordó que Venezuela “tiene indicadores económicos con la inflación más alta del planeta y tazas de desabastecimiento enormes. No se consiguen los productos de primera necesidad y conseguir trabajo es casi imposible. Nuestro país no está bien, nos estamos matando entre venezolanos”.

Y le echó en cara: “ustedes tratan de imponer un modelo económico fracasado en el mundo entero”.

Un par de días más tarde, Roig declararía a la prensa que el diálogo entre Fedecámaras y el Gobierno Nacional, impensable hasta hace poco tiempo, era positivo, pero llegaba “más tarde de lo debido”, porque se había producido cuando ya “las condiciones del país son dramáticas: hay una crisis social, política y económica”.

La desenvoltura de Jorge Roig acaparó la atención, pero no causó sorpresa, ni al aceptar la invitación a un diálogo con quien lo había ofendido en muchas ocasiones, ni por la firmeza con que expresó el punto de vista de los empresarios venezolanos. Ya en su discurso de toma de posesión como presidente de la patronal, había dejado claro su talante:

“Fedecámaras no viene a sustituir ningún gobierno, pero ningún gobierno podrá sustituir a Fedecámaras”.

Jorge Roig Navarro asumió la presidencia de Fedecámaras en junio del 2013, para cumplir un periodo de dos años. Su candidatura había supuesto un hecho inédito en la historia del organismo, fundado en 1944, puesto que era el único competidor. O nadie más quiso estar en ese puesto entre 2013 y 2015 o todos los miembros pensaron que él era el único que podría sortear este tiempo con tino y algún éxito, dadas las circunstancias.

¿Qué hace tan singular a este ingeniero industrial de 58 años, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello en 1978, empresario metalúrgico, deportista y secretamente dotado para la escritura?

Su historia es poco conocida y en algunos tramos, verdaderamente asombrosa, sobre todo la de su familia.

Por el lado materno, Jorge Roig desciende de los célebres españoles llamados Leandro Navarro. El primero, Leandro Navarro Pérez, bisabuelo de Roig, provenía de una familia acomodada de la provincia de Zaragoza. Fue un notable agrónomo, que publicó muchos libros acerca de las enfermedades de los árboles y todavía se le cita por sus aportes contenidos en La plaga de los olivares.

Cuando murió, en 1928, rodeado de honores y reconocimientos, su viuda María Bonet, se mudó al número 3 de la calle de la Libertad, cerca de la plaza de la Cibeles, zona muy exclusiva de Madrid.

Allí nacería Leandro Navarro Bonet, abuelo de Roig, autor de teatro de gran fama en las décadas 40 y 50, en las que estrenó decenas de piezas en los principales teatros de la capital española.

Cuando falleció, el 11 de enero de 1974, el diario ABC dijo que: “A lo largo de su vida estrenó más de 100 obras, entre ellas muchas comedias de gran éxito. Cultivó, asimismo, el género de revista musical. Durante varios años colaboró en Radio Nacional de España, haciendo popular el espacio ‘Reflejos en el aire’. Las obras de Leandro Navarro las representaron los principales actores de la época […] y, en general, todas las compañías sobresalientes. Fue dos veces Premio Piquer de la Real Academia Española. Era comendador de Isabel la Católica y titular de la medalla Civil francesa […]. Durante más de 30 años fue un asiduo estrenista, y desde su iniciación perteneció a la popular Peña Valentín. Era Leandro Navarro una persona bondadosísima, entusiasta de la amistad y amante de la vida madrileña, en cuyos círculos teatrales  y literarios se le tenía en la más alta estimación”.

Por la rama paterna, desciende de trabajadores que más de una vez tuvieron que emigrar en busca de mejores perspectivas. Su padre, Jorge Roig Erice, había nacido en Logroño, pero a los 7 años se fue con su familia a Filipinas, donde su padre, José María —abuelo del Jorge Roig venezolano— había sido contratado para trabajar en una central azucarera.

El niño haría sus estudios en escuelas filipinas donde se hablaba inglés. En 1942, cuando estalla la Campaña Japonesa de Filipinas, los Roig Erice regresan a España, pero cuando el buque está saliendo, a José María le da un infarto y muere frente a las costas de Filipinas.

Cuando pisan España, Jorge, el hijo mayor, que tendría 19 años, ya era el cabeza de la familia. Alrededor de 1953, este muchacho conoce en Madrid a una beldad llamada Teresa Navarro Ungría, la hija del famoso dramaturgo. Era una señorita de alta sociedad, que se fijó en el guapo y exótico español de clase trabajadora, formado en una isla del pacífico llamada Negros, perteneciente al archipiélago de las Bisayas, donde se alza el volcán Canlaón. ¿Cómo resistirse? Se casaron en febrero de 1955, con una boda de gran boato a la que asistió el señorío madrileño.

Nada más casarse, la pareja emigró a Venezuela donde, según había escuchado el flamante recién casado, “estaban pasando cosas maravillosas”.

Efectivamente, al pisar Caracas abrió un periódico, vio un aviso de Aeropostal donde exponía que se necesitaba personal bilingüe, se presentó y obtuvo el empleo.

Jorge Roig Navarro nació el 2 de diciembre de 1955 en la clínica Luis Razetti de La Candelaria.

“Nací con la cara hundida. Con el fórceps me abollaron el lado izquierdo de la cara. Y el músculo del párpado quedó atrofiado para siempre. De hecho, tengo muy disminuida la visión por el lado izquierdo. Como no parpadeo, me han preguntado si tengo un ojo de vidrio. No es así. Pero el caso es que la expresión de mi cara es un rasgo que me ha traído más satisfacciones que problemas. Es lo que, de entrada, me diferencia”.

Escarmentados por el incidente de la tenaza y el bebé con la cara machacada, los Roig Navarro deciden tener sus siguientes dos hijos en Madrid. Mientras la familia crece, el hombre de la casa trabaja dos años en Aeropostal, luego funda su propia agencia de viajes —su única experiencia empresarial— que duraría tres años. “Y desde entonces hasta su muerte, trabajó en Manpa”, dice el hijo.

“Fue un empleado de 42 años. Todos los recursos de la familia vinieron de una sola empresa —mi madre no trabajó fuera de la casa. Lo subrayo porque ese es un valor que me gustaría que pudiera persistir en la Venezuela de hoy: que alguien trabaje 42 años en una empresa y eso le permita sacar una familia adelante, darle educación y, sobre todo, sentir que ha encontrado su camino. Este país permitía eso cuando mis padres llegaron aquí.

Roig Navarro hizo sus estudios de primaria entre los colegios Francia, en Caracas, y El Pilar, en Madrid, donde cursó un año. Todos los veranos viajaban a esa ciudad, donde se codeaban con la alta sociedad madrileña y se entretenían “con estrenos de teatro, vida nocturna y tertulias”.

Un tío de Jorge Roig, el conocido galerista madrileño Leandro Navarro Ungría, contó en una entrevista que en su infancia había conocido a los grandes escritores, actores e intelectuales de la época en España y que incluso había jugado al ajedrez con Jacinto Benavente —premio Nobel de Literatura 1922. Y se detuvo, por cierto, en una anécdota que ilustra cómo el rey Juan Carlos, al topárselo en Arco, la feria de arte, se dirigió a él por su nombre y le hizo chanzas. Ese era, pues, el ambiente en el que discurrían las vacaciones escolares del presidente de Fedecámaras.

Inició la secundaria en el Colegio Los Arcos, del que fue fundador. Pero cuando el Opus Dei hizo demasiado evidentes sus intentos de reclutarlo, el padre decidió sacarlo e inscribirlo en el Colegio Champagnat —de la congregación de los Hermanos Maristas. A los 16 años se graduó de bachiller y entró a la UCAB, de donde egresó a los 21 años.

Al graduarse de bachiller era campeón nacional juvenil de tenis y esperaba una beca de una universidad en los Estados Unidos. Pero la vida le reservaba otro destino. Tuvo un accidente de carro que lo mantuvo ocho meses sin caminar.

“Al ver que había perdido mi carrera de atleta, el entonces secretario de la Federación de Tenis me sugirió que me sumara a la organización. Esa sería mi primera experiencia gremial. Fui secretario durante ocho años y viajé por el mundo con el equipo juvenil, del que era capitán”.

—Yo hubiera sido un gran tenista, pero no el mejor, porque no tengo la consistencia adecuada para ser el mejor en nada. Cuando alcanzo un cierto nivel de éxito, paso a otra actividad que no domine. ¿Donjuanismo? Puede ser, cuando estoy muy próximo a la meta me deja de interesar. Ahora soy montañista y no me interesa alcanzar la cumbre sino el trayecto— admite.

Al terminar sus estudios se olvidó del tenis. Y se fue al campo laboral. “Estuve trabajando en una empresa. Solo dos años que marcaron mi vida. Mi jefe era un viejito húngaro que me enseñó el 90% de lo que sé hoy: principalmente, que yo lo que soy es un vendedor, de ideas, de productos, de ilusiones, de ideales, de soluciones”.

—Esos dos años y una relación muy íntima que todavía mantengo con la Gran Sabana me hicieron cambiar de trabajo, de ciudad, de vida. Me casé. Mi único matrimonio. Y me fui a Puerto Ordaz. Allí construí mi vida empresarial y gremial, que crecieron simultáneamente. Desde el 79 hasta la fecha. He persistido porque es un reto diferente cada día. Siempre estoy muy lejos de alcanzar las metas. En las empresas nunca se alcanzan las metas…

Como consecuencia de su dirigencia gremial, tuvo mucha relación con Andrés Velásquez, quien era líder del sindicato Sutiss, que tenía dos empresas: Sidor y la de Jorge Roig.

“Me las vi con los tipos más avezados del planeta en materia de discusión de contratos colectivos, formados en los portones de Sidor. Andrés Velásquez cambió mi vida. Es el ejemplo de lo que cabe esperarse de un líder laboral honesto y consecuente. Me devolvió la credibilidad en el mundo laboral, hasta la fecha”.

En 1994, La Causa R le propone incluirlo en su lista de aspirantes a diputados por el municipio Caroní.

“Era un intento del partido de cambiar su imagen de organización fundamentalmente obrerista”.

De hecho, en ese momento Roig era miembro de Fedecámaras, en su condición de presidente de la Cámara de Industriales de Guayana. Fue muy fácil aceptar porque La Causa R no le exigió militancia. Sería diputado al Congreso de la República entre 1994 y 99.

“Me mudé a Caracas. Vendí acciones de mis empresas. Me dediqué a la política. Me separé de mi esposa, con quien había tenido mis dos hijos. Pensé que la política ocuparía el resto de mi vida. En cinco años fui jefe de la fracción parlamentaria de La Causa R, que tenía 25 diputados y 9 senadores. Presidí la Comisión de Cultura del Congreso, actividad que marcó mi vida. Y fui candidato a la alcaldía de Baruta y a la Gobernación de Bolívar”.

—Cuando perdí esa Gobernación, reconsideré mi actividad política. Fui a un proceso de introspección. Evalué mis errores y aciertos, mis victorias y derrotas. Afiné que esa etapa había concluido. Regresé a la empresa. Yo no tengo bienes de fortuna, de manera que necesitaba volver a producir: me jacto de no haber tenido un contrato jamás en mi vida, de ningún gobierno, ni de mis amigos de La Causa R ni de mis adversarios —evoca.

La siguiente década, la primera del siglo, Roig estuvo dedicado a su empresa y a los deportes. Incursionó en el montañismo, que lo lleva por las cimas del mundo; en el senderismo, que le potencia lo andariego; en el motociclismo, que le calma el afán de velocidad. Todos esos viajes los hace en compañía de sus hijos y de un grupo de amigos fraternales que, según él, constituye más bien una cofradía. “Soy cultor de la amistad”, confiesa, en términos muy parecidos a los usados por el ABC para describir a su abuelo el comediógrafo.

En esas andaba cuando Jorge Botti, entonces presidente de la patronal, le propuso la candidatura. Roig era, a la sazón, presidente de la Asociación Industriales Metalúrgicos y de la Minería; y, como tal, afiliado al directorio de Fedecámaras.

“Era un director más”, exagera su modestia.

“Venía una vez al mes. Escuchaba los planteamientos de la junta directiva”.

Tres semanas antes de las elecciones, el primer vicepresidente de la organización declina la aspiración y el candidato resultó ser el hijo del inmigrante.

Aceptó, entre otras cosas, porque estaba persuadido de que las relaciones con el Gobierno serían más fáciles para él que para cualquier otro empresario, porque buena parte de los miembros del Gobierno habían sido sus compañeros en La Causa R.

“Los conozco y me conocen. Saben quién soy, cuál es mi origen y cuáles son mi conducta y valores. Pensé que eso sería beneficioso para el necesario acercamiento. Lamentablemente, no fue así. Ocurrió al revés. Fui objeto de ataques dirigidos a la institución —blanco fácil por errores de la Fedecámaras en el pasado, que he reconocido: no estuve de acuerdo con Carmona, ni antes ni durante ni después. También he sido blanco de ataques personales. Sí, claro que recibí llamadas de esos viejos amigos. Muchas. Trataron de quitarle importancia al asunto, cosa que les agradezco”.

Nadie evitó, sin embargo, las descalificaciones de Maduro y de Diosdado Cabello, quien se jactó de tener grabaciones de las comunicaciones telefónicas entre Jorge Roig y su hija. Ni tampoco la distribución masiva de afiches con su cara y un letrero que dice: “Reconócelo, pueblo, este es el traidor”. Los posters pueden verse todavía en muchas oficinas públicas.

Y así llegó el día del diálogo.

—Estoy convencido de que el diálogo surge por estricta necesidad del Ejecutivo, pero no por convicción. De nuestra parte hay la certeza de que los empresarios de un país deben hablar con su Gobierno. No había razones para no ir. Además, es el reclamo de la sociedad: 82% de los sondeos que encargamos, con las encuestadoras más reconocidas del país, cree que es fundamental que Fedecámaras se siente con el Gobierno para resolver la grave crisis económica del país.

—Estoy muy orgulloso de lo que estoy haciendo, la vida me ha dado una oportunidad extraordinaria para hacer los cambios que necesita nuestra institución y para contribuir a los cambios que necesita nuestro país.

“Estoy orgulloso de haber sido un buen padre y un esposo leal. Estoy orgulloso de haber sido un empresario con inclinación social”.

“Mi éxito se mide en la forma en que viven mis trabajadores, con quienes jamás he tenido un conflicto laboral. Al final de mi gestión, quiero estar orgulloso de haber estado a la altura de las circunstancias para las que fui electo en forma unánime por el empresario venezolano”.

El pez muere por la boca: las 10 torpezas dichas por Nicolás Maduro en el 2014

Sin mayores preludios, a continuación una breve lista de los errores dichos por el Presidente de la República en sus discursos transmitidos en Cadena Nacional. Que cada quien juzgue. No es ciencia ficción

Oriana Milu Lozada, Revista Clímax

Nicolás Maduro, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, prometió muchos discursos particulares desde la primera vez que leyó el teleprompter tras la muerte de su antecesor. Y sí que lo ha cumplido —acaso lo único de tantas promesas oreadas.

Sin embargo, cada una de sus presentaciones, arengas o alocuciones están minadas de gaffes o torpezas imposibles de olvidar. También son comidilla y motivo de muchas burlas en Twitter. En 2013, por ejemplo, pontificó la “multiplicación de los penes” —sin contar su personalísima red inalámbrica: para él “guai fei” en lugar de Wi-fi.

De tantas chanzas y críticas, quienes parecían asesorarlo quisieron, sin duda, apretarle las tuercas al mandatario en el 2014. El intento no resultó. Una año más en el proscenio de Miraflores y continúan los equívocos orales —también culturales— por quien lo ocupa.

Como Chacumbele, cada vez que habla, el mismito se mata.

Ver en vivo a Maduro o escucharlo en Cadena Nacional es una oda a la improvisación y a la sorpresa. Nadie sabe qué puede pasar mientras él perora —ni él mismo. A pesar de eso, pareciera no sentirse avergonzado. Hasta la fecha, en 22 meses de gobierno, acumula 256 horas de Cadena Nacional.

Aquí un recuento de lo mejor del 2014. Eso que algunos llaman “maduradas” o “maburradas”.

  1. “Vamos a mantener el dólar a 6,30 durante todo el año”.

Todos los eneros en Venezuela comienzan con ese sustico de las medidas económicas que se avecinan. El 2014 no fue una excepción.

El primero de enero, el dólar paralelo estaba en 95 BsF. El 16 del mismo mes, Maduro anunció en Cadena Nacional que “hay dólar a 6,30 pa’ todo el año”.

Unos más ingenuos que otros respiraron con alivio. Otros tantos sospecharon que el SICAD I y II se encargarían de ir dando el batacazo a lo largo del año. A muestra de esto: el único dólar preferencial a 6,30 fue el de los estudiantes, el que por cierto dejó de ser aprobado a principios de octubre y ya desde julio estaba echando carro. Hoy por hoy, en diciembre, el dólar negro cierra por los 180 bolívares fuertes.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=sp5PekI2KUY

  1. Todos están libres de analfabetismo pero…

Con Nicolás Maduro es imposible creer que se trata de un pelón esporádico o un “fue sin querer queriendo”. Tantos errores seguidos apuntan a pensar que: “lo está haciendo a propósito o simplemente no sabe lo que dice”. Ambos son símbolo de que no respeta a sus interlocutores. Subestima a todos los que lo escuchan.

“Yo sí puedo” es el método creado en cuba y empleado en toda Latinoamérica para enseñar a leer y a escribir. El asunto lo comenzó Chávez. Ahora Maduro se regocija en el logro. Pero su manera de hablar delata que él no tuvo nada que ver puesto que no puede pronunciar “analfabetismo”.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=BVClbsD4hJA

  1. S.O.S

Los tres primeros meses se mancharon de sangre. El 12 de febrero comenzaron las protestas estudiantiles, y a los días, gracias a un video que se hizo viral en las redes sociales, se popularizó el término “guarimba”.

Las calles comenzaron a trancarse y llenarse de gases lacrimógenos y también de lágrimas por los caídos. El gobierno reprimía las manifestaciones.

Una de las consignas que resaltaron las protestas fue “SOS Venezuela”. El uso de las siglas como señal de socorro fue aprobado en 1906 en la conferencia internacional de Berlín. El hundimiento del Titanic lo popularizaría aún más.

Durante febrero la consigna de “ayuda” fue puesta y “grafiteada” por todo el país. Uno de esos lugares específicos fue en un autobús del BUS CCS. Bastó que el presidente lo leyera al frente de todos para que la frase tomara otro rumbo. En el mismo mes, el Ejecutivo  ya había leído un tuit en el que confundía la conjugación del verbo “ser”, en la segunda persona del singular indicativo “sos”, con la señal internacional de socorro.

Unos días después volvería a equivocarse, otra vez en Cadena Nacional, para hacer mal uso de la expresión.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=eQXERHr4LKo

  1. ¿Desmantelando un golpe de Estado? No aclares que oscureces

El discurso del presidente siempre está lleno de contradicciones. No solo en ideología sino también en el trabalenguas que pareciera cantar en su cerebro. Como es costumbre, el 13 de diciembre se jactó de recordar que metieron presos a quienes planeaban un golpe de Estado.

El plan de los supuestos rebeldes, de acuerdo a lo dicho por Nicolás, tenía como primer objetivo derribar Telesur. Apunta que los edificios de la televisora se encuentran en el norte de Caracas.

No puede con esto y empieza a especificar que es tele del sur pero que está en el norte.

Para rematar hace alarde de su buen inglés y dice “guasinton” refiriéndose a la capital de EE.UU. La ficción y Maduro son buenos amigos.

Video: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=krQKaUx4Eec

  1. Huertos en las escuelas

No todo son trabalenguas, también hay propuestas desorbitadas. 111 millones de Bolívares fueron aprobados para invertir este diciembre en huertos, la mitad de esa suma para las escuelas, para que los estudiantes aprendan a ordeñar vacas. ¿No habrá otras necesidades en las casas de estudios?

Video: http://www.youtube.com/watch?v=OTTZWCIPNh4

  1. Nueva Esparta, Estado Lara

Geografía es al menos una de las materias que el presidente no debería estar llevando a reparación. El Estado Nueva Esparta se compone por tres islas: Margarita, Coche y Cubagua. Lara es otro Estado cuya capital es Barquisimeto.

También aseguró en otro discurso que Portugal y Venezuela quedaban en el mismo continente.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=-ZK557t9Ab0

  1. ¿Sexo bueno y sexo malo?

¿Sexo pornográfico y sexo bueno? El discurso pintoresco de Nicolás busca imitar la jocosidad de Hugo Chávez.

A diferencia del de Chávez, el de Nicolás raya en “simpatizar” de cualquier manera con la gente. Es tan “pana” que quiere hablar de sexo con todos.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=G4yGmDLQw6s

  1. Un clásico: “capuskicapubul”

En medio de su discurso de “Paz” en febrero de este año, Maduro perdió el control al querer decir: “la única culpa que tengo”. De ahí salió la frase “capuskicapubul”. Después se crearon memes y canciones.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=4MYIVNnrfls

  1. Cuando la economía y la lógica son amigos

Según este discurso dado el 8 de septiembre una familia de diez personas puedes comer con 10.000 bolívares.

Video: http://www.youtube.com/watch?v=AS6AgIy8Dm0

  1. Un pueblo robusto

El 29 de agosto Maduro dio una clase de nutrición. Pareciera que el discurso político tomó el puesto de educar a los ciudadanos. Con dejo aleccionador explicó que la población está comiendo mucha “harina pan” y que no está mal dejarla un poco de lado.

Con razón dicen que la realidad supera la ficción.

Los ajustes que hacen falta en Venezuela

Gabriel Villamizar, Ecoanalítica

Venezuela termina el año con un desempeño macroeconómico mediocre, amén del deterioro institucional.

Los retos para el gobierno de Maduro no son menores. El chavismo se acostumbró a vivir con altos precios petroleros, a esconder desequilibrios y postergar ajustes.

Somos de la opinión que ese período de gracia y benevolencia se terminó. El reto está en cómo redimensionar el Estado que hoy necesita para vivir de un barril petrolero en  $122 a manejarse con un precio petrolero a la mitad de ese valor; con los costos políticos que esto implica.

En diversas oportunidades, voceros del gobierno han asomado la posibilidad de que se implemente una nueva política cambiaria que permita la convergencia entre las tasas de cambio que hacen vida en la economía.

Imagen: talcualdigital.com

En principio, dicha medida de “unificación cambiaria” eliminaría por completo las oportunidades de arbitraje derivadas de los diferenciales entre tasas (por lo general, del dólar negro respecto al oficial) y reduciría la demanda especulativa de divisas, ayudando al gobierno a administrar mejor sus fondos denominados en moneda extranjera.

Aunque pudiera ser vista como la solución a todos los problemas económicos que afectan a la nación, la implementación de una política cambiaria más eficiente en la asignación de divisas y más flexible en su acceso no funcionará de manera aislada, sino que deberá formar parte de un paquete de acciones destinado a reducir los desequilibrios existentes en la economía, presentes también en las esferas fiscal y monetaria.

Entre los múltiples desequilibrios, el del mercado monetario es uno de los más urgentes de resolver. Ya con anterioridad hemos destacado la importancia del control de la liquidez para reducir las presiones inflacionarias y cambiarias y preparar el terreno para un desmontaje gradual del control de cambios, debido a que dicha medida reduce las posibilidades de ocurrencia de una fuga masiva de capitales.

Medidas que no llegan a ser ni paños calientes

Entre las pocas medidas tomadas en favor del control de la liquidez que el gobierno ha tomado en la primera mitad del año, destaca el inicio de las subastas del instrumento “Directo BCV”, que en sus 17 subastas semanales llevadas a cabo desde principios de abril ha logrado recoger un monto global de VEB 9.400 millones, que representa apenas 1,8% de la base monetaria, 0,6% de la liquidez y 5,3% de los bolívares que se han necesitado por motivo de transacciones en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (Sicad II) desde su apertura, lo que da una idea de lo poco significativas que estas emisiones han sido.

Otra de las medidas tomadas por el BCV ha sido el aumento del encaje legal (porcentaje de los depósitos totales que un banco debe mantener como reserva obligatoria en el Banco Central), que a partir del mes de abril pasó a ser 21,5% sobre los depósitos existentes para el momento y 31,0% sobre el incremento del monto de depósitos del público.

Dicha medida implica que por cada VEB 100 que reciba la banca VEB 31 deben ser constituidos como reserva en BCV, lo que ha reducido la proporción de fondos que pueden ser devueltos al público en forma de préstamos, lo que ha desacelerado el crecimiento en la cartera de créditos, pero no ha ayudado a recoger la liquidez.

En cuanto a la entrada en funcionamiento del Sicad II, que se perfilaba como una válvula de escape que permitiría reducir la cantidad de dinero en circulación en la economía, no se ha traducido realmente en una reducción de la liquidez, puesto que los oferentes han utilizado los fondos obtenidos para financiar sus gastos en bolívares, pese a que a través de este mecanismo se han asignado US$3.548 millones en lo que va de año, lo que equivale a unos VEB 177.211 millones a la tasa de cambio ponderada de VEB 49,9/US$.

Más que una solución a los problemas de liquidez, el nuevo sistema complementario ha llevado a una concentración de los depósitos en el segmento de la banca pública (que es la que ha tenido un mayor volumen de asignación de divisas), causando problemas a una parte de los bancos privados de mediano tamaño, lo que ha incrementado los montos negociados y las tasas de interés interbancarias durante los últimos meses.

Mientras tanto, la liquidez excedente de la totalidad del sistema bancario ha continuado creciendo, tras mostrar una contracción el primer mes después de la aplicación de Sicad II, y parece que pronto recuperará los niveles que mostraba en días anteriores al lanzamiento del sistema complementario.

El ajuste no se ve

La falta de medidas efectivas ha hecho que al cierre del mes de junio la liquidez monetaria (monedas y depósitos en poder del público) registrase una variación interanual de 71,7% (9,4% en términos reales), lo que ha sido una de las principales causas de la depreciación de 108,5% en el tipo de cambio implícito (M2/RRII), que ha pasado de VEB 32,7/US$ en junio de 2013 a VEB 68,2/US$ en junio del 2014, y ha contribuido a generar mayores presiones inflacionarias en momentos en que la escasez de bienes ha promediado casi 29,0% (cifras del primer trimestre).

¿Por qué crece la liquidez?

El crecimiento en la cantidad de dinero en circulación no obedece solo a la falta de medidas para controlarla, sino a la continua impresión de dinero por parte del Banco Central de Venezuela (BCV).

Al cierre del mes de junio, la base monetaria (pasivo monetario o dinero emitido por el BCV), registró un crecimiento interanual de 109,1%, el mayor visto desde el año 1997.

Esta alza ha venido impulsada en los últimos dos años por el creciente financiamiento del BCV a Pdvsa, empresa que ha ejecutado gran parte del gasto asociado a las misiones sociales implementadas por el gobierno. Entre enero del 2010 y junio del 2014 el monto de financiamiento del BCV a Pdvsa se ha multiplicado por 94 al pasar de VEB 5.072 millones a VEB 481.571 millones, es decir de US$1.179 millones a US$76.439 millones.

Las limitaciones a la participación directa de Pdvsa en Sicad II han impedido que la petrolera pueda obtener la cantidad de bolívares que necesita para ejecutar sus operaciones diarias, sus actividades de inversión y al mismo tiempo afrontar la carga de las misiones sociales; por consiguiente, no ha podido aprovechar un sistema que bajo otras reglas le permitiría obtener una masa de bolívares que incluso le ayudaría a reducir su deuda con el ente emisor, ayudando también a este último a reducir el ritmo de impresión de nuevos billetes.

Fiesta sin billete no es fiesta

El crecimiento del gasto público es otro de los factores que no contribuye a mantener bajo control la liquidez. En los últimos dos años dos eventos electorales (presidenciales en el 2012 y regionales en el 2013) han llevado a que el gobierno expanda fuertemente el gasto durante la segunda mitad del año, lo cual ha tenido un efecto expansivo también sobre la liquidez.

Este año, aunque no electoral, se ha caracterizado por una alta inestabilidad política, que ha llevado a que el Ejecutivo intente contener la caída de su popularidad mediante el gasto corriente, algo contraindicado para controlar la liquidez.

De acuerdo con datos de la Oficina Nacional del Tesoro (ONT), el gasto ejecutado por el  gobierno   central   durante   los   primeros   seis   meses   del   año   fue   de VEB 528.522 millones, 84,8% más que lo erogado el mismo periodo del año pasado, en otras palabras, una expansión de 17,2% en términos reales.

Y la solución que se hace esperar

El aumento del gasto público y el desequilibrio fiscal –que se expresa en un déficit cada vez mayor– no solo contribuyen a mantener en niveles altos la liquidez, sino que desincentivan el ajuste en la esfera monetaria que se pudiera concretar con la fijación de tasas de interés más altas.

Un incremento de las tasas de interés, medida que suele aplicarse para controlar la inflación y la liquidez a través de la contracción del crédito, deterioraría de manera importante la posición deudora del Estado venezolano (quien mantiene el 63,6% de su deuda en moneda nacional) y limitaría su capacidad de endeudamiento en bolívares; por ende, una medida de ese tipo no es conveniente desde el punto de vista de las finanzas públicas.

De nuevo, el ajuste monetario requeriría de un ajuste fiscal previo o simultáneo.

Los efectos de un ajuste incompleto

La falta de medidas importantes para mantener a raya la liquidez y de ajustes del gasto cuasifiscal para controlar los agregados monetarios, hará que la cantidad de dinero en circulación siga ejerciendo presiones inflacionarias y cambiarias importantes, sobre todo ante los escenarios de escasez relativa, tanto de bienes como de divisas, que actualmente persisten.

Una inflación alta (79,3%), un tipo de cambio implícito que cerrará cerca de VEB 93,3/US$ y unas tasas aún más bajas en términos reales serán el resultado de continuar en un escenario muy líquido.

Venezuela 2015: Llegó el momento del ajuste

Después de marchas y contramarchas, enroque, rumores, entre otros elementos propios de una novela policial, el Ejecutivo Nacional parece haber optado por abandonar (¿por ahora?) el plan de ajustes propuesto por Rafael Ramírez, defenestrado de Pdvsa y la Vicepresidencia Económica y optó por más de lo mismo: seguir corriendo la arruga, con medidas aisladas pensadas más bien para sortear las dificultades que para resolverlas.

El resultado es una economía que cerrará este año con una severa contracción en la actividad económica, un nuevo récord en la tasa de inflación y un diferencial cambiario exacerbado.

El panorama para el 2015 no luce nada halagador: al optar por un ajuste cambiario tímido (expresado principalmente en el traslado de rubros desde la tasa VEB 6,3/US$ a la tasa vigente en Sicad I), es claro que el financiamiento monetario del banco central a las empresas públicas (destacando Pdvsa) se mantendrá por lo que en 2015 esperamos que la tasa de inflación alcance 96,1% en nuestro escenario base.

Por el lado de la actividad económica, ajustamos nuestro estimado de crecimiento de la economía a -4,0% para este 2014 y -4,5% en 2015. Es decir, dos años seguidos de contracción económica.

Es importante destacar que cuando vemos el crecimiento por sector institucional, destacamos una leve recuperación del sector petrolero versus el no petrolero. Para el 2014 estimamos que el sector petrolero tenga una variación de 1,2% y en 2015 1,3%, en base interanual.

La razón tiene que ver con el impacto que tendrán los recientes acuerdos petroleros que ha venido firmando Pdvsa pensados principalmente para evitar que la producción de crudo continúe cayendo.

Respecto a la economía no petrolera es importante destacar que reconstruir la cadena productiva puede resultar sumamente costoso y puede llevar más tiempo de lo que el gobierno cree.

La canasta alimentaria de los venezolanos se come el salario mínimo

El resultado es una economía que cerrará este año con una severa contracción en la actividad económica, un nuevo récord en la tasa de inflación y un diferencial cambiario exacerbado.

En términos de poder adquisitivo, avizoramos una caída significativa, lo cual no sorprende dado los estimados de inflación. Esto tendrá impactos en el consumo privado y en lo relativo a la tensión social, pues los trabajadores exigirán mayores incrementos salariales.

Nuestro estimado de incremento de salario mínimo en el 2015 (respecto al 2014) es de 70,0%. Y la mayor presión será en los empleados del sector público.

En esta etapa un elemento de preocupación a tomar en cuenta es la falta de liderazgo en la conducción del equipo económico. En el pasado, para bien o para mal, existía un funcionario que llevaba las riendas del tema económico en el gabinete ministerial: Giordani, Merentes, Ramírez.

En la actualidad no vemos un funcionario que lidere el tema económico, lo que vemos es un esquema de dirección colectiva: el tema cambiario en manos del vicepresidente Arreaza, el tema financiero en manos de Marcos Torres, el petrolero con Eulogio del Pino a la cabeza; por destacar los funcionarios más emblemáticos.

La ausencia de un líder en el tema económico, en nuestra opinión, es un elemento importante de incertidumbre y sugiere que no hay una dirección clara de qué hacer en materia económica.

En materia cambiaria, mantenemos el escenario de restricción de divisas dado el ajuste tímido que se ha escogido en el tipo de cambio oficial. Esperamos cambios en la normativa de funcionamiento del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex), donde se priorice la entrega de divisas a los llamados sectores productivos (manufactura principalmente) en detrimento del sector comercial.

La tendencia del Estado como principal importador se mantiene: en el 2014 estimamos que las importaciones públicas sean 45,0% del total y ese porcentaje se ubique en 46,0% en el 2015. El promedio de los últimos cinco años ha sido de 37,9%.

En materia fiscal, el gobierno continúa incrementado el gasto sin control. No hay ningún avance. Al cierre de agosto, el gasto publicado por la Oficina Nacional Tesorería (ONT) se incrementó 17,1% en términos reales.

Nuestros estimados apuntan a que este año, el sector público cierre con un déficit récord de 21,8 puntos del producto interno bruto (PIB), precedido de uno de 16,9 puntos de PIB en el 2013. Está situación de desequilibrio fiscal mantendrá presionado el tipo de cambio no oficial.

La cobertura en la actual coyuntura es una necesidad imperiosa. Si bien en una economía como la venezolana, la cobertura siempre ha estado presente, en la actualidad, los niveles esperados de devaluación en el tipo de cambio no oficial e inflación para el corto y mediano plazos, obligan al sector privado a un diseño permanente de estrategias de cobertura para evitar un deterioro generalizado en su posición de activos en moneda local.

La respuesta típica del gobierno venezolano ante un “choque externo negativo”, como la disminución del precio del barril del petróleo, es una devaluación.

“Efectivamente van a tener que devaluar por la merma de ingresos. De acuerdo con el informe de Barclays, la caída de precios del petróleo significarían una pérdida de 20 mil millones de dólares para el próximo año” (Asdrúbal Oliveros).

Para el sector privado la norma fue la escasez de divisas que ha afectado la operatividad de las empresas, además de la fuga de talentos y mayores regulaciones. A pesar de este panorama los ajustes del Ejecutivo han sido mínimos casi inexistentes.

Estimamos que la economía decrezca este año 4,0%, la inflación del BCV cierre en 72,8% (con una tasa subyacente de 83,8%), un déficit fiscal del sector público récord de 19,6 puntos PIB y un diferencial cambiario exacerbado sin ninguna lógica económica.

2015 será de uno los años más críticos para Venezuela en su historia reciente. Verá contraída su economía en 4,0% durante el presente curso y difíciles perspectivas de crecimiento, no solo por las implicaciones de la crisis económica, sino también por la dinámica social, empresarial y política.

El desempeño macroeconómico del próximo año estará marcado por el choque adverso en los precios petroleros y la perspectiva es negativa: hemos ajustado la contracción económica desde 2,9% hasta 4,6%, la tasa de inflación en un rango que se mueve entre 110,0% y 120,0%.

Colonización cubana de Venezuela a través de la educación escolar pública y privada

Diana López Zuleta, Diario Las Américas

Los proyectos estatales de alienación alrededor de una sola idea política, también conocido como “lavado de cerebro”, no se detienen: el gobierno de Nicolás Maduro está próximo a promulgar la Ley de Educación Militar en las escuelas. (Cortesía Diana López Zuleta).

En las escuelas públicas y privadas de Venezuela los niños más tiernos de los primeros cursos aprenden a conocer el alfabeto y su uso con patrones expuestos en las cartillas oficiales de enseñanza tales como “El Che luchó en Cuba” o “Cuba sí, yanquis no” para instruirse, por ejemplo, en el empleo de las letras Ch y Y, respectivamente.

Los proyectos estatales de alienación alrededor de una sola idea política, también conocido como “lavado de cerebro”, no se detienen: el Gobierno de Nicolás Maduro está próximo a promulgar la Ley de Educación Militar en las escuelas, que se aplicará desde el preescolar hasta el bachillerato.

En ella, se estipula que “la educación militar debe ser bolivariana, nacionalista, socialista y antiimperialista e incorporar las bases doctrinarias, filosóficas e ideológicas del pensamiento y acción de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Ezequiel Zamora y del comandante supremo Hugo Chávez Frías”.

En medio de la más profunda de todas las crisis económicas, democráticas, morales y jurídicas de su historia, Venezuela es hoy presa de un fenómeno que se consideraba inverosímil en América Latina: la colonización cubana.

La guerrilla colombiana procubana Ejército de Liberación Nacional (ELN) también adoctrina en las escuelas públicas venezolanas con el permiso del gobierno Nacional.

Miembros de este grupo terrorista distribuyen entre los niños su revista Antorcha Elena, además de otros documentos y fascículos de su arsenal propagandístico.

“El Estado venezolano es cómplice de la guerrilla colombiana y de los grupos irregulares para que operen aquí, el Estado los protege, es complaciente”, sentenció el presidente del Colegio de Profesores Seccional Táchira, Javier Tarazona, quien cuestionó que esta propaganda llegue a los planteles educativos oficiales y a las comunidades más pobres.

“Deforman a nuestros estudiantes y ciudadanos así como también pone en riesgo que algún día no muy lejano recluten a nuestros niños, niñas y adolescentes para formar parte de esas agrupaciones revolucionarias”, advirtió.

Además de esto, la emisora radial clandestina del ELN “La Insurgente Estéreo” emite sin problemas por la frecuencia 96.7 FM desde territorio venezolano. Cubre todo el estado Táchira y tiene el beneplácito del gobierno. Transmite información ideológica y crónicas apologéticas de las actividades terroristas de esa organización en Colombia.

Desde hace varios meses el Colegio de Profesores viene exigiendo en vano al gobernador del Estado Táchira, José Vielma Mora, el bloqueo a la señal de “La Insurgente Estéreo”.

El modelo chavista de intoxicación política a través de la enseñanza también se ha impuesto en los liceos y escuelas públicas y privadas de mayor nivel. La educación escolar en general se basa en el adoctrinamiento y la imposición obligatoria de la ideología comunista para acceder a la comprensión de cualquier asignatura.

Imagen: cdn.elimpulso.com

También se ensalza, con alienante intensidad, la supuesta obra magna del fallecido presidente Hugo Chávez y de líderes revolucionarios como Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro.

Tarazona está en abierto desacuerdo con la obligación impuesta a los maestros públicos de inocular doctrinas comunistas y socialistas a los alumnos como proyecto bandera del Gobierno. Tampoco comparte el fomento obligado de la idolatría a la figura del extinto presidente Chávez.

De acuerdo con Tarazona, la educación oficial ya no responde a un plan pedagógico y del conocimiento académico, sino que está enfocada al proselitismo político proclive al Gobierno.

Los gremios nacionales asociados a la educación, incluidos los de padres de familia, han rechazado el adoctrinamiento a los estudiantes escolares del país.

Paradójicamente, la Ley Nacional de Educación prohíbe el proselitismo político dentro de las instituciones educativas y los textos de enseñanza escolar, y exige una educación “libre, plural y democrática”.

En los salones de clase los profesores están obligados a convencer a sus discípulos sobre la adoración, literal, que le deben a Chávez.

Los profesores declaman a grandes voces: “¡Chávez vive!” y los estudiantes menores de 7 años, aprenden a responder poniéndose de pie de manera inmediata y gritando en coro, preferiblemente con la mano derecha sobre el pecho: “¡La patria sigue”.

Imagen: diario Las Américas.

Los contenidos temáticos de los libros oficiales de estudio y los computadores educativos (conocidos como ‘canaimas’) dan cabida a la revolución cubana y exaltan la militarización nacional y el culto a Hugo Chávez como “comandante supremo”.

Estos libros apologéticos de Chávez, el régimen cubano y el comunismo, llegan a más de seis millones de niños en el 80 por ciento de las escuelas venezolanas, tienen carácter obligatorio y, en su mayoría, son elaborados en Cuba.

Foto: aidagutierrezh.files.wordpress.com

El sesgo, la tergiversación y la descontextualización de la historia moderna de Venezuela brillan en la biografía de Hugo Chávez, de lectura obligada, que se les entrega a los niños en las escuelas. Allí, Chávez tiene mayor importancia y valor histórico que Simón Bolívar.

A lo largo de una página, Chávez sostiene una conversación con quien resulta ser su apreciado subalterno histórico Simón Bolívar. Este último le dice al primero: “Yo te acompaño en tu sueño de libertad, que fue también el mío”.

Esta versión oficial indica que la independencia de Venezuela es obra innegable de Chávez por haber sacado al país de las garras de la que llama “tiranía imperialista”.

Bolívar, en la doctrina chavista, es solamente el precursor de la independencia.

Imagen: elvenezolanonews.com

En la biografía de Chávez, se puede leer: “Hugo se quema las pestañas estudiando y lo hace con un fusil en una mano y con Bolívar en la otra, las dos armas que utilizará para sus luchas futuras”.

En los textos de historia oficial, Chávez es el único presidente digno de ser destacado e idolatrado que ha tenido Venezuela.

Las voces de la oposición actual y sus protestas en busca de democracia, no existen y se menosprecia cualquier corriente de pensamiento que no sea la impuesta por el régimen chavista.

El lenguaje conflictivo subyace en los patrones educativos. Cuando un estudiante va a recuperar una asignatura a eso se le llama “La gran batalla”.

Con acento decepcionado, Tarazona afirmó: “Queremos que haya educación para la paz, creemos que el lenguaje, la semántica y la acción curricular deben ser una acción de paz y no de conflicto ni de disputa”.

En la Venezuela actual, del socialismo del siglo XXI, el 8 de octubre se celebra oficialmente en el calendario escolar el Día del Guerrillero Heroico, en honor al argentino Ernesto “Che” Guevara.

(Ilustración Fernando Pinilla).

Además, Tarazona explicó que se promueve “la guerrilla comunicacional en las escuelas, que son organizaciones sociales para defender la revolución; es decir, el ingreso de los colectivos a las escuelas”. De esta manera, entre otras, el Gobierno promueve la violencia, la confrontación y, de ser necesaria, la guerra.

El alto contenido político en la vida de las escuelas primarias y secundarias llegó, incluso, a los textos de matemáticas. Así lo denunció el diario El Nacional, de Caracas, al revelar que en la Colección Bicentenario existen fallas deliberadas en los conceptos fundamentales, se fomentan antivalores y está cargada de ideología del gobierno actual.

Esto se ve en la excesiva aparición de las ventajas de los programas y misiones sociales de la presidencia a través de ejercicios matemáticos.

Además, hay errores en los contenidos y menos ejercicios numéricos.

Asimismo, las calcomanías para marcar los cuadernos de los niños llevan invariablemente la cara de Chávez, que es un culto creciente a la personalidad del controvertido presidente.

La decadencia educativa se agudiza también con el déficit presupuestario general para la adquisición de libros que no sean las cartillas oficiales gratuitas y el bajo salario de los maestros.

Todas las bibliotecas públicas del país están desactualizadas y el 80 por ciento de la infraestructura educativa de los liceos está “destrozada”, de acuerdo con datos del Colegio de Profesores.

“El 80 por ciento de los liceos no tiene laboratorios de Física, Biología y Química, lo que quiere decir que estamos graduando bachilleres en ciencias que no conocen ni un microscopio, ni un tubo de ensayo”, se lamentó Tarazona.

La educación está cayendo a los niveles de pobreza y mediocridad que reinan en las escuelas públicas de Ecuador, en donde los egresados de bachillerato suelen ser analfabetos funcionales.

Imagen: cdn.elimpulso.com

Investigaciones independientes han encontrado que en Venezuela las aulas están en condiciones muy precarias, con infraestructuras añejas que padecen filtraciones y todo esto desmejora y afecta la dedicación al estudio que deben observar los estudiantes y sus profesores.

El salario de los maestros de categoría 1 (graduados y con al menos tres años de servicio) es de 38 dólares mensuales, cantidad que no alcanza ni siquiera para la cesta básica, que es de 200 dólares.

Un profesor con 25 años de experiencia tiene un salario de 97 dólares, lo que tampoco alcanza a completar ni la mitad de la canasta básica.

Recientemente, el presidente Nicolás Maduro aumentó 45 por ciento el salario a los militares, a quienes complace con frecuencia para prevenir protestas armadas, y el sueldo más bajo quedó en 74 dólares.

“Cuando tú tienes un salario de 5.800 o 6.000 bolívares [45 dólares] con posgrado y un saco de cemento te vale 1.000 bolívares [7 dólares], ¿cuándo construyes una casa?”, preguntó Tarazona.

Médicos revolucionarios

(Ver también “Médicos integrales comunitarios, un verdadero fraude” http://wp.me/p2i0kq-jF)

Venezuela también lleva su revolución a las universidades: creó el programa Medicina Integral Comunitaria, carrera paralela a la de Medicina tradicional. Fue concebida para la atención primaria y prevención de enfermedades en comunidades apartadas y lejanas.

No obstante, la médica internista Delia Camargo denunció la falta de competencias y de preparación para ejercer la profesión en los hospitales porque, según contó, “no tienen suficiente práctica y la carga desde el punto de vista socialista es más importante que la de tipo médico”.

El gobierno, además de presionar para que estos médicos trabajen en hospitales públicos, pues es el que asigna los puestos de trabajo, está presionando para que realicen especializaciones pero estos médicos solamente están capacitados para trabajar en ambulatorios y en labores de tipo preventivo.

En la teoría chavista no importa que un enfermo muera, lo grave es que antes no lo haya visto un médico de la revolución, cualquiera sea su nivel de mediocridad. Ese hecho excusa al Estado de responsabilidad.

El estudiante de Medicina tradicional Julio Camargo, quien ha tratado con los médicos integrales en sus prácticas hospitalarias, expresó su preocupación por los pocos conocimientos que poseen. Mientras un practicante de medicina tradicional no es remunerado, un practicante de medicina integral comunitaria recibe un sueldo.

Por su parte, el presidente de la Academia Nacional de Medicina, Claudio Aoun, afirmó que estos profesionales tienen fallas académicas. “No cursan Laboratorio, Radiología, Histología, Parasitología, Anatomía Patológica, prácticas clínicas y no hacen el año rural”, aseguró.

El acto de graduación es presidido por el presidente de la República en una ceremonia política que es transmitida a todo el país por canales de televisión del sistema de propaganda del régimen.

Verdades bolivarianas

José López, Analítica

Uno de las mentiras más absurdas de esta mal llamada “revolución bolivariana” ha sido la falsa promesa de convertir a Venezuela en una potencia energética.

En estos tres largos lustros, nuestro país no ha avanzado en tal dirección, todo lo contrario ha retrocedido dramáticamente convirtiéndose en una republiqueta bananera empobrecida e hipotecada, sumida en la escasez, y en la carencia de bienes y servicios.

Mentir, mentir que algo queda ha sido la divisa de los facho bolivarianos al mejor estilo Goebbeliano.

Falsean la realidad cuando nos hablan de que nuestro país es una potencia a nivel mundial y carecemos del acetaminofén para tratar un dengue o un chikungunya.

La intención criminal del socialfascismo bolivariano ha residido en transformar “sus falaces verdades” en verdades de hecho. La mejor prueba de ello lo encontramos en el tan cacareado y publicitado Plan de la Patria (PP), parte del legado del comandante galáctico.

Además de proponer “salvar a la Madre Tierra y la humanidad”, el PP se plantea transformar al país en una potencia planetaria. Engañan cuando mencionan una capacidad de producción de crudo hasta 4,2 millones de barriles diarios (MBD) y una producción de gas natural de 9,5 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) para el año 2014.

No se ha producido ningún incremento en la producción de crudo o de gas natural.

Mienten al señalar la puesta en marcha de 6 nuevas empresas mixtas en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) pues ninguna nueva empresa mixta se ha creado hasta ahora en la FPO.

Recordemos que las empresas mixtas constituyen modelos de asociación antinacional entre el Estado y las compañías transnacionales petroleras, que representan la continuidad de la apertura petrolera (Convenios Operativos, Asociaciones Estratégicas y Outsourcing) iniciada por Caldera II como política energética del Estado venezolano.

Mediante estas nuevas formas de negocio las transnacionales se convirtieron en socios y propietarios de nuestro petróleo con una participación en el capital accionario del 40% – 45% y con derecho a percibir hasta un 66,6% del valor del mercado del petróleo producido.

Mienten al señalar la construcción de nuevas plantas mejoradoras para tratar el crudo extrapesado de la FPO con una capacidad total de 1 MBD de procesamiento, cuando ninguna nueva planta se ha construido hasta la fecha en la FPO.

Recordemos que durante el régimen del ya fallecido filibustero, el Estado venezolano renunció voluntariamente a la producción y comercialización de la orimulsión (desarrollo tecnológico venezolano consistente en una mezcla de crudo extrapesados (70%), agua (30%) y surfactante) y le cedió la patente a la República Popular de China.

Al no disponer de orimulsión PDVSA se ve forzada a tratar los crudos extrapesados en las plantas de mejoramiento para lo cual requiere de crudos extralivianos los cuales no disponemos en las cantidades deseadas.

Recurren a la perversa propaganda Goebbeliana cuando parlotean sobre la construcción de dos nuevas refinerías, una en Cabruta y la otra en el Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui y un terminal de aguas profundas en el Estado Sucre para recepción y despacho de crudos, así como 3 terminales fluviales de sólidos y líquidos en el río Orinoco.

Mienten al hablar sobre la creación de 6 Bases Petroindustriales Socialistas (BPISOS) en la zona de la Faja Petrolífera del Orinoco, en las áreas de Palital, Chaguaramas y San Diego de Cabrutica para desarrollar actividades de metalmecánica, servicios a pozos, fabricación de taladros, válvulas, y otros bienes y servicios.

Ninguna de estas nuevas instalaciones se han construido o existen planes concretos para su realización.

Todo se reduce a mentiras, producto de los desvaríos mitómanos del Tte Coronel, al igual que lo fueron: el eje industrial Orinoco-Apure, el gasoducto transamazónico o la construcción de un centro para el lanzamiento de satélites espaciales, entre muchos otros.

Falsedades propias del proyecto facho bolivariano.

Más allá de las mentiras y falsedades del régimen nos hemos convertido en una republiqueta endeudada e hipotecada que importa gas natural, crudo y derivados a pesar de disponer de inmensas reservas de combustibles fósiles.

PDVSA ha sido desnacionalizada, hipotecada y operativamente desmantelada.

Hoy importamos gasolina y diesel para satisfacer el mercado domestico o petróleo liviano de Argelia para ser usados en las plantas mejoradoras de crudo, dado el agotamiento de nuestras reservas de crudo liviano tipo Santa Bárbara, o para cumplir con los compromisos adquiridos con China y la India.

Además, la producción de crudo ha caído en forma dramática, no es de 3 MBD como afirman los voceros del oficialismo, sino de 2,2 MBD de acuerdo a la información de la OPEP y la Agencia Internacional de Energía.

Sin embargo, los gastos operativos de PDVSA se han elevado de 5.500 millones de dólares (1999), a 24.000 millones de dólares en el 2013, gracias al populismo siniestro bolivariano. Adicionalmente, los acuerdos energéticos firmados con los países del caribe (Petrocaribe), los países del Alba y el Fondo Chino comprometen unos 400.000 barriles diarios, casi un 18% de la producción de crudo de Venezuela, lo que lesiona aún más la operatividad de PDVSA.

Igualmente sucede con la producción de gas natural, la cual se encuentra estancada (7,4 MPCD), muy debajo de la meta trazada (9,5 MPCD) de acuerdo al tan manoseado PP. Con el sector petroquímico sucede lo mismo, el cual opera a un 50% de su capacidad instalada como consecuencia directa del déficit de gas por el que atraviesa el país.

La barbarie hegemónica-facha no se contentó con malbaratar la caudalosa bonanza petrolera del siglo XXI, sino que ha destruido y sigue destruyendo las riquezas del país, dejando a su paso un inmenso cementerio de carencias y necesidades.

Razón tuvo William Sidney Porte escritor estadounidense, cuando acuñó el término de República Bananera para referirse a aquellos países plagados de inestabilidad política, corrupción, autoritarismo, falta de libertades y la pérdida de su soberanía.

Una radiografía en el tiempo de lo que es hoy Venezuela con la variante que el mercado de la banana ha sido sustituido por las operaciones petroleras.

El país del escondite

Teódulo López Meléndez, Tal Cual

Quizás como nunca antes no tenemos un presente atrayente. La ausencia de verdades proclama como necesaria la reinvención del venezolano, de uno que se debate entre una mirada resignada y un temor hasta ahora intraducible a acción creadora.

El deterioro de lo social-político refuerza al venezolano en la incertidumbre. El temor por el futuro colectivo se convierte otra paradoja en una angustia personalizada de auto escondite.

Seguimos viviendo sembrados en la trayectoria de lo pasado, una que conduce a ninguna parte. Hasta la forma de pensar sigue siendo la misma, en una especie de parálisis cerebral que nos impide comprender que debemos generar nuevos paradigmas que puedan producir una transformación de la realidad inmediata.

Estamos en una indefinición del porvenir. Es una auténtica contracción del futuro indefinido. Ante la intemperie el venezolano está tendiendo a sumirse en la simplicidad.

Es necesario producir un desgajamiento para el brote de una nueva cultura, pues han terminado las formas políticas.

Al futuro no se le pueden dar formas inmóviles. Al futuro se le da forma ejerciendo el pensamiento bajo la convicción de una voluntad instituyente en permanente movimiento.

Es mediante el pensamiento que se puede afrontar el laberinto propio del siglo XXI, pues la mezcla de elementos previsibles e imprevisibles, fortuitos, causales o indeterminados, replantea con toda su fuerza el cabalgar fuera de dogmatismos.

Los escépticos arguyen que no hay respuesta colectiva y que la multiplicidad de criterios produce, en cambio, la inmovilidad y la falta de toma de decisiones o, al menos, la pérdida de su eficacia.

Los realistas arguyen que las decisiones nunca resultan neutras, que nada se logra si el colectivo no participa y, finalmente, ponen sobre la mesa el argumento de la autonomía moral; esto es, resulta inaceptable que otros tomen las decisiones que afectan nuestras vidas.

En otras palabras, la Venezuela de hoy desconoce una de las enseñanzas claves de la cuántica: la interrelación entre pensamiento y realidad.

Todos los experimentos neurológicos han demostrado que el cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina lo que quiere decir “fabricamos nuestra realidad” desde nuestras experiencias o, lo que es lo mismo, desde nuestras emociones.

Todo proceso histórico está lleno de coherencias y de incoherencias. Intentar la creación de bases de comprensión quizás sólo sea posible desde la incertidumbre y desde los asomos del caos.

El mundo no cambia sólo con la práctica, como tampoco lo puede cambiar el planteamiento teórico. La orientación de la práctica depende del concepto teórico y es allí donde se nota la falencia de este país.

Es imposible la prospectiva del futuro si no se sale de la mirada rutinaria.

Quinto punto

Eduardo Fernández

El quinto punto de la agenda de unidad nacional que propongo puede ser el más importante: se trata del problema moral.

Los venezolanos necesitamos redefinir nuestros valores, nuestros principios, el clima ético que debe prevalecer en la República.

Lo quiero decir en los términos más simples, los venezolanos tenemos que pronunciarnos a favor de la cultura de la vida y en contra de la cultura de la muerte, de la violencia, del odio.

Los venezolanos tenemos que pronunciarnos a favor de la cultura de la ciudadanía responsable y en contra de la cultura de la corrupción, de la pillería, de premiar al más avispado y de dignificar al más ladrón.

Por último, Venezuela necesita promover la cultura del amor, de la solidaridad, de la fraternidad, del respeto a los valores ecológicos, del diálogo. Y necesitamos derrotar a la cultura de la confrontación, del pleito infecundo y de la división.

No es poca cosa lo que estoy proponiendo. Antes dije que necesitábamos más y mejor democracia. También dije que necesitamos una economía moderna, productiva, diversificada que genere los bienes y servicios que necesitamos como país. Que genere también los empleos que reclaman las nuevas generaciones de venezolanos. Empleos decentes, modernos, productivos, estables y bien remunerados.

También dije que la actual generación de venezolanos tiene que producir una sociedad más equitativa, en la que prevalezca la justicia social, en la que existan oportunidades iguales para todos los ciudadanos y en la que desaparezca la brutal diferencia entre una minoría opulenta y una mayoría depauperada.

En seguida, y como parte de la estrategia para superar la pobreza y para construir un país más justo, recordé que la educación tenía que ser la prioridad nacional. Todos nuestros sueños acerca de una Venezuela posible podrán hacerse realidad si ganamos la batalla de la educación, la ciencia, la cultura, la tecnología y la informática.

De lo contrario, seguiremos siendo un país atrasado, con mucho petróleo y con poco futuro.

Cierro este ciclo llamando la atención sobre el tema de los valores.

Derrotar a la cultura de la corrupción, del populismo, del facilismo, de la muerte y de la violencia y hacer triunfar los valores de la vida, del amor y de la esperanza.